Banca digital: alianzas y peleas en la guerra por el manejo del dinero

admin

15/05/2021

Con bastante retraso, el Openbank (el banco digital del Santander) ultima detalles para su lanzamiento oficial en la Argentina. Bajo la conducción del ex CEO de Google Federico Procaccini, la plataforma ya cuenta con la autorización del Banco Central para operar en el país y será presentada oficialmente “en el segundo semestre del año”, aseguró una fuente calificada de la compañía española, sin dar más detalles.

La inminente llegada del Openbank es una de las respuestas de la industria financiera tradicional al desafío de las fintechs, la nueva generación de tecnológicas lideradas por Mercado Pago, Ualá y Brubank, entre muchas otras, y que compiten y disputan el negocio del manejo del dinero. Para el Banco Central, la reconversión de la banca es un dato auspicioso ya que el efectivo representa el 80% de las operaciones. El dato sorprende porque actualmente, 33 millones de argentinos, el 91% del total, tiene al menos una cuenta bancaria.

En el convulsionado mundo de las finanzas prosperan las alianzas, las fusiones y también las peleas, sobre todo contra Mercado Pago (el poderoso brazo financiero de Mercado Libre), la primera en lanzar en el país los pagos con código QR y que hoy tiene 5,4 millones de usuarios y 1,3 millones de comercios adheridos. Mercado Pago lidera, pero en el negocio hay más de 30 fintechs muy activas, entre ellas Modo (perteneciente a un consorcio de 32 bancos), Bimo (de Prisma y 365 Clarín), Ualá, Naranja y Cuenta DNI (Banco Provincia).

En la pulseada hay muchos otros actores, pero hoy está centrada básicamente en la modalidad “Transferencias 3.0”, un nuevo marco regulatorio que comenzó a implementarse el 7 de diciembre y que apunta a crear un único código QR interoperable y compatible con cualquier billetera. Esto implica que los clientes de Mercado Pago, Modo y Bimo, por ejemplo, podrán pagar en cualquier comercio que opere con QR, sea de quien sea, y compartir los dispositivos de cobranza y también las comisiones.

El plazo para la integración total es el 29 de noviembre, pero la tarea viene muy lenta, coinciden en la industria y fuentes del Banco Central, “porque Mercado Pago resiste a compartir su código QR”. Su vicepresidente, Alejandro Melhem, rechazó tajante los cuestionamientos. “Mercado Pago es quien más hace para que Transferencias 3.0 funcione: es el único que está ampliando la oferta de comercios interoperables y el único que invirtió durante 3 años en desarrollar una red de QR con cobertura nacional”, dijo.

Lo cierto es que a 5 meses de su lanzamiento, el QR compatible sólo funciona en las cadenas Burger King, Farmacity, Axion, Open25 (red de kioscos), TodoModa e Isadora (accesorios e indumentaria) y La Anónima. En total hay apenas 1.300 puntos de venta sobre un universo estimado de 300.000. En el BCRA no ocultan su malestar por los retrasos y ratifican que la fecha límite para integrar todo el sistema es inamovible.

Con el respaldo de los principales bancos públicos y privados del país, Modo se lanzó a fines del año pasado. A la fecha, la app acumula 1,6 millones de usuarios y “nuestro objetivo prioritario es que se use en los comercios”, dice su CEO, Rafael Soto. El alto ejecutivo, por otro lado, resalta que la fintech “tecnológicamente está preparada para ser interoperable y estamos esperando que otros jugadores se integren al sistema”. ¿Una alusión a Mercado Pago?

En la industria creen que a la larga, el proceso de compatibilidad es inevitable más allá de las resistencias. También consideran inevitable la revolución de los pagos móviles, tal como ocurre en otros países. Aunque el cash predomina, la pandemia aceleró el uso del celular para operar cuentas y tarjetas desde una app. Datos de la Cámara Fintech indican que hoy existen más de 14 millones de CVU creadas por apps financieras, 3 millones de comercios aceptan pagos por POS que se conectan al celular y 6 millones de tarjetas emitidas por billeteras electrónicas.

En la emisión de plásticos, sobre todo en la modalidad prepago, Ualá es la que destaca. La fintech creada por Pierpaolo Barbieri sacudió al mercado al anunciar un acuerdo para comprar Wilobank, el banco digital de Eduardo Eurnekian. La operación, sujeta a la aprobación del Central, le permitirá ampliar su oferta de servicios financieros y competir cara a cara con cualquier banco: plazos fijos, compra de dólares y créditos, entre otros. “Estamos apostando a un ecosistema más abierto, inclusivo y competitivo”, dijo. Barbieri sostiene que por el avance de las nuevas tecnologías “en 10 años ya no habrá gente sin bancarizar”, pronosticó.

Sobre el futuro de la banca, en la industria creen que prevalecerán los modelos híbridos, es decir entidades que complementen sucursales físicas con aplicativos digitales, sobre todo móviles. Naranja acaba de dar un paso en este sentido. La entidad acaba de fusionar su fintech, Naranja X, lo que le permite operar como un banco. Tiene 180 sucursales físicas, 5 millones de clientes y 10 millones de tarjetas emitidas.

Naranja es otra de las variantes digitales que proliferan en el país. Hay otras, como los bancos digitales, que algunos llaman “neobancos”, sin locales físicos, como el Brubank, Wilobank, Reba (Rebanking) y Banco del Sol. Este último pertenece al grupo Sancor Seguros, lleva apenas 8 meses en el mercado, tiene 150.000 clientes “en las principales ciudades del interior de las provincias, que son las zonas más desatendidas”, explicó su director comercial, Juan José Munne.

