Cómo es el llamativo comportamiento de los ciervos colorados durante la brama en La Pampa

admin

22/02/2021

Un sonido potente, gutural, primitivo. El bramido de los ciervos atraviesa el bosque típico de caldén durante la puesta del sol en La Pampa, y los visitantes del Parque Luro sacan fotos en tonos cálidos y contemplan en detalle a los animales con sus largavistas. Después de dos horas y 2,5 kilómetros de caminata, la visita guiada termina bajo un manto de estrellas y constelaciones.

Sobre la ruta 35 y a 33 kilómetros hacia el sur de la ciudad de Santa Rosa, la Reserva Provincial Parque Luro se prepara para inaugurar una nueva temporada de avistaje de ciervos en brama, que comenzará en los primeros días de marzo y terminará a fines de abril.

Como todos los años, en esa época se desarrolla el período reproductivo de los ciervos colorados, en coincidencia con el descenso de la temperatura, la reducción de las horas de luz y la activación de las hormonas en los ciervos .

En marzo y abril tiene lugar la temporada de brama en el Parque Luro de La Pampa. Foto: Shutterstock
En marzo y abril tiene lugar la temporada de brama en el Parque Luro de La Pampa. Foto: Shutterstock

En marzo de 2020, las excursiones para observar el comportamiento de los ciervos fueron canceladas abruptamente por la cuarentena del coronavirus. Por eso, si bien el Parque reabrió hace algunas semanas, la brama de este año representa una oportunidad para reactivar el turismo en la región pampeana.

Por ser una actividad al aire libre y para grupos reducidos (así se cuida el impacto ambiental), la caminata en el bosque es ideal en estos tiempos de pandemia, en los que también se exige el uso del barbijo y la distancia social. Aunque los ciervos se ven a simple vista, quienes quieran seguir de cerca sus movimientos deberán llevar sus propios prismáticos: ya no se comparten más entre los turistas y los guías que organizan las salidas.

“Marzo y abril son meses de mucho movimiento en el caldenal pampeano, ya que la tranquilidad del bosque de caldén se altera ante un sonido inequívoco: el bramido del ciervo colorado. La Reserva Provincial Parque Luro es el hogar por excelencia de esta especie, y el otoño, su temporada reproductiva. Con grandes cornamentas, los machos cortejarán a las hembras y lucharán por conformar y mantener un harén para aparearse, emitiendo fuertes sonidos con los bramidos y los choques de astas”, señala Adriana Romero, secretaria de Turismo de La Pampa y presidente del Ente Patagonia Argentina.

En el Parque Luro recomiendan a los visitantes que lleven sus largavistas. Foto: Turismo de La Pampa
En el Parque Luro recomiendan a los visitantes que lleven sus largavistas. Foto: Turismo de La Pampa

Según destaca, “el avistaje de los ciervos es un producto turístico de gran jerarquía. Decimos producto porque no es solamente el espectáculo de la naturaleza en su estado puro, sino que es un atractivo rodeado de servicios de primera calidad: luego de una jornada donde puede sentir la experiencia de la aventura, la interpretación con los guías y el intenso contacto con la naturaleza, el visitante puede disfrutar de un momento distendido con los servicios que ofrece el Parque Luro”.

Hacia los miradores

Al amanecer y al atardecer, las visitas guiadas hacia los miradores naturales otorgan una ubicación privilegiada para observar los comportamientos de los ciervos en brama, algo que puede experimentarse de forma exclusiva en La Pampa.

El director de la Reserva Provincial Parque Luro y licenciado en Recursos Naturales, Horacio Riesco, explica: “En los primeros días de marzo, los machos de ciervo colorado vienen de los bosques cerrados a las áreas abiertas donde viven las hembras con sus crías y los machos jóvenes, y forman un harén. El bramido de los machos es un sonido muy fuerte, que recorre el bosque y se escucha de muy lejos, para cortejar y defender al harén, como también para espantar a otros machos haciéndole conocer su poderío. Es que en la medida en que los machos son más grandes este bramar es más ronco, más grave”.

¿En qué consiste el avistaje de ciervos en brama? En diálogo con Clarín, Riesco cuenta que el atardecer, la noche y el amanecer son los momentos más frescos y los de mayor actividad, por lo que las visitas guiadas salen a las 18.30 y a las 6 de la mañana.

Los visitantes observan el comportamientos de los ciervos colorados en el Parque Luro de La Pampa. Foto: Shutterstock
Los visitantes observan el comportamientos de los ciervos colorados en el Parque Luro de La Pampa. Foto: Shutterstock

Desde una distancia prudencial, sin que ellos noten la presencia humana, un grupo avanza con un guía por los senderos hasta llegar a distintos miradores acondicionados con maderas, que son de bajo impacto ambiental porque se usan elevaciones naturales del terreno.

Además de cuidar el harén y rechazar a otros machos con bramidos y peleas, los machos van marcando el territorio en el bosque: secretan una sustancia y dejan marcas con la cornamenta en la corteza de los árboles.

“Es un bosque de caldén y pastos, y debajo de las copas hay un mar de gramíneas. Cuando se mueven por el viento parecen olas amarillas y verdes; recuerdan a la sabana africana”, compara el director del Parque Luro.

Y agrega: “En la actualidad hay más de mil ejemplares de ciervo colorado -también llamado ciervo rojo de los Cárpatos-, y se trata de una especie exótica junto con los jabalíes, que introdujo Pedro Olegario Luro (1861-1927) de Europa. Esta especie se adaptó perfectamente y, en la actualidad, todo el bosque de caldén está poblado por el ciervo colorado”.

