Desapareció a los 6 años, su foto estuvo en los envases de leche y 38 años después el caso se resolvió

admin

26/11/2021


En los 80, los envases de leche en Estados Unidos contaban con la foto de Etan Patz. La imagen lo mostraba sonriendo, con su corte de pelo taza y su mirada inocente.

Fue el primer caso difundido de esa forma. Además, estremeció al país por sus particularidades.

Era 1979. Etan tenía seis años y vivía en el barrio neoyorquino de Soho, cuando en la zona vivían familias trabajadoras. El 25 de mayo sus padres por primera vez lo dejaron ir solo hasta la parada del ómnibus escolar.

Antes de despedirlo, su madre, Julie, le dio todas las recomendaciones posibles. Etan contestó: “Está okey, puedo hacerlo solo”.

Julie lo acompañó hasta la puerta, lo despidió y siguió los pasos del pequeño desde el umbral, hasta que lo perdió de vista. Ahí empezó el horror de la familia.

La búsqueda de Etan Patz fue un emblema durante los 80, en Estados Unidos.
La búsqueda de Etan Patz fue un emblema durante los 80, en Estados Unidos.

El inicio de una pesadilla

Julie y Stan, sus padres, recién encendieron sus alarmas ocho horas después, cuando Etan no volvió de la escuela.

Con los primeros llamados, tuvieron un panorama preliminar. Etan no había subido al transporte escolar ni había llegado a su colegio. Desesperada, Julie contactó a su marido.

Hicieron la denuncia y un gran operativo se activó en enseguida. Se destinaron 100 policías con perros para su búsqueda. Además, varios helicópteros sobrevolaron la zona e investigadores fueron puerta a puerta.

Los medios se hicieron eco de la noticia y la opinión pública respondió a ese impacto.

A tres días de la desaparición, Julie en la radio y la televisión le hablaba al posible secuestrador: “Deseo que esté con alguien que lo cuide… Yo no quiero lastimarte ni juzgarte, no importa quién sos, sólo quiero que lo traigas a casa”.

Las fotos de Etan tapizaron todos los sitios posibles: desde el transporte público hasta negocios, aeropuertos y colegios. Pero nada parecía dar resultados.

A raíz de la presión social, surgió la idea de incluir su foto en los envases de leche.

Stanley, padre de Etan Patz y Ari, otro de sus hijos, con la foto del pequeño desaparecido Foto AP.

Stanley, padre de Etan Patz y Ari, otro de sus hijos, con la foto del pequeño desaparecido Foto AP.

El rumbo de la investigación

La primera persona que estuvo en el ojo de la justicia fue José Ramos, la pareja de una mujer que solía cuidar a los tres hermanos Patz. Ramos negó el hecho y no se encontraron pruebas para incriminarlo. Actualmente, cumple una condena en Pensilvania por abusar de otro niño.

Siguieron otros sospechosos, a quienes tampoco se les pudo comprobar su participación. Además, el cuerpo no aparecía.

El tiempo pasó. En 2001, a 22 años de la desaparición, Etan fue declarado oficialmente muerto. La familia Patz por décadas no se mudó del departamento donde vivían en aquel entonces. Tampoco cambiaron su número telefónico. La esperanza de que en algún momento su hijo podía contactarlos estaba vigente.

En 1983, Ronald Reagan, entonces presidente de Estados Unidos, declaró el 25 de mayo, fecha de su desaparición, el “Día Nacional de los Niños Desaparecidos”, en su honor. Los padres de Etan, por su parte, colaboraron en otras causas de desaparición de menores y contribuyeron en la sanción de leyes protectoras para la niñez.

La foto de Etan Patz aparecía en los envases de leche en Estados Unidos.

La foto de Etan Patz aparecía en los envases de leche en Estados Unidos.

El giro del caso

A comienzos de 2012, un hombre llamado José López contactó a la justicia. Denunció que su cuñado, Pedro Hernández, contó que una vez había matado a un niño en Manhattan. El tenía en ese momento solo 18 años y había dejado el colegio para trabajar en un almacén/bodega del Soho.

Hernández fue detenido e interrogado. Su declaración duró seis horas. Dijo que había visto al niño solo, que le había ofrecido una bebida y convencido para que entrara al almacén donde trabajaba, al lado de la parada del autobús escolar.

Una vez dentro, de acuerdo a su testimonio, le apretó el cuello hasta que dejó de respirar. Luego, descartó el cuerpo en la basura.

Cuando fue a reconocer el lugar dijo no recordar una de sus puertas. Al cotejar con los planos, se comprobó que en ese momento esa abertura no estaba ahí. Se supo después que Hernández había revelado este hecho en la Iglesia a la cual concurría y a su ex mujer. Cuando le preguntaron por qué lo había hecho, respondió que no sabía, que había sentido “el deseo de matar”.

Etan Patz fue asesinado en 1979.

Etan Patz fue asesinado en 1979.

La hora de la verdad

En 2015, se hizo un primer juicio contra Pedro Hernández. Este fue anulado. El jurado no se puso de acuerdo y consideraron que faltaban pruebas. La defensa, por su parte, argumentó que Hernández tenía problemas mentales y esto resultó más convincente.

Al año siguiente, la fiscalía retomó el caso. Optó por profundizar en las precisiones que dio Hernández en su primera declaración y determinó su culpabilidad.

En febrero de 2017, fue declarado culpable y sentenciado a 25 años de prisión. “Después de todos estos años sabemos qué oscuro secreto guardaste en tu corazón. Tomaste a nuestro precioso niño y lo arrojaste a la basura. Nunca te olvidaré. El Dios al que rezás nunca te perdonará. Sos el monstruo en tus pesadillas”, dijo Stan, el padre, acompañado por Julie, su esposa y mamá del pequeño.

“Ya sé cómo es la cara del diablo. Nunca podré perdonarte”, concluyó contundente.



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