El primer diálogo serio con la oposición, a la que insultan

admin

10/04/2021

El Congreso entra en el receso clásico de los años electorales. La sanción en el Senado de la reforma del impuesto a las ganancias cierra el tercer pacto de fondo con la oposición – antes fueron Emergencias y Endeudamiento, en los dos primeros meses de este gobierno. Como en aquellos dos proyectos pedidos por Martín Guzmán, en la transición más aguda de 2019-2020, la oposición acompañó con el voto a esa baja que busca pacificar las broncas de la burguesía de asalariados y jubilados, cuyos bolsillos reciben el castigo de este tributo. A la misma hora cuando el Senado le ponía el broche, el gobierno parlamentó con los caciques de Juntos por el Cambio de Diputados, en el primer diálogo político serio desde que asumieron los Fernández. Un dato para consignar. La solvencia de esa charla se da de patadas con la agresividad de los ataques a la oposición desde otras trincheras, como si el gobierno necesitase camuflar el acercamiento a la oposición, y quitarle el aura de una capitulación. Para este peronismo, el que negocia es un débil y en el cristinismo, quien negocia es un traidor. Eso hace más difícil todo. El pacto electoral que impulsó ese encuentro estaba conversado desde hace meses, pero le faltaba algún paraguas de sensatez. La visita de Wado de Pedro coincidió con una batucada de agresiones desde el oficialismo. Ese mismo jueves Alberto Fernández insultó a la oposición (“imbéciles”); el senador José Mayans consintió el escrache a Luis Naidenhoff en Formosa porque es el responsable, cree, de que hayan subido los contagios en esa provincia. “Fue la irresponsabilidad de los actos que hizo la oposición en Formosa. Y ahora estamos contando los muertos y los amigos que se están muriendo por estos irresponsables que fueron a hacer actos políticos” – dijo Mayans. En realidad, cumple el plan Insfrán: abro la provincia porque me lo piden Alberto y la oposición. Ahora los muertos son de ellos, no míos. Cristina, que ha tomado su rol de presidente de la cámara como la señorita maestra, aportó su descalificación de la oposición. “Se comportan como barras bravas”, les dijo desde el atril de la presidencia, una silla que no la habilita a participar del debate: “Muy maleducados, horribles”, les propinó. Fueron extremos de un día de furia, que incluyó el rap de pánico de Axel Kicillof: “Esto es un espanto – se lamentó sin que se corriera el rimmel -, es un tsunami, no una ola, y muchos van a morir”. ¿Para esto se le paga un sueldo? ¿Para que haga comentarios vecinales? Nunca se sabrá si en las alturas – o en los bajos submeridionales – del poder hay más oxígeno, o menos. ¿Habrán visto visiones estos poderosos que pierden el tipo con insultos, cuando deben conducir, contener, y no quejarse del empleo que eligieron? Ojo que le pasó a Duhalde, que dijo haber visto un río en la quinta de Olivos con pescados saltando. ¿Será el agua?

“Dólar pasado” vs. “Dólar futuro” (¿Un canje?)

La jornada cerró en la madrugada del viernes con la publicación del decreto por el cual el poder Ejecutivo desembarca en la denuncia del “dólar pasado” contra el gobierno de Macri por el acuerdo con el FMI. Se trata de una causa que presentó Claudio Lozano y que completó la Oficina Anticorrupción. El decreto 239/2021 que firman Alberto, Cafiero, Martín Soria y Martín Guzmán, lo invita a Carlos Zannini a prenderse en esa fiesta como procurador del Tesoro – es el abogado del Estado, como si le faltaran. Un terreno conocido para la familia presidencial que quiere que Macri pague los US$50.000.000.000 del préstamo del FMI. Por mucho menos los adversarios enloquecieron a los Kirchner durante años para que dijesen en dónde habían puesto los US$500 millones que Santa Cruz había percibido en abril de 1993, luego de un acuerdo extrajudicial con la Nación por regalías petroleras mal liquidadas de YPF. Chicanas inviables para gastar los dineros en una nadería y alimentar el morral de los abogados: el dinero nunca aparece y menos cuando es dudoso que actos de gobiernos caigan siempre en la trama de lo judiciable. Y si aparece, no se sabe de dónde viene, como las alforjas del sr. López, que se perdieron las monjitas por un pelo. Una respuesta a la causa del “dólar futuro”, que compromete a Cristina y otros funcionarios de su presidencia. El decreto, imaginativo en todo, despega a los funcionarios del FMI que pudieron actuar en ese compromiso porque tienen “inmunidad”. Esa calificación le corre, en todo caso, a los tribunales, y no a quien denuncia. Correte, que voy a disparar. La suerte de Cristina y los otros procesados por el “dólar futuro” no corre riesgo si al final la justicia reconoce que aquellas timbeadas del Central antes de las elecciones de 2015 no son materia judiciable. Si eso avanza como parece, tampoco parecerá judiciable la causa del “dólar pasado”. ¿Una herramienta de negociación para alguna paz superadora de las inquinas de este turno? Esta andanada está en línea con la estrategia que tiene el peronismo ante proyectos propios, como el de ganancias. Los senadores del oficialismo dedicaron el 20% de sus discursos a defender la iniciativa, y el resto fueron críticas al gobierno de Macri. Llegaron a leer listas de chequeo de qué promesas de campaña no cumplió aquel gobierno. ¿A quién le van a ir a cobrar eso? Una ilusión proselitista, por lo demás, porque los votantes del no-peronismo están blindados. Cambiemos aumentó la cantidad de votos entre 2015 y 2019 y sus electores lo votaron pese esas promesas incumplidas o a los desaciertos de su economía. ¿Es necesario irse por esos meandros en un Senado en que el peronismo tiene una mayoría apabullante? ¿Qué clientela están buscando? ¿No hay una estrategia mejor para defender los proyectos propios? Este peronismo aparece, entonces, como Macri-dependiente, como si quisiera replicar aquellas interpretaciones que afirmaban que el macrismo actuaba como una fuerza Cristino-dependiente. Se basaba en un disparate: que las usinas duranbarbistas elegían a Cristina como adversaria para ganarle. Como si a Cristina o al peronismo alguien hubiera debido inventarlos.