El bramido de los ciervos colorados en el Parque Luro, La Pampa. Foto: Shutterstock
El bramido de los ciervos colorados en el Parque Luro, La Pampa. Foto: Shutterstock

El avistaje de los ciervos en brama es un servicio diferenciado que el año pasado rondaba los $ 700. Pero ante el cambio de concesionario, aún no se determinó el precio para la temporada 2021. Por lo tanto, es una excursión que se paga aparte de los $ 60 de la entrada al Parque Luro.

Para ingresar, los visitantes tienen que obtener un permiso en la web permisoturismo.lapampa.gob.ar. Hasta nuevo aviso, el Parque abre de martes a domingo, de 11 a 17, con un cupo diario máximo de 400 personas para disfrutar de la fauna y la flora en circuitos interpretativos autoguiados. Por el momento no hay prestación de servicios concesionados de restaurante, proveeduría, camping, cabañas y área de picnic, pero está prevista su reapertura en el corto plazo.

La salida guiada en época de reproducción se complementa con un recorrido diurno por los senderos de interpretación del Parque, donde los visitantes pueden tener encuentros con fauna autóctona o con los indicios que dejan los animales, como guanacos, zorros, zorrinos, hurones, numerosas especies de aves y huellas de pumas.

El guanaco es una de las especies de fauna autóctona del Parque Luro en La Pampa. Foto: Shutterstock
El guanaco es una de las especies de fauna autóctona del Parque Luro en La Pampa. Foto: Shutterstock

Espíritu de la Belle Époque

El Parque Luro conjuga historia, cultura y naturaleza. Es un área protegida de 7.600 hectáreas que conserva el ecosistema del bosque de caldén, con una gran diversidad de flora y avifauna, y paisajes de médanos, valle y hasta salitral. “Del total de hectáreas, alrededor de mil están abiertas al uso público y el resto es de conservación estricta”, dice Riesco.

Entonces se remonta a los orígenes del predio: fue el primer coto de caza del país, creado por Pedro Luro en 1905 y llamado San Huberto por ser el patrono de los cazadores. Allí se introdujeron los primeros ciervos colorados y los jabalíes europeos en Argentina. Y el terreno fue privado hasta 1965, cuando la provincia compró esas tierras.

Precisamente, uno de los principales atractivos de la reserva es el antiguo casco de estancia, al que todos conocen como El Castillo y que fuera declarado Monumento Histórico Nacional. Convertida en museo, la casona de paredes blancas conserva el diseño y el mobiliario de época.

El Museo El Castillo, antiguo casco de estancia de Pedro Luro en La Pampa. Foto: Shutterstock
El Museo El Castillo, antiguo casco de estancia de Pedro Luro en La Pampa. Foto: Shutterstock

A su vez, el predio posee una Sala de Carruajes, con unos quince vehículos antiguos que se exhiben donde se ubicaban las viejas caballerizas. Las visitas guiadas al Museo El Castillo y la Sala de Carruajes tienen un cupo de cinco personas.

“Para quienes no conocen la Reserva, resulta imperdible la riqueza de la fauna de esta región, con la gran oportunidad que brinda el lugar para la observación de distintas especies de aves para los amantes de la naturaleza. Es realmente increíble”, afirma Horacio Riesco, director del Parque Luro, en referencia a las alrededor de 160 especies de aves que habitan ambientes terrestres o acuáticos en el lugar, desde lechucitas de las vizcacheras hasta carpinteros, cotorras, calandrias y horneros.

Además de hablar de la fauna pampeana, Riesco hace hincapié en el bosque de caldén y en las actividades de índole histórico-cultural que se suman a las naturales: “La reserva sorprende con una conjunción de lo europeo y lo pampeano, porque traslada el espíritu de la Belle Époque al medio del bosque pampeano, a través de la arquitectura y mobiliario del Castillo y la idea del coto de caza con animales exóticos, como el ciervo colorado y el jabalí. De esta forma, atrae a quienes les gusta la historia y a los amantes de la naturaleza”.

Los ciervos colorados son una especie exótica que introdujo Pedro Luro a La Pampa. Foto: Shutterstock
Los ciervos colorados son una especie exótica que introdujo Pedro Luro a La Pampa. Foto: Shutterstock

En ese sentido, la secretaria de Turismo Adriana Romero coincide: “Esta es un área natural protegida de competencia provincial, que permite la convivencia de especies introducidas con programas de recuperación de especies nativas. Es un ejemplo de turismo sustentable que La Pampa tiene para ofrecer al mundo”.

Aunque también comienza la temporada de caza en los cotos y campos registrados en varias localidades pampeanas, los amantes de los animales preferimos la visita de la reserva provincial para observar a los ciervos colorados deambulando por el bosque y brindando un espectáculo único.

Y una vez que nos adentramos en el caldenal, contemplaremos su comportamiento en esta época del año, veremos sus marcas en los árboles (a veces, las cornamentas se entrecruzarán en peleas ) y escucharemos sus bramidos profundos.

Los ciervos colorados pueblan todo el Parque Luro, en La Pampa. Foto: Shutterstock
Los ciervos colorados pueblan todo el Parque Luro, en La Pampa. Foto: Shutterstock

Al final de la jornada disfrutaremos de la gastronomía local y de los nuevos vinos producidos a la vera del río Colorado. Cuando ya brillen las estrellas y el bosque oscuro traiga envolventes bramidos.

Dónde informarse:

-Reserva Provincial Parque Luro: (02954) 452600 interno 1946; infoparqueluro@lapampa.gob.ar

-Secretaría de Turismo de La Pampa: (02954) 425060, 424404 turismo.la pampa.gob.ar

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