“Ante el peligro por el Covid, Rossi hace una fiesta para 3.000 personas”

admin

07/04/2021

En pleno auge de la Pandemia, las autoridades nacionales aconsejan evitar los eventos y reuniones numerosas cuando sea posible. También aconseja evaluar el nivel de riesgo al decidir realizar un evento; mantener el distanciamiento social; el uso del barbijo es obligatorio.

La mejor manera de prevenir la propagación del coronavirus es quedándose en casa siempre y cuando sea posible. La ciudadanía argentina respeta a raja tabla todo lo anterior mencionado, pero no deja de asombrarse por lo sucedido en la provincia de Entre Ríos al ver una gran fiesta (sin ninguna medida de prevención) para no menos de 3.000 personas. Y organizada por el mismísimo Intendente.

Vale recordar que este funcionario, Domingo Daniel Rossi, fue condenado en el año 2006, por la Sala Segunda de la Cámara del Crimen, allí recibió tres años de prisión condicional, ocho de inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, al encontrarlo autor material y responsable del delito de enriquecimiento ilícito en el ejercicio de la función pública.

El tribunal (que lo juzgó) entendió que no pudo justificar sus ingresos, sobre todo la existencia de cuentas millonarias en bancos de la República Oriental del Uruguay. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, confirmó la decisión de la Justicia de Entre Ríos. Pero Rossi, lleva ya 5 mandatos como intendente de la Municipalidad de Santa Elena, y organiza bailes en plena epidemia.

Esperemos que la Justicia actué y sancione a este individuo, juntamente con investigar por cuál motivo, causa o razón, este personaje ejerce un cargo público “cuando en realidad” debería estar apartado de toda actividad en la función pública.

Rossi actuó irresponsablemente y por su actitud ha demostrado ser es un inepto para el cargo que ostenta y ocupa en la provincia de Entre Ríos. Que algunos jóvenes organicen bailantas clandestinas, se les puede atribuir a su falta de madurez y experiencia de vida. Pero este caballero, está ya grande como para cometer esta clase de desaciertos .

Hugo Modesto Izurdiaga

modestoizur@yahoo.com.ar

Se pregunta cuál es el plan del oficialismo y oposición

La eficacia del relato populista no nos permite ver con nitidez la decadencia creciente que estamos viviendo en la Argentina, desde hace cuarenta años. Mientras en Latinoamérica y en el mundo la pobreza se redujo, nosotros la triplicamos llegando actualmente al 42%, se redujo la clase media y se perdieron posibilidades de ascenso social. Nuestra inflación -con excepción de Venezuela- fue la más alta del mundo con un promedio de 58% anual.

En cuatro décadas el crecimiento económico -con excepción de Venezuela- fue el más bajo del planeta ya que aumentó sólo 80% mientras que en Chile fue del 350%. La presión impositiva creciente e insostenible, las regulaciones burocráticas irracionales y la legislación laboral obsoleta, son factores concurrentes para que nuestro país sea poco competitivo y la productividad muy baja. El crónico incremento de gasto público genera un permanente déficit fiscal, que aumenta la deuda pública. El ahorro es inexistente, la inversión muy baja, la Justicia no funciona adecuadamente, la educación está en caída y los permanentes cambios en las reglas de juego, generan inestabilidad e incertidumbre. La pregunta concreta es: ¿cuál es el plan del oficialismo y de la oposición, para empezar a solucionar estos problemas…?

Ricardo E. Frías

ricardoefrias@gmail.com

Miradas sobre los políticos y el manejo del coronavirus

La lucha contra el coronavirus impone una carrera contra la velocidad de expansión del virus y, sobre todo, ganarle el tiempo a su mutación que lo hace mucho más difícil de combatir. La principal acción es la celeridad de la vacunación de la población, también su testeo. Ambas en nuestro país están incomprensiblemente demoradas. Una injustificable testarudez gubernamental que no permite la compra de vacunas a los privados, lo mismo pasa con los testeos. Esta actitud del Estado nos induce a una sospecha. ¿No será de interés del mismo que, fomentando esta demora en combatir el mal, se logre atrasar las elecciones legislativas y así debilitar artificialmente a la oposición, no permitiendo las necesarias “paso”? Además, con los antecedentes de las vacunaciones Vip y la compra de barbijos con sobreprecios, no es de extrañar que las sombras de corrupción en la compra de vacunas sean reales.

Ricardo Olaviaga

olaviaga8@hotmail.com

En el momento que podamos superar la pandemia, vamos a arrancar nuevamente desde un contexto económico social muy delicado. Es razonable esperar que alcanzar un punto de equilibrio desde donde iniciar el camino de la recuperación política, ética, moral, educativo y productivo del país, llevará no menos de 20 años.

¿Y mientras tanto? Deberíamos seguir el consejo de Lao Tse, de que “un camino de millas se hace desde el primer paso”. No hay mas atajos ni mentiras. Así ocurrió con Alemania, Italia y Japón después de la Segunda Guerra Mundial, con China cuando decidió dejar de ser una aldea de campesinos y transformarse en una potencia mundial, y con Vietnam tras la guerra y también con España a la muerte de Francisco Franco. Argentina no es, ni puede ser la excepción.

Los ciclos de expansión y de contracción van más allá del voluntarismo de la dirigencia política, se cumplen inexorablemente. Vamos a entrar a un periodo de contracción y la pregunta del millón es si podemos evitarlo. La respuesta es, no. ¿Tenemos una dirigencia política que lo entienda? La respuesta es, no lo sé. Entonces, nos concentraremos en los mas olvidados, los pueblos del interior e intentaremos a través de un proyecto piloto, educarlos para salir de la pobreza, crearles un empleo social y que puedan tener una vivienda digna. Solo vamos a necesitar parcialmente de la colaboración de los municipios y del sector privado de cada pueblo.

Jorge Lentini

jllentini@outlook.com.ar

¿Cuál es el motivo por el que Argentina está vacunando tan poco comparado con el resto de los países? El Presidente se comprometió el año pasado a priorizar la salud por sobre la economía. Una parte está cumplida, Argentina cayó 2,5 veces el promedio mundial, en términos económicos. La inflación y la desocupación nos ahogan.

Pero no se ve el resultado de las fichas apostadas en la salud. Pocas vacunas, pocos testeo. Poca voluntad de conseguir vacunas de donde sea, poca previsibilidad. Vacunan a familiares, amigos y amiguitas del poder político delante de nuestros ojos, la oposición no reacciona, nosotros no reaccionamos. Claro, somos un pueblo que festeja los goles hechos con la mano y esta cultura es tierra fértil para las obscenidades de la política.

Quiero dejar una idea. Cada vacuna debe costar unos 20 dólares. ¿Por qué no adquirimos una partida extra a lo que se está comprando, de dosis que voluntariamente pueden ser pagadas por los habitantes con capacidad de afrontar ese gasto? Quedarían más vacunas para los que no pueden pagarla, la población vacunada sería mayor, redundando esto en mayor protección sanitaria y mejor estado de la fuerza laboral. ¿Cuál es el motivo de tanta ineficiencia? ¿Soberbia? ¿Mentira para no revelar verdaderos objetivos del gobierno?

Miguel Ángel Quinteros

bigu2004@hotmail.com

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