Las operaciones electrónicas dispararon con el inicio de la pandemia. Los bancos tradicionales actualizaron su operatoria, traban alianzas y trazan nuevas estrategias. Esto implica, por caso, vincular sus propias aplicaciones con billeteras, en especial la de Modo, de las cuales son sus accionistas. También hay acuerdos por fuera para lograr la interoperabilidad. Un caso notorio es Yacaré, “una aplicación compatible con Modo y que permite comprar en supermercados de Mendoza o pagar facturas de rentas de Misiones, por ejemplo”, enumera Soto.

Reba es el banco digital del grupo Trasatlántica, de origen rosarino y enfocado en el turismo y la construcción. “La aplicación permite abrir una cuenta bancaria y acceder a una tarjeta de débito Visa, otra de crédito American Express todo en forma virtual”, dice su CEO, Stéfano Angeli. Como gran novedad, añade el ejecutivo, “acabamos de lanzar la posibilidad de comprar y vender dólares MEP en forma directa”.

El surgimiento de tantos competidores no resulta tan sorprendente, especialmente en un rubro como la tecnología. Algunos recuerdan lo que pasó con las cuponeras o las puntocom, que proliferaron durante algunos años y muy pocas sobrevivieron. “La buena noticia es que cada vez más podemos elegir cómo, dónde y cuánto pagar. Sin duda habrá innovaciones, nuevas plataformas de pago y mejores tecnologías de pago pero, en definitiva, los hábitos continuarán siendo heterogéneos”, razona Gastón Irigoyen, CEO y fundador de Pomelo, una startup proveedora de tecnología para medios de pago.

El bitcoin y las criptomonedas, en la mira del Central

El titular del BCRA, Miguel Pesce, elabora un documento para advertir los riesgos de invertir en criptomonedas.
El titular del BCRA, Miguel Pesce, elabora un documento para advertir los riesgos de invertir en criptomonedas.

El Banco Central observa con mucha atención lo que ocurre en la industria financiera. Hay dos temas que están al tope de la agenda de la entidad que conduce Miguel Pesce: por un lado, el desarrollo del sistema llamado “Transferencias 3.0”, el sistema que impulsa para crear un QR compatible con todas las billeteras del mercado. Y por otro, un control más estricto sobre el bitcoin y el mercado de las criptomonedas.

En el segundo aspecto, el BCRA les reclamó a todos los bancos que informen sobre la cantidad de usuarios que operan con criptomonedas y el volumen de las operaciones, para evaluar – según se informó – la posibilidad de elaborar un marco regulatorio, para limitar la operatoria. En esa entidad resaltan que “las criptomonedas no tienen respaldo, son altamente volátiles y representan un alto riesgo para los inversores”.

En la entidad recalcan que los criptoactivos es una preocupación generalizada en casi todos los países del mundo. En enero, Christine Lagarde, la presidenta del BCE (Banco Central Europeo) reclamó “una regulación acordada globalmente”, calificó al bitcoin como un activo “altamente especulativo” y que facilita “negocios ilícitos y operaciones de lavado de dinero”. Un mes después, la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos se expresó en el mismo sentido.

Regular el bitcoin, no obstante, es una tarea compleja para el Central, ya que no reúne ninguno de los tres requisitos para ser considerada una moneda, lo cual la deja fuera de su órbita. No es reserva de valor (su precio es muy volátil), no es unidad de cuenta (no sirve para valorar bienes y servicios) ni tampoco es aceptado como medio de pago. Justamente por eso, en 2014 el BCRA admitió que no puede regularla.

En principio, la entidad liderada por Pesce viene elaborando con la CNV (Comisión Nacional de Valores) un documento para advertir que invertir en bitcoins y otras criptomonedas es una actividad altamente riesgosa, que no tiene respaldo y que los ahorristas pueden perder todo su dinero.“Esto como un primer paso”, advierten.

Otra de las prioridades es reducir el uso del efectivo. A pesar de los avances de los medios de pago electrónicos, la proliferación de aplicaciones y bancos digitales, se estima que el 80% de las operaciones se efectúan con cash. Eso a pesar de que la mayoría de la población en la Argentina está bancarizada. Según datos del Central, 33 millones de personas tiene al menos una cuenta bancaria.

Más todavía, por las ayudas sociales, como el IFE y la AUH, el año pasado se abrieron 4,9 millones de nuevas cuentas y el índice de penetración pasó del 82 al 91%. “Lo que hay que hacer es que la gente use las aplicaciones electrónicas y deje ir a los cajeros a buscar efectivo”, proclaman desde el Banco Central. Fácil de decir y difícil de concretar. Por ejemplo, el Banco Provincia activó en abril del año pasado su billetera Cuenta DNI para cobrar el IFE a más de 1,2 millones de personas.

Muchos analistas observan con detenimiento lo que ocurre en otros países. “Hace unos meses, el Banco Central de Brasil lanzó el sistema de pagos instantáneos PIX, que permite transferencias inmediatas entre particulares y empresas. A poco de su debut, con más de 75 millones de usuarios registrados, la modalidad ya representa el 80% de las transferencias”, explica Juan Pablo Bruzzo, CEO de la billetera Moni.

En China, con el impulso de dos gigantes del eCommerce, Tencent (WeChat) y Alibabá (Alipay) introdujeron los códigos QR hace unos pocos años como parte de su plataforma de servicios y hoy cerca del 80% de los usuarios de telefonía móvil pagan con el celular.

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