Cristina Kirchner hace mal las cuentas

admin

18/07/2021

En junio de 2016, tras ponerle fin a la manipulación de los datos del INDEC -que arrancó en enero de 2007 con los datos de inflación, pero que luego se extendió a los datos de crecimiento, de pobreza y de indigencia-, el organismo de las estadísticas oficiales presentó un informe de “revisión”, en el cual corrigió los datos de crecimiento del PBI argentino.

Las conclusiones de dicho informe: Según el INDEC K, la economía argentina había crecido entre los años 2004 y 2015 un 80%. El INDEC normalizado, bajo la gestión de Jorge Todesca, concluyó que el aumento de la producción, en realidad, habrá sido del 48%. Esto significa que la economía argentina tenía en 2015 un tamaño 20% inferior al que reportaba el INDEC intervenido.

En resumen: Entre los años 2004 y el 2008 la economía creció a una tasa del 7,5% anual. Entre los años 2008 y el 2011 la expansión fue a razón de 3,3% anual. Entre los años 2011 y el 2015 el PBI varió apenas un 0,2% por año. La evolución del PBI de los años siguientes: -2,1% en 2016; +2,9% en 2017; -2,6% en 2018; -2,2% en 2019 y -9,9% en 2020.

Si se toma en cuenta el crecimiento de la población, la economía se ha mantenido estancada en la última década.

En la etapa final del segundo gobierno de la ex presidente Cristina Kirchner se tomó la decisión política de no informar los datos de pobreza e indigencia. De aquella época se recuerdan dos definiciones. Para el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, dar los datos de pobreza era estigmatizar a los pobres. El ex ministro Aníbal Fernández aseguró que en la Argentina había menos pobres que en Alemania.

La evolución de la pobreza debió reconstruirse para llenar los huecos que omitió completar el gobierno anterior. La pobreza rondaba el 31% en 2011 y llegó a bajar al 25,7% en septiembre de 2017. Desde ahí comenzó un ascenso imparable hasta rondar el 45% en la última medición del INDEC aunque se especula que este año podría cerrar cerca del 50%.

La vicepresidente cita un informe del Banco Mundial donde asegura que la población de clase media argentina era en 2012 el doble que en 2002. Una comparación con el peor momento post-convertibilidad.

Dicho informe definía a los integrantes de la clase media como aquellos con un ingreso entre US$10 y US$50 por día y per cápita. Al cambio oficial de hoy, $ 30.000 a 150.000 por mes y por persona.

El Banco Mundial basaba sus informes en los datos oficiales provistos por el INDEC intervenido.

En un contexto de alta inflación, estancamiento económico y casi inexistente creación de puestos de trabajo registrado privado, suponer que la clase media no sufrió las consecuencias entre 2011 y 2015 suena improbable.

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