Anturio: características y consejos para su cuidado

admin

15/05/2021

El anturio es una planta decorativa originaria de las zonas tropicales de América Central y del Sur, de la que se acreditan aproximadamente unas 800 especies y entre las que existen las más comunes para el interior, que por características requieren una serie de cuidados para su mantenimiento.

La más reconocible de las especies encontradas en esta zona es el Anthurium Scherzerianum Schott. Por su procedencia, prefiere el clima cálido y húmedo, y se desarrolla muy bien en espacios donde haya luz solar indirecta.

Por ende, solo en condiciones climatológicas similares a la de su origen puede desarrollarse de manera correcta en ambientes exteriores.

Originaria de las zonas tropicales de América, el anturio no soporta las bajas temperaturas.
Originaria de las zonas tropicales de América, el anturio no soporta las bajas temperaturas.

La temperatura ideal de esta planta tropical oscila entre los 25 a 27 °C y no tolera el frío, sobre todo si baja de los 12 °C: puede secar las hojas y tornarlas amarillentas o amarronadas como así también, puede reducir su floración.

Características y cuidados del Anturio

El anturio es una planta de hojas muy decorativas, de consistencia y grosor notables, ovales, en forma de corazón o punta de flecha, bastante grande, a veces divididas en lóbulos o incluso en forma de mano.

La espata, que a menudo se confunde con la flor del anturio, constituye el elemento de mayor curiosidad: puede ser rojo, purpúreo, verde manzana, rosa intenso, casi anaranjado, blanco, negro y amarillo que es muy difícil de conseguir. 

Es apropiada para sacarle provecho a la luz solar, aunque también puede sobrevivir en sitios con poca luminosidad o luz solar fuerte pero difuminada. Para cultivar el Anturio en un jardín, se lo debe colocar bajo un árbol o en un lugar donde le dé la sombra. Si en cambio va a una maceta en el interior, se le debe proveer luz pero sin que los rayos del sol le den en forma directa.

El anturio es una planta que necesita ser alcanzada por la luz solar pero no en forma directa.
El anturio es una planta que necesita ser alcanzada por la luz solar pero no en forma directa.

Hay que proporcionarle una mezcla de tierra negra, turba y resaca de río en partes iguales. Durante el invierno, esta planta debe ser regada solamente una vez a la semana y en primavera y en verano se tiene que aumentar la periodicidad a tres veces por semana.

En cuanto a humedad, esta planta de interior se ve favorecida cuando se pulveriza el follaje diariamente con agua.

Si las hojas se amarillean, marchitan y caen, seguramente la planta está siendo afectada por una corriente de aire frío, por lo que se la tiene que trasladar a un lugar mucho más cálido. Por otra parte, si las raíces sobresalen de la maceta, habrá que trasplantarla. Justamente se recomienda para el anturio un trasplante cada dos años.

En cuanto a las plagas, esta planta suele ser atacada diversos insectos y bacterias. Dos de ellos son el pulgón, la cochinilla y la mosca blanca, que deforman las hojas y las torna pegajosas por la melaza que excretan. Sobre dicha melaza, se asienta el hongo de color negro llamado Negrilla o Mangla. Atacarlos con insecticidas comerciales o caseros, o agua jabonosa.

Entre las plagas que atacan al anturio, hay que prestar especial atención por las bacterias, ya que será difícil salvarlo.
Entre las plagas que atacan al anturio, hay que prestar especial atención por las bacterias, ya que será difícil salvarlo.

Entre los hongos, la antracnosis produce manchas circulares y de color marrón o negro. Los tejidos enfermos se secan y pueden desprenderse, y dejan perforadas las hojas. En general, no son graves y bastará con arrancar las hojas muy atacadas. Si es necesario, se pueden usar fungicidas como oxicloruro de cobre.

También puede ser atacada por bacterias, como la erwinia o los xanthomonas. Estas plagas marchitan hojas y pudren los peciolos infectados. Ataca también los rizomas (zona de la raíz) que se pudren.

Si la planta es afectada por esta plaga será difícil recuperarla. Por eso se tiene que tender a la prevención: regar con moderación y no mojar las hojas ni las flores; mantener las medidas higiénicas de forma estricta y evitar usar abonos a base de nitrógeno.

Mirá también

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir