Ahora el aluminio se luce en bolsos, carteras y accesorios

admin

27/03/2021

De Rauch (provincia de Buenos Aires) a Hong Kong hay miles de kilómetros de distancia y, en el caso de Catalina Guzmán, años de estudio de diseño industrial en la Universidad de La Plata y de trabajos diferentes para pagarse la carrera.

Hasta la creación de Black Ñandú en 2015 -su marca de bolsos, carteras y accesorios- la vida de Catalina transcurrió entre servicios freelance de diseño y estudios de emprendedurismo. Esas experiencias la animaron a presentar “Aura”, en el concurso Design a Bag 2020, del que resultó finalista. Hoy, Catalina está en tratativas para exportar a Alemania este y otros modelos, y de ahí, espera, al resto de Europa.

Catalina Guzmán es Diseñadora industrial, egresada de la UNLP.
Catalina Guzmán es Diseñadora industrial, egresada de la UNLP.

El modelo Aura es un clutch, cartera y mochila de forma triangular, compuesta por los dos materiales que forman parte de la identidad de la marca: el aluminio y el cuero.

El primero, la diseñadora lo obtiene de descartes (tiene un convenio con un estudio en el que trabajaba y con una fábrica; no compra planchas). El segundo material “lleva un tratamiento con taninos vegetales en lugar de cromo, lo que le da otra terminación, una textura y olor mucho más agradables, y es más amigable con el medio ambiente”.

“Entré en contacto con el aluminio en 2010 -recuerda Guzmán- cuando empecé a trabajar en un estudio de arquitectura comercial. En ese momento, me dije que algún día iba a hacer algo con eso porque desechaban un montón de recortes que no se podían usar en las obras”.

La mochila es de cuero curtido vegetal y aluminio recuperado de obras, materiales empleados en todos los productos de Black Ñandú.
La mochila es de cuero curtido vegetal y aluminio recuperado de obras, materiales empleados en todos los productos de Black Ñandú.

En 2013 la diseñadora se mudó a Buenos Aires, comenzó a estudiar el profesorado de diseño y gestión de proyectos mientras hacía trabajos propios y bocetaba el emprendimiento al que le brindaría dedicación exclusiva desde 2017.

“Black Ñandú”, surgió de un brainstorming y es una síntesis del uso del aluminio y el cuero que, a su vez, representan la combinación de lo artesanal y lo industrial, lo nacional y lo internacional. Por eso una palabra es en inglés y la otra en español.

En Capital, Catalina empezó a usar mucho más la bicicleta, así que notó la necesidad de productos para ciclistas. De a poco, fue desarrollando objetos pequeños, de acuerdo a sus propias inquietudes y respondiendo a las de sus primeros clientes, la mayoría, conocidos.

Las primeras piezas partieron de rectángulos y cuadrados.
Las primeras piezas partieron de rectángulos y cuadrados.

“La idea de hacer bolsos y carteras surgió porque no encontraba nada que me gustara. Tengo algunos amigos extranjeros, se los mostré y como gustaron mucho, empecé a desarrollarlos”, explica.

En sus productos predominan las figuras geométricas. Catalina busca trasladar la formas básicas a los objetos cotidianos. “Me inspiro en los grandes diseñadores del minimalismo y del modernismo, como Mies van der Rohe, Le Corbusier, la escuela de la Bauhaus… de hecho varios de mis productos llevan sus nombres”.

“Aura”, con su forma triangular, significó un desvío de las piezas diseñadas hasta ese momento. “Estaba partiendo de cuadrados y rectángulos, y hacer un triángulo fue una manera de romper, aunque siguiendo con la geometría pura. Quería meterme en otro campo, expresar algo más. El slogan del modelo es ‘Mirror to Soul’ y los lados representan a la mente, el corazón y el espíritu”.

Después de poner a prueba sus productos con los más allegados, se fue conformando un nicho de fieles clientes. Su público se reparte parejo entre hombres y mujeres. El “gancho”-cree la diseñadora- es el aluminio, un material que despierta curiosidad y cada vez más adeptos.

BGM

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir