El PGA Championship prueba que el golf es inentendible: tres candidatos y 81 jugadores separados por 10 golpes

admin

21/05/2021

El golf es un deporte bastante difícil de entender. En realidad es inentendible. Pasás de canillita a campeón en un ratito, aunque casi siempre seguís siendo canillita.

Es un deporte en que una leyenda próxima a cumplir los 51 años y que figura 115 en el ranking mundial puede ser líder de uno de los cuatro campeonatos más importantes de la temporada.

Es un deporte en que un jugador comienza la segunda ronda a 3 golpes del líder, logra un birdie en los primeros 4 hoyos, se coloca a dos, y menos de una hora después está a 14 golpes de la punta porque jugó los primeros 9 hoyos en 48 impactos.

En que el 1 y 2 del mundo mirarán el campeonato por la tele el fin de semana, y en el que no sería raro que el que empieza en el último lugar el sábado termine levantando el trofeo. Ha ocurrido antes y puede volver a pasar en un lugar como este, en donde el clima puede variar mucho entre la mañana y la tarde.

Phil Mickelson es una leyenda del golf. Ganó 44 veces en el PGA Tour, 5 campeonatos de Grand Slam y sin dudas está en el top 20 de la historia. En menos de un mes cumple 51 años y su juego en los últimos tiempos ha perdido consistencia; tanto, que empezó a incursionar en el circuito de veteranos, en el que ganó en sus dos primeras presentaciones.

Phil Mickelson al terminar su ronda este viernes. Foto EFE
Phil Mickelson al terminar su ronda este viernes. Foto EFE

Hace un par de semanas jugó muy bien la primera ronda en Charlotte, pero desapareció a partir del segundo día. El jueves encontró su mejor forma en los últimos 9 hoyos, algo que repitió ayer cuando en la parte final necesitó 31 golpes para quedar como líder.

Pasó casi toda la jornada allí hasta que el sudafricano Louis Oosthuizen lo superó, pero el ganador del Open Británico de 2010 anotó bogey en el 18 y ambos quedaron empatados en la punta con 36 hoyos por jugar.

Si quieren saber si pienso que puede ganar, la respuesta es sí. Ahora, si la pregunta es si creo que va a ganar, la respuesta es no, pero ya aprendí que contra estos fenómenos no se debe apostar en contra.

Los motivos por los que sí puede ganar son porque tiene la experiencia para definir, porque está pegando bien desde el tee y porque está embocando.

Los motivos por los que no son que los nervios a los 50 no son los mismos que a los 43, cuando ganó su ultimo grande, y porque ya sabemos que todo lo bueno que hiciste los primeros dos días puede no suceder el fin de semana.

Si hablamos del sudafricano, les sugiero que no lo miren mucho porque van a creer que este es un deporte muy fácil. Oosthuizen tiene un swing que es la envidia del mundo y un ritmo que no se altera jamás.

Se preguntarán ustedes por qué solo ganó una vez en el tour y tienen razón en hacerlo. La respuesta hay que buscarla en su juego sobre el green, que no siempre está a la altura de su juego de cancha.

Louis Oosthuizen en el green del hoyo 18. Foto Reuters
Louis Oosthuizen en el green del hoyo 18. Foto Reuters

El sudafricano, además de haber ganado el Open en St. Andrews, tiene un récord muy particular: salió segundo en los cuatro campeonatos mayores y dos de ellos los perdió en play off (Masters 2012 frente a Bubba Watson y Open 2015 frente a Zach Johnson).

Podría ser su semana, porque como él mismo dice: “Aprendí a jugar al golf en donde nace el viento que después va a todo el mundo”, haciendo referencia a su Mossel Bay natal.

El tercero en discordia es un especialista en Majors y que para el momento que estoy escribiendo esta columna, casi la noche en Kiawah Island, está en la cancha de práctica trabajando en su juego.

Brooks Koepka está volviendo de una lesión, se lo ve bien recuperado y ya ganó este PGA Championship en 2018 y 2019, además de los US Open de 2017 y 2018.

“De verdad pienso que estos son los campeonatos más fáciles de ganar. Solo hay que equivocarse poco y aprovechar las oportunidades”, ha dicho Koepka desde siempre.

Brooks Koepka sale del bunker del 16. Foto EFE
Brooks Koepka sale del bunker del 16. Foto EFE

El viernes aprovechó al máximo sus oportunidades, sobre todo en los dos par 5 con viento a favor, en los que anotó águilas. Se frenó un poco en los hoyos finales, pero es un serio candidato para volver a ganar.

Estos son los tres líderes que tiene esta edición 103 del PGA Championship, con 81 jugadores separados por 10 golpes. Si tenemos en cuenta que los que van en los últimos lugares son los que salen más temprano el sábado, no será raro de ver que alguno de ellos se embale y produzca una muy buena ronda aprovechando las mejores condiciones del clima.

Allí estará Emiliano Grillo, que con un fabuloso final se metió justo dentro del corte. El chaqueño volvió a comenzar de la mejor manera por el hoyo 10, pero enseguida tropezó con el difícil par 3 del 14, donde necesitó 6 golpes para completarlo.

Para cuando le quedaban solo tres hoyos por jugar, necesitaba dos birdies para terminar con +5, número que le iba a permitir quedar entre los top 70.

Emiliano Grillo, recién salido del tee. Foto AFP
Emiliano Grillo, recién salido del tee. Foto AFP

El primero llegó en el par 5 del 7, cuando embocó desde 3,5 metros; salvó el par en el 8 con otro putt de 2,5 metros y en el 9 pegó un gran segundo golpe para lograr el birdie embocando otra vez de poco más de 2 metros.

Su ronda de 72 lo deja a 10 de los líderes, pero con la satisfacción de poder jugar los 72 hoyos.

Estamos a mitad de camino en este PGA Championship y el campeonato sigue abierto. Este es un deporte en donde hacen falta muchísimos golpes buenos para ganar un campeonato, pero uno solo malo para perderlo. Y en la Ocean Course ni siquiera tiene que ser tan malo.

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