“Creo en las capacidades y en los recursos de la Argentina”

admin

30/03/2021

El contexto tristemente nos invita a reflexionar sobre el bien común, sobre las políticas de Estado y a actuar para contribuir positivamente en reducir la irrazonable desigualdad y los niveles crecientes de pobreza e indigencia social que amputan una vida digna, justa, que merezca ser vivida.

Parecería que el odio, el egoísmo e individualismo prevalecen de tal modo que, si no se remedia, el futuro cercano se muestra desesperanzador, angustiante, doloroso y amputador de sueños. Sin embargo, creo en la humanidad, que el amor, la solidaridad y sensibilidad social se impondrán por contraposición. ¿Quién puede ser indiferente a que un niño esté condenado a ser pobre dentro de su contexto interno y externo, que operan como determinantes sociales? ¿Quién tiene el corazón tan duro, tan falto de amor? Si hay barreras para la salud y la educación, la cultura y el arte, y para satisfacer lo mínimo indispensable para vivir… ¿cómo va a existir el poder del mérito propio?

Creo en las capacidades y recursos de la Argentina. Las acciones deberían estar centradas en la búsqueda del bien común y del desarrollo de una Patria más bioética, justa e inclusiva. Es razonable que deben tributar más los que más bienes y riquezas tienen. Por favor reflexionemos sobre el otro, la bioética, la Justicia, la integración y comunión social, la contaminación ambiental, los actos humanos (y sobre todo de los inhumanos) y la búsqueda del bien común desde la solidaridad, la sensibilidad y la no indiferencia. Es necesario reflexionar.

Sembremos clubes de barrio, jardines maternales, escuelas y bibliotecas públicas. Sembremos esperanzas, y que, guiados por seres angelados, nos reparen, pronto, de nuestros errores. Una Argentina mejor es posible, para todos.

Prof. Dr. Damián Pablo Ballester
dpballester@hotmail.com

OTRAS CARTAS

Vacunación: “Es momento de hablar sólo con la verdad”

Habría menos especulaciones si el Gobierno se sincerara y nos presentara un programa cierto de las vacunas que vamos a recibir y en qué tiempos.

Sin especulaciones ni mentiras, no le darían pie a tanta cháchara que nos abruma y no suma, contar la realidad por más que duela, para saber que nos enfrentamos a un invierno duro, con muchos cuidados, para que prevalezcan la salud y la economía, ya que hoy no se soportaría un cierre como en el pasado.

Es momento de hablar solo con la verdad, tenemos que construir sobre bases sólidas en esto y en todo, necesitamos que no nos mientan, así evitamos las falsas expectativas.

Susana Mastronardi
susumastro@gmail.com

Ruega y pide que nadie más se adelante en la fila

No lo pienses siquiera, no te tientes, no lo intentes, no sucumbas a la idea. Primero están los mayores, los frágiles, los indefensos… Tú espera, no hagas más pesada la mochila. No te adelantes en la fila. Si sostienes una causa, si defiendes tu ideología entonces deja tu lugar al abuelo, al discapacitado, al que corre peligro, nunca al amigo, eso no se estila. Sea lo que sea, no te adelantes en la fila.

No uses un teléfono, un contacto, un atajo no es la mejor salida, no aceptes lo inaceptable, no hay argumentos que sirvan, deja simplemente que tu corazón decida. El virus no es el único problema: la soledad, el egoísmo, la falta de palabra, la desesperanza dependen de nosotros mismos. Mientras que la vergüenza desfila conserva tu lugar y recuerda: no te adelantes.

Ahora, si igual lo haces, si a pesar de todo y de todos te convences que eres mejor, o que tu vida peligra, entonces te pido, mira hacia atrás un momento, el tiempo escaso en que una luz titila, verás que todos estamos un lugar más atrás en la fila… Y ese lugar quizás sea el irremplazable valor de una vida.

Oscar Alberto Dinova
odinova@speedy.com.ar

El Gobierno, entre aumentar el trabajo o aumentar los gastos

Aumentar los gastos y potenciar el consumo brinda popularidad y votos. Aumentar la demanda de trabajo e inversión en nuevas empresas acarrea esfuerzos y menos votos. Ante esta disyuntiva la vicepresidente ha optado por los votos que quizás le permitan dominar el Congreso y consecuentemente disciplinar a los jueces y lograr los cambios en la Constitución y la república. Y consecuente, la impunidad de las acusaciones, los procesos y las condenas en los juicios que tiene pendientes.

La falta de acuerdo con el FMI que esta decisión política conlleva acarreará una vertiente popular al relato preferido del kirchnerismo. Soberanía o sumisión al imperialismo. La pobreza creciente y nuestra declinación económica no será en el relato como es en la realidad, fruto de la mala gestión de nuestros gobiernos, sino de la avaricia de los poderosos que no están dispuestos a financiar las diferencias entre lo que producimos y lo que consumimos. Que es lo que intentan hacer y hacen todas las naciones exitosas. Y lo que hacemos todos para gestionar nuestra economía familiar. No gastar más de lo que ganamos con nuestro trabajo.

Así el Gobierno podrá volver a levantar una bandera con la que todos podremos identificarnos. La defensa de los que carecemos de lo más indispensable y al mismo tiempo señalar al culpable. El imperialismo, los poderes concentrados y las demandas abusivas de acreedores impiadosos. En una situación de sufrimiento y miseria será fácil creerlo. Pero sólo profundizaremos nuestra decadencia.

Alfredo Andreotti
xintetico@mac.com

Le sugiere al Presidente que se ajuste a la Constitución

Nadie ha podido sintetizar las causas, sin ser simplista, de nuestra realidad argentina, pero el hecho es contundente. Voy a apuntar directo a un deber incumplido del Estado por mucho tiempo, garantizar la educación de excelencia reforzando la del núcleo familiar, donde lo importante es la formación de líderes (sin distinción de género ni partido político) para todo ámbito de desenvolvimiento, con integridad moral y técnica, basados en principios irrefutables capaces de encontrar futuro.

No me atrevo a decir que ya no creo en los políticos porque sería poco esperanzador, son los únicos posibles propulsores de la democracia, pactada y escrita, y sin artimañas se tendrían que remitir a la misma. Recuerdo una máxima de una persona que estuvo en este mundo: “Ud. no debe ni puede hacer lo que nosotros podemos y debemos de hacer por nosotros mismos”. Sr. Presidente, Ud. tiene tres años muy valiosos por delante, valiosos para nosotros pueblo, ajústese sin ningún miramiento a nuestra Constitución Nacional, entonces cualquiera sea el resultado será recordado con respeto.

Las peores degradaciones de la democracia son la demagogia, la alta traición por corrupción y el maniqueo político que pone a las personas en veredas enfrentadas. Con distinción a la investidura máxima del Estado que Ud. encarna le deseo broten las mejores reflexiones y ejecuciones en su agobiante labor, con diálogo sincero entre todos porque esperamos poco pero mucho y no mucho pero nada.

Juan Arturo Murrie
agrimmurrie@gmail.com

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir