“El alcohol y las drogas impiden percibir las más hermosas sensaciones de la vida”

admin

16/05/2021

Es necesario que estemos muy atentos a los comportamientos de nuestros hijos ante el aumento permanente del consumo de drogas en nuestra sociedad. En general, creemos que nuestros hijos están exentos de semejante riesgo sin darnos cuenta que también ellos pueden estar expuestos porque, entre otras cosas, se las ofrecen hasta en la vía pública. Es muy importante conocer a sus amigos y saber a qué lugares concurren.

Debemos estar atentos a los cambios bruscos de conductas y de estados de ánimo como la depresión, la tristeza, el desánimo, la euforia, etcétera, porque pueden revelar si están en riesgo de consumir alguna droga o si ya lo están haciendo.

Muchos adolescentes revelan no tener pasiones o no se sienten motivados, o son víctimas de la apatía y la desorientación, cuando en esas edades debieran ser los más inquietos y curiosos por descubrir cosas nuevas y tener planes para su futuro. Los adultos somos los responsables de que eso les suceda al no atender sus preocupaciones, sus gustos, sus ideales, sus dudas y sus miedos, y no guiarlos ni estimularlos en todo aquello que pueda hacerlos felices.

"Es imprescindible orientar a los jóvenes y responder a sus inquietudes y dudas", dice el lector Luis Valladares.
“Es imprescindible orientar a los jóvenes y responder a sus inquietudes y dudas”, dice el lector Luis Valladares.

Debemos ejercer el rol de padres brindando siempre la oportunidad de que nos transmitan sus inquietudes, para lo que debemos estar dispuestos a escucharlos sin censurarlos, pero guiándolos por el mejor camino de la vida.

Una encuesta realizada en nuestro país a 10.000 adolescentes, cuya recopilación de datos demandó tres años, reveló que la causa más frecuente por la que los jóvenes comienzan a consumir drogas, luego de sufrir etapas con varios estados de ánimo, es que los padres no los escuchan y no tienen a quienes confiarles sus inquietudes. Debemos estar atentos.

Es imprescindible orientar a los jóvenes y responder a sus inquietudes y dudas, pero también fijarles límites a sus conductas, a su deseo de probarlo todo ante su necesidad de conocer, porque eso también incluye a las drogas. Es fundamental demostrarles cariño. Que sepan que difícilmente alguien los quiera tanto como la madre y el padre, porque les deseamos lo mejor en todos los aspectos de la vida.

La persona que es consumidor se vuelve un esclavo de la droga, pudiendo cometer actos contrarios a su educación, y para conseguirla, pueden realizar actos reñidos con la moral y las buenas costumbres de su propio hogar, hasta perder su salud, porque al ser dominado por la droga, pierden totalmente el control de sus actos. Y ya no es capaz de mantener relaciones estables, tanto con familiares como con amigos, pues rechaza que quieran imponerle que deje las drogas, razón por la que en general, sus únicos amigos son también consumidores.

La droga, en lugar de ayudar a resolver los problemas, da una falsa visión de la vida y crea otro problema peor, que además de enfermar, quita capacidades y hasta puede hacerles perder la vida”.

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Muchas veces roba o engaña para conseguir droga, lo cual deteriora aún más sus relaciones. Suele ser agresivo y propenso a generar conflictos. Se llega al grado de abandonar metas y planes, recurriendo a la droga como una “solución”, que en realidad no les resuelve nada, sino que les provoca un bienestar pasajero que daña su salud, y adquieren un nuevo y grave problema.

El alcohol y las otras drogas impiden percibir las más hermosas sensaciones que tiene la vida, porque solamente se siente el efecto de la drogadicción que es temporal. Debemos hacerles saber que las drogas no otorgan felicidad, porque el falso estado a que se llega con el consumo es no poder actuar de acuerdo a su voluntad, sino por su efecto pasajero. Que cualquier adicción provoca un falso estado de ánimo, y en lugar de ayudar a resolver los problemas, da una falsa visión de la vida y crea otro problema peor, que además de enfermar, quita capacidades y hasta puede hacerles perder la vida.

Abuso de alcohol y drogas.
Abuso de alcohol y drogas.

A veces es difícil distinguir el mal humor o la angustia normales de un adolescente de los signos del consumo de drogas. Algunos de los posibles indicios de que un miembro de la familia, adolescente o no, consume drogas, son los siguientes: ausencias frecuentes a clases o al trabajo, falta de energía y de motivación, adelgazamiento o aumento de peso u ojos rojos, falta de interés en la ropa, el aseo personal o la apariencia, cambios de conducta, prohibirles a los familiares la entrada a su habitación, no decir a dónde va con sus amigos, pedidos repentinos de dinero sin explicación, sensación de euforia o mareos, pupilas dilatadas, ansiedad extrema o nerviosismo, entre otros.

Estimados padre y madre, tomen en cuenta estas medidas para ayudar a prevenir el consumo de drogas en sus hijos. Comuníquense, hablen con sus hijos de los temas que a ellos les interesan para tener un diálogo abierto, amplio, que sea confiable para ellos y que les posibilite comentarte sus inquietudes. Escúchenlos con atención. Un vínculo fuerte de confianza y amor estables entre los padres es hijos reduce el riesgo de que los adolescentes consuman drogas.

Luis Valladares

luisvalladares1000@gmail.com

EL COMENTARIO DEL EDITOR

Por César Dossi

Escuchar y aprender a hablar sobre las adicciones

El lector ganó un premio otorgado por la Asociación Médica Argentina, en 2017, por su trabajo de “Prevención de adicciones a las drogas”. Con 79 años, hoy concientiza a los padres sobre este flagelo.

El mes pasado, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el Ministerio de Salud y la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, impulsaron el proyecto de ley para implementar el alcohol cero al volante en todo el país.

Pero según datos de la red de atención de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, desalentaba esa iniciativa: “En Argentina, las consultas por consumo de alcohol y otras sustancias crecieron un 40% en 2020”.

Paralelamente, el drama profundo lo viven las fracciones sociales más bajas. El paco quema violentamente las vidas de los chicos que, rendidos ante la pobreza, quedan acorralados por las adicciones en un cóctel fatal, y conviven con ese tormento a diario en la búsqueda de un falso placer que los haga olvidar su realidad.

Toma entonces relevancia la carta de Valladares, porque el puntapié inicial sobre la prevención contra el abuso de drogas lo dan los padres cuando aprenden junto a sus hijos cómo escucharlos y también cómo hablarles. Para asistir a los adictos en cuarentena se puede llamar al 141, las 24 horas, los 7 días de la semana, desde cualquier punto del país, de manera anónima y gratuita.

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