Durmió meses en un auto y terminó ganando dos Oscar: el sacrificado camino de Hilary Swank hasta cumplir su sueño

admin

12/07/2021

Hilary Swank logró ablandar a Clint Eastwood tras ganar el Oscar en 2005 por su actuación en la genial Million Dollar Baby. Es recordada su frase al recibir la estatuilla: “Soy una chica de casas rodantes que solo tuvo un sueño”.

Seis años antes y en el mismo lugar, el Dolby Theatre, la actriz que hoy destaca en el film de Netflix Fatale también se refirió a su difícil pasado: “Parece que valió la pena vivir en nuestro auto”, dijo mientras sostenía el premio que le dieron por su protagónico en Boys Don’t Cry.

Swank nunca olvidó lo que tuvo que pasar para llegar al lugar de privilegio en el que se encuentra. Lo demuestra cada vez que puede.En una reciente entrevista aseguró que todavía tiene esa mentalidad de resguardar la comida. Teme quedarse sin alimentos, por lo tanto en su bolso siempre hay raciones de algo.

Fatale, película que está dentro de las tendencias de Netflix.
Fatale, película que está dentro de las tendencias de Netflix.

“Mi esposo se burla de mí porque a veces abro una barra de proteínas, como unos bocaditos y la envuelvo de nuevo. Cuando la saco dos meses después él me dice: ‘¿Te vas a comer ésto? Estoy seguro de que ya ni siquiera está bueno’. Y yo le digo: ‘Sí, me lo voy a comer, y está ahí porque lo voy a necesitar uno de estos días’. No me gusta desperdiciar”, dijo alguna vez en una entrevista.

Hilary nació hace 46 años en Nebraska y se crió en Bellingham, Washington, comiendo alimentos baratos “del lado equivocado de las vías” en un barrio de casas rodantes.

Las comidas de los “fast foods”, los bocaditos Ho Hos y Ding dongs y las gaseosas Mountain Dews eran su menú principal, si bien su madre Judy usualmente le cocinaba y constantemente se preocupaba para que nadie pasara hambre.

“Para mi mamá era importante encontrar la manera de asegurarse siempre que estaba comiendo. Ella se endeudaba para alimentarnos. Entonces, para mí, había un techo sobre mi cabeza, tenía comida y no veía nada más que ‘esta soy yo, viviendo mi vida’”, comentó en una nota.

Inició su carrera en cine con Buffy, la cazavampiros. Foto: AFP.
Inició su carrera en cine con Buffy, la cazavampiros. Foto: AFP.

Debido a que su familia no estaba en una buena posición económica, Swan sufrió discriminación o, como llama ella, el “clasismo” de los padres de sus amigos y amigas.

Cuando los adultos veían que sus hijos jugaban con ella en la calle les decían a sus niños que entraran de nuevo a la casa. Y viceversa: cuando ella iba al hogar de los demás no duraba mucho tiempo porque simplemente los grandes iban y le decían “Hilary, tienes que irte”.

Después de haberse destacado como atleta durante sus años de primaria, mientras estaba en plena adolescencia le encontró el gusto a la actuación y, separación de sus padres mediante, emprendió camino a Los Ángeles.

Ella, una jovencita de 15 años, y su madre armaron las valijas y con 75 dólares se fueron las dos en auto rumbo a la aventura.

Viajaron al sur de Hollywood y vivieron dos meses en su coche. A veces compartían desayunos de dos dólares y juntaban dinero a cuentagotas para poder comprarse una porción de pizza a la noche.

Swank en la alfombra del festival de Cannes por The Homesman. Foto: EFE
Swank en la alfombra del festival de Cannes por The Homesman. Foto: EFE

Lejos de ser un recuerdo traumático, Swank recuerda esa época con mucho amor. La celebra porque le hace acordar que estaba buscando algo que quería, que estaba viviendo su sueño.

“Mi mamá realmente creía en mí y su fe me hizo creer en mí misma, que es todo. El mejor regalo que puedes darle a un niño”, comprendió la actriz con los años.

Suena a cliché, pero la canción de Mercedes Sosa “Zona de promesas” sigue hallando recovecos que le permite continuar perpetuándose. “Tarda en llegar y al final hay recompensa”, entona la argentina, un verso que cuaja a la perfección con la historia de vida de Swank.

Swank en Million Dollar Baby. Foto: digitaljournal.com
Swank en Million Dollar Baby. Foto: digitaljournal.com

Después de pelearla durante años para conseguir un papel en alguna serie o película importantes de Hollywood y de que la rebotaran en diferentes proyectos, como Beverly Hills 90210, donde duró solo una temporada, alguien puso el ojo en ella para que fuera una suerte de villana en Buffy, la cazavampiros.

Allí se empezó a codear con los grandes, como por ejemplo Donald Sutherland, quien le daría consejos que la marcaron a fuego. Después llegaron Karate Kid 4, Kounterfeit, Sometimes They Come Back… Again, Heartwood y la consagratoria Boys Don’t Cry.

La película de Kimberly Peirce la llevó directamente al estrellato y a afianzarse como uno de los talentos más buscados de Hollywood.

Allí interpretó al chico trans Brandon Teena y no solo se convirtió en una referente de la actuación sino que también su nombre se volvió un símbolo de la lucha de la comunidad LGBT contra la discriminación.

Recogiendo un premio Spirit por Boys Don't Cry. Foto: AP.
Recogiendo un premio Spirit por Boys Don’t Cry. Foto: AP.

Boys Don’t Cry llevó a la gran pantalla los acontecimientos reales que derivaron en la violación seguida de asesinato de un chico trans de Nebraska, en 1993. Se trata de uno de los crímenes de odio más resonantes de finales del siglo XX.

Cinco años después, la joven ex promesa reafirmaría su buen arte con su protagónico en Million Dollar Baby, inolvidable película de Eastwood sobre la relación de un entrenador de boxeo y una boxeadora.

Luego de engordar ocho kilos y medio y entrenar durante seis meses para aparentar ser una deportista profesional, la Academia de Hollywood le dio nuevamente su merecido Oscar.

Aunque desde ahí su carrera se mantuvo en lo alto y logró trabajar con cineastas de la talla de Brian De Palma, Hilary no dudó en frenar en 2014 por una causa noble: acompañar a su padre en uno de los momentos más complicados de su vida.

Con su Oscar por Million Dollar Baby en la ceremonia 77. Foto: AFP.
Con su Oscar por Million Dollar Baby en la ceremonia 77. Foto: AFP.

A Stephen le dijeron que le quedaban tres años de vida y que necesitaba urgente un trasplante de pulmón si quería salvarse. La actriz creyó que era momento de dominar el balón y cuidar lo más que pudiera a quien le dio la vida y ayudarlo en lo que fuera necesario.

“Cuando recibes el trasplante puede llevar hasta un año ver si va a funcionar. Yo estaba en la posición bendecida en la que podía tomarme un tiempo”, afirmó Swank.

Por suerte para ambos, el órgano llegó. Al principio pensaron que solo debían esperar un año para que Stephen estuviera bien, pero se hicieron tres y Hilary recién empezó a aparecer nuevamente en películas en 2017. Era la primera vez que había dejado de trabajar desde que tenía quince.

Protagonizando Away, drama espacial de Netflix estrenado el 4 de septiembre.
Protagonizando Away, drama espacial de Netflix estrenado el 4 de septiembre.

Llegaron 55 steps, La estafa de los Logan, La cacería, Away y la mencionada Fatale. El confinamiento mundial la encontró descansando en Colorado. Tuvo que quedarse en la cima de una montaña durante meses, algo que con el tiempo consideró una grata experiencia.

Viajó allí con un auto usado que compró porque no tenía uno y se quedó junto a sus cuatro perros rescatados y a su marido empresario Philip Schneider, a quien conoció casi diez años después de que cortara con su esposo de siempre, Chad Lowe.

Ya de vuelta en Los Ángeles, espera nuevos proyectos mientras se enfoca en su marca de indumentaria y su fundación dedicada a reunir a jóvenes abandonados con perros abandonados.

Su historia, de más está decirlo, sirvió y sigue sirviendo de inspiración para aquellos jóvenes de “casas rodantes”.

Fuentes: Health, The Guardian, The Sydney Morning Herald, Now to love

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