80 años sin Virginia Woolf, la escritora liberal y feminista que le escapaba a la vida

admin

28/03/2021

Nadie la vio internarse en las sedimentosas aguas heladas del río Ouse –el bolsillo de su abrigo lleno de piedras– la funesta mañana del 28 de marzo de 1941, hace 80 años, en el oeste del Reino Unido. La incipiente primavera europea fue, quizás, el único testigo mudo del suicidio de Virginia Woolf, una de las grandes plumas del siglo XX, autora de importantes novelas, cuentos y piezas teatrales, además de ensayos entre los que se destaca Una habitación propia, revalorizado acaso tardíamente –a partir de la década del 70– por su contenido feminista. En esta obra, ella se pregunta: “¿Qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Independencia económica y personal, o sea, una habitación propia”.

Nacida en Londres el 25 de enero de 1882, la escritora de aire lánguido y mirada absorta bautizada como Adeline Virginia Stephen supo labrarse un portentoso camino en el universo literario de una sociedad reservada, a la sazón, exclusivamente para los hombres, al punto de ser considerada como uno de los emblemas del modernismo vanguardista del siglo XX y del movimiento feminista.

Sus afirmaciones en favor de la diversidad sexual abrieron el camino hasta nuestros días: “Sería una lástima terrible que las mujeres escribieran como los hombres, o vivieran como los hombres, o se parecieran físicamente a los hombres, porque dos sexos son ya pocos, dada la vastedad y variedad del mundo; ¿cómo nos las arreglaríamos, pues, con uno solo? ¿No debería la educación buscar y fortalecer más bien las diferencias que no los puntos de semejanza?”.

Virginia Woolf, retratada por su hermana, la pintora Vanessa Bell.
Virginia Woolf, retratada por su hermana, la pintora Vanessa Bell.

Aquella mañana de marzo, Virginia Woolf se calzó las botas, se cubrió con su abrigo y desapareció en las profundidades ribereñas. No era la primera vez que atentaba contra su vida. A los 22 años se había tirado por la ventana, a los 31, había tomado psicofármacos en demasía, quizás abrumada por las otras piedras, las que acaso la llevaron un día a escribir: “A veces, retumba como un trueno dentro de mí el sentimiento de la total inutilidad de mi vida”.

Aunque creció en un ambiente bastante liberal, solo sus hermanos varones pudieron ir a la universidad, ya que las mujeres debían quedarse en casa, por lo que fue educada por un tutor. Quizás esa haya sido la primera piedra de su bolsillo. Las siguientes fueron, sin dudas, aún más pesadas al punto de marcar para siempre su vida.

A los trece años, perdió a su madre a causa de una fiebre reumática y tuvo su primera crisis depresiva. Dos años más tarde, la muerte de su hermana Stella la volvió a sumir en la melancolía. Por si fuera poco, según surge de su obra autobiográfica, sus dos hermanastros la abusaban sexualmente. La misma autora refiere que por este hecho, desarrolló una desconfianza hacia el sexo masculino que la empujó a preferir la compañía femenina.

Virginia Woolf, autora de "La habitación propia".
Virginia Woolf, autora de “La habitación propia”.

En 1905, su padre murió de cáncer. Este hecho precipitó en Virginia su primer intento de suicidio, luego del cual pasó una temporada internada. Su diagnóstico traducido en términos actuales es “trastorno bipolar con severas crisis depresivas”. A pesar de su enfermedad y de su aversión por los hombres, se casó en 1912 con el político y escritor Leonard Woolf, con quien –según ella misma escribió en una de sus cartas de despedida– tuvo una relación maravillosa.

Luego de la muerte de su padre, Virginia se trasladó con tres de sus hermanos a la localidad de Bloomsbury, en el oeste de Londres, donde se reunía con intelectuales que luego se convirtieron en figuras destacadas. Por ejemplo, el escritor T.S. Elliot; el economista John Maynard Keynes, famoso por haber sacado a los Estados Unidos de la Depresión del 30 con su “Estado de Bienestar” y filósofos como el Nobel Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, entre otros.

Todos ellos formaron el “Círculo de Bloomsbury”, un grupo que alentó y dio vuelo a ideas tan liberales y progresistas para la época, como la diversidad sexual, el feminismo, el pacifismo, el ecologismo y la igualdad social y cultural.

En 1925, Virginia publica La señora Dalloway, una novela que tuvo gran éxito, sobre todo, por la manera en que está narrada, desde el punto de vista de los personajes. La historia consiste en el relato de un día en la vida de una dama de la alta sociedad de Londres, casada y con una hija adolescente. La historia dura 24 horas, comienza a la mañana y termina a la noche. Durante ese día, ocurre un suicidio.

Ese mismo año, la autora conoce a Vita Sackville-West, una escritora con la que mantiene una relación amorosa. Vita también estaba casada y aunque finalmente ninguna de las dos se separó de sus maridos, conservaron la amistad hasta el fin de sus vidas.

Virginia Woolf sufría de depresión.
Virginia Woolf sufría de depresión.

Carta de despedida

Antes de partir al río, Virginia había dejado cartas de despedida para su hermana Vanessa y su esposo Leonard. A él le escribió:

Querido: Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que… Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros.

Algunas de sus frases destacadas

“Como mujer no tengo patria, como mujer no quiero patria. Como mujer, mi patria es el mundo”.

“Si no cuentas tu propia verdad, no puedes contar la de los demás”

“Su cerebro se encontraba en perfecto estado. Seguro que el mundo tenía la culpa de que no fuera capaz de sentir”.

“Los libros son el reflejo del alma”.

“Las mujeres han vivido todos estos siglos como esposas, con el poder mágico y delicioso de reflejar la figura del hombre el doble de su tamaño natural”. 

“No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.

PC

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir