Alberto Fernández intenta desactivar una masiva marcha de apoyo al Gobierno

admin

15/07/2021

Mientras Alberto Fernández decretó cinco días de duelo nacional en homenaje a los más de 100 mil fallecidos que ya dejó la pandemia en la Argentina y pidió “no lucrar con la muerte” y en un contexto en el que expertos alertan sobre la posibilidad de una tercera ola de contagios y el Gobierno impide el regreso de miles de argentinos que están varados en el exterior, una masiva marcha que organizaciones sociales alineadas con el Frente de Todos preparan a Plaza de Mayo, en apoyo a la gestión, encendió las alarmas en la Casa Rosada, que intenta desactivarla para evitar contradicciones en materia sanitaria que pueda aprovechar la oposición en la recta final de cara a las elecciones.

Prevista para el 7 de agosto, el Día de San Cayetano y a un mes de las PASO, el Presidente dejó saber su oposición a la movilización que trazan desde la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y otras organizaciones sociales vinculadas con el oficialismo, como el Movimiento Evita, Barrios de Pie y gremios de la CGT.

La postura del Gobierno es que no haya manifestaciones. “Ya les dijimos que no es la mejor manera y que hay que seguir cuidándonos”, contaron desde el entorno del Presidente ante la consulta de Clarín sobre la movilización. “No hay cambio de postura ni doble vara: ni cuando marchan en contra ni cuando es a favor como este caso. La pandemia todavía no se terminó”, refuerza otro funcionario con despacho en Casa Rosada.

Confluyen para sostener esta línea varios condimentos. Por un lado, la marcha sería el día después a que venza el DNU al vencimiento del aislamiento (el 6 de agosto), justo cuando el Gobierno debe definir si extiende, por caso, el cepo a los vuelos, que actualmente fija un máximo de 742 argentinos habilitados para volver al país.

“Costó convencer a (la ministra de Salud, Carla) Vizzotti de subir el cupo (NdeR: para esa fecha serán 1.000 diarios) porque la Delta está pegando en todo el mundo. Sería un gran error que se haga esa marcha: si quieren apoyar, no deberían hacer nada”, opina otro dirigente de peso de la coalición oficialista que pide terminar con el “fuego amigo”. Dato: por el momento el Gobierno no tiene previsto aumentar el cupo, incluso ya se delinea el eje discursivo al que se apelará para sostener la medida. 

Por otra parte, la proximidad de las PASO y de la fecha (el 8 de agosto) en la que inicialmente se contemplaban realizar hasta que el oficialismo impulsó la postergación para el 12 de septiembre con el argumento sanitario. “Si después explotan los casos, aunque no sea por la marcha, ¿quién cree que va a pagar ese costo? Nuestro Presidente”, reprochan en Balcarce 50.

La marcha por ahora está confirmada. “La agenda central será la del trabajo y la producción como eje vertebrador de la Argentina del futuro, para construir crecimiento económico de abajo hacia arriba y trabajo con dignidad para la economía popular”, aseguró en su cuenta de Twitter el dirigente Gildo Onorato, secretario general de UTEP.

Lo curioso es que varios de los referentes de las organizaciones que adhieren y lideran la marcha son parte del Ejecutivo, con cargos en primeras y segundas líneas del organigrama, ó están alineados con la Casa Rosada. 

Desde los secretarios Fernando “Chino” Navarro (Relaciones Parlamentarias) y Emilio Pérsico (Economía Social), dirigentes del Movimiento Evita, pasando por Daniel Menéndez, subsecretario de Políticas de Integración y Formación en Desarrollo Social, y referente de Barrios de Pie, hasta el dirigente social Juan Grabois, referente del Frente Patria Grande y quien a pesar de no tener cargo tiene militantes de su tropa integrados al Ejecutivo. 

Menéndez, como publica El Destape, fue el primero en confirmar asistencia: “Va a ser una movilización importante, un acompañamiento multitudinario al Gobierno nacional”, se entusiasmó. El funcionario puja, al mismo tiempo por un lugar en la lista de diputados por la provincia de Buenos Aires.

Cerca suyo, explicaron a Clarín que “a este ritmo, en 20 días el nivel de vacunación y mas medidas de cuidado van a permitir movilizar” y confían en que finalmente el Gobierno no pondrá objeciones.

Navarro, funcionario que reporta en Jefatura de Gabinete Gabinetes Santiago Cafiero, expuso a Clarín que se va “a priorizar el cuidado sanitario, la distancia social y las medidas de prevención y el uso de barbijo”.

“La Marcha de San Cayetano del 7 de agosto implica reivindicar el trabajo, la inversión pública y privada en pos de una Argentina igualitaria sin pobres. Asimismo significará un apoyo al Presidente Alberto Fernandez en la negociación con el FMI”, completó. 

Grabois, en tanto, también confirmó presencia ante este diario y sostuvo que van a extremar las medidas “para minimizar el impacto sanitario”.

El pronóstico que hacen los organizadores da cuenta de más de 150 mil personas. Es cierto que la cifra siempre suele ser más ambiciosa del que luego se moviliza. Pero igual, al Gobierno lo mantiene en alerta. 

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir