El abrazo del tango vuelve a la pista en el Mundial de baile, por primera vez desde que empezó la pandemia

admin

18/09/2021

“Es más tranquilo y ordenado, porque hay menos bailarines en el escenario”. “Pero al mismo tiempo sentís más presión, porque en menos tangos tenés que poner toda la carne al asador”. “Hay que tener cuidado de no mezclar un montón de cosas en el afán de mostrar todo lo que sabés”.

Quienes hablan miden cómo es participar en un festival en pandemia. Y se miden entre ellos en el máximo certamen de un género y una danza: el Mundial Tango BA. Es sábado por la tarde y en el auditorio de la Usina del Arte arranca la clasificación en la categoría Pista. Las parejas pasan por rondas de cinco o seis, y no de diez o doce, como se hacía antes del Covid-19. 

Otras son vistas en una sala diferente. Compiten de forma virtual: transmiten su baile en vivo por videollamada desde otra provincia o país, y el jurado sigue sus movimientos en pantalla gigante. Así concursarán 129 de las 268 parejas que pelean por el primer lugar en Pista. En la categoría Escenario, casi la mitad (38 de 77 en total) participan online.

En las rondas clasificatorias de Tango Pista, hay menos parejas en la pista. Foto Emmanuel Fernández
En las rondas clasificatorias de Tango Pista, hay menos parejas en la pista. Foto Emmanuel Fernández

El protocolo y la bimodalidad no sólo simplifican las vidas de decenas de parejas que están en otras provincias y no pueden viajar, o que viven en el exterior. También pueden hacer más llevadera la participación de quienes compiten presencialmente.

“Es mucho más lindo bailar con más espacio en el escenario. Y todo se hace por turnos, sin cruzarse tanto, con menos espectadores. Eso hace que estemos un poco más tranquilos”, rescata el fueguino Franco Martínez (28), quien junto a su coterránea y pareja Vanessa Vega (28) acaba de salir de bailar los tres tangos que definirán su futuro en la competencia.

Todos son vistos ante la mitad del público habitual y calificados por el doble de jurados al mismo tiempo: antes eran dos tandas de cinco jueces, ahora es una sola de diez. “Bailan una sola vez, por la situación actual”, explica el conductor Carlos Lin, a quien no le hace falta nombrar la pandemia para que se sepa de qué está hablando.

Las parejas bailan una sola vez. Foto Emmanuel Fernández
Las parejas bailan una sola vez. Foto Emmanuel Fernández

Es que en este festival de ya 18 años todo sigue igual, pero no del todo. Los carteles que bloquean la mitad de las butacas recuerdan que este es un evento con protocolo sanitario. Otro recordatorio es la obligatoriedad de usar barbijo en todo momento, incluso para los bailarines hasta segundos antes de salir a escena.

“¡No se saquen los barbijos! Nos recordaban eso todo el tiempo. También tuvimos que hacer test de Covid antes de competir”, cuenta Cristian Trinidad (24). Recién terminó de bailar los tres tangos de rigor junto a Belén Cabral (28), su pareja también en la vida.

Es su debut en un mundial y, también, la primera competencia formal en la que Belén participa. Con la milonga como experiencia principal, reconoce que Cristian “controló los nervios” mejor que ella. Pero a ambos se les dibujó una sonrisa de tranquilidad cuando al final de la ronda les tocó “Infamia”, de Juan D’Arienzo. “Es una de nuestras orquestas favoritas”, cuenta ella.

Belén y Cristian, en su debut en el Mundial de Tango. Foto Emmanuel Fernández
Belén y Cristian, en su debut en el Mundial de Tango. Foto Emmanuel Fernández

La presión no nace únicamente de estar en un mundial, sino de tener que “poner toda la carne al asador en menos tangos: antes bailabas ocho en dos días. Ahora, tres de una sola vez”, remarca Cristian. Vanessa, pareja de Franco, coincide y señala un peligro: querer incluir en solo tres piezas todo un menú.

“Hay que tener cuidado de no mezclar muchas cosas en el afán de mostrar todo lo que sabés, porque puede quedar un cachivache”, admite Vanessa, quien, al igual que su pareja, valora la tranquilidad de este festival pandémico, en comparación a anteriores competencias. Ambos participaron en la categoría Escenario en 2018 y 2019, y harán lo propio nuevamente este lunes.

En cambio, Belén y Cristian prefieren el ruido y la fiesta, un espíritu más propio de la milonga que tanto aman. “Este festival es un montón de sentimientos encontrados, porque era muy común ir a una exhibición y que estuviera lleno de gente. Encontrarnos con que hay entradas limitadas y menos parejas es raro”, admite ella.

Cada pareja tuvo tres tangos para lucirse. Foto Emmanuel Fernández
Cada pareja tuvo tres tangos para lucirse. Foto Emmanuel Fernández

Pero lo que se vio este sábado es sólo parte de lo que pasa: el resto fue una preparación de meses a menudo a puertas cerradas, en salas de ensayo improvisadas hasta que de a poco la pandemia empezara a aflojar.

Belén adaptó un espacio en la casa de su tía abuela para poder ensayar: corrió muebles y puso espejos. Vanessa y Franco hicieron lugar en el departamento que comparten en Balvanera, aunque en verano se complicara. “Con el calor, se humedecía el piso y nos resbalábamos”, cuenta ella.

Este año el Mundial de Tango volvió a tener una instancia presencial: el año pasado se hizo en formato virtual. Foto Emmanuel Fernández
Este año el Mundial de Tango volvió a tener una instancia presencial: el año pasado se hizo en formato virtual. Foto Emmanuel Fernández

Este sábado no hay resbalones en el parquet del auditorio: “Es el piso ideal. Suave y gastado”, dice Belén. Un escenario por el que seguirán pasando tacos aguja toda la semana. Este domingo siguen las rondas clasificatorias de categoría Pista, y el lunes y el martes, las de Escenario. Las semifinales de la primera categoría serán el miércoles y las de la segunda, el jueves.

Los competidores pasaron de ensayar en lugares improvisados a bailar en la pista de la Usina del Arte. Foto Emmanuel Fernández
Los competidores pasaron de ensayar en lugares improvisados a bailar en la pista de la Usina del Arte. Foto Emmanuel Fernández

La final será el sábado de 16 a 22 en Diagonal Norte al aire libre en modalidad híbrida. Cada pareja pasará a escena en persona o vía streaming y de todas las que participen saldrá una sola ganadora por categoría. La bimodalidad llegó al trabajo, a los cumpleaños, ¿por qué no habría de llegar a las competencias de baile?

NS

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