“Comer carne es un milagro”: los particulares carteles de algunos carniceros para Semana Santa

admin

27/03/2021

La tradición católica impone abstenerse de comer carne el Viernes Santo. El precepto acompaña la propuesta a los fieles de reflexión y frugalidad cuando se recuerda la crucifixión de Jesús.

Pero en medio de la crisis social y económica que vive la Argentina, profundizada por la pandemia de coronavirus, comer un asado, aseguran con vehemencia en estos días algunos carniceros, no es un “pecado” sino un verdadero “milagro” contemporáneo.

Así lo han hecho saber los maestros del rubro desde diferentes puntos del país, mediante carteles que han ido ganando espacio en las puertas de sus comercios. En uno de esos paneles se puede leer, en blanco sobre negro: “Alto Valle: Coman carne en Semana Santa que ya no es un pecado, es un ¡milagro!”. Este, específicamente, se exhibe en un local de la esquina de las calles San Martín y Bejarano, en la ciudad de Neuquén.

Los carteles que hablan del "milagro" de poder comer un asado.
Los carteles que hablan del “milagro” de poder comer un asado.

A la vez, en la localidad de Leandro N. Alem, a 300 kilómetros de Buenos Aires y a 40 kilómetros de Junín, la carnicería rural El Tropezón, ubicó junto a su puerta un cartel donde se lee una consigna parecida.

Ambas imágenes se han ido volviendo virales en la últimas horas y más carnicerías prometen sumarse a la movida.

Más allá del anuncio “milagroso”, los precios del kilo de asado entre ambos puntos del país son muy distintos. En la carnicería de la provincia de Buenos Aires, el kilo del tradicional asado cuesta 650 pesos. Mientras que en la capital de Neuquén ya supera los mil pesos. Como alternativa, en esta ciudad, el kilo de merluza sin espina ronda los 500 pesos.

Neuquén capital es una de las ciudades más caras para vivir en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Su condición de localidad vinculada de lleno al petróleo posicionó sus precios generales por encima de la media de la mayoría de las localidades que se encuentran relativamente cerca, en sectores como el inmobiliario, el de la vestimenta y el de los alimentos.

De acuerdo al Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) en los últimos once meses se acumuló un 42% de inflación en Neuquén capital y dos ciudades satélites como Centenario y Plottier.

Al menos en lo que refiere a Neuquén, no comer carne esta próxima Semana Santa no se vivirá como una resignación cristiana sino como un ahorro.

Bariloche. Corresponsalía.

LGP​

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