Ganancias, ¿quién pone la diferencia?

La oferta de acuerdo por las PASO tiene que perfeccionarse, y si se cierra será el último acuerdo antes de las elecciones. En las dos cámaras del Congreso se aprestan a entornar las puertas, porque las medidas de control sanitario de este mes van a llevar a que, aun manteniendo los protocolos vigentes, la movilización de legisladores sea mínima. El único proyecto importante que exhibe el gobierno, además de la postergación de las PASO y las elecciones, es el de suba de ganancias a las sociedades. Resta conocer el proyecto – existe una minuta que en realidad es un borrador que rubrica una directora nacional de la Secretaría de Política Tributaria. Tendrá una andadura muy trabajosa en las comisiones de Diputados. Esta vez la oposición no apoyará y se planteará una nueva disputa federal. Los gobernadores esperan que esa suba a las sociedades les compense la baja de la recaudación coparticipable del impuesto a las ganancias de los asalariados y jubilados. El costo de esta rebaja estaba calculado, antes del debate legislativo, en $40.000 millones que podrían compensarse, en parte, por la suba de Ingresos Brutos y la recaudación del IVA por el mayor consumo de los beneficiados. Pero los retoques finales pueden haber subido ese costo fiscal en unos $9.000 millones más. El 60% de la recaudación va a las provincias, que deberán afrontar este recorte. La disputa pondrá en acción a las empresas, que tienen una manera de entenderse con los gobernadores que resguarda las reglas del mercado mucho más que en el Congreso. Esa relación trazará la línea de corte del proyecto. El proyecto clava el debate en la guerra de pymes vs. empresas grandes. La nueva versión le baja la alícuota a las ganancias de hasta un 95% de las empresas respecto de 2020 -menos del 30% actual. Al resto, un 5% y 10% de las empresas que más ganan, le sube esa carga. El argumento de éstas es que las grandes empresas son provistas por muchas pymes. Si las grandes ganan menos, pueden reducir su capacidad de hacer negocios con los chicos.

Danza de puercoespines

En contraste con este follaje agresivo, la parsimonia con la que Wado llevó el diálogo con Mario Negri, Cristian Ritondo y Juan Manuel López pareció de otro planeta. Con cautela, los huéspedes de Massa se prestaron a esa danza de puercoespines que son las relaciones con el gobierno. De Pedro pareció un campeón de la serenidad, que reveló la intención de llevarse lo que había ido a buscar: la aceptación de la postergación de las primarias y de las elecciones. El argumento es sanitario y lo basó en un informe de la dirección Nacional Electoral sobre la incidencia de las enfermedades respiratorias en los meses de junio a agosto. La respuesta del trío opositor fue pedirle fair play: manden un proyecto, lo discutimos y respondemos. “Después de todo ustedes tienen los votos para sacar lo que quieran”, dijo la mesa. Conviene retener algunas aristas de ese diálogo que pudo ocurrir antes, y que sólo se explica por la intención del gobierno de espesar el clima de opinión sobre la peste. Apuesta a que, con un clima de terror social, el público puede abrazarse al oficialismo en las urnas. Es una hipótesis standard, esta de cargar el lapso preelectoral de peligro y agresiones, porque ante la incertidumbre el público puede buscar abrigo en quien tiene algo de poder. El riesgo es que el público entienda que el poder no está en el gobierno sino también en la oposición. El poder lo da la capacidad de ofrecer futuro. A veces lo tiene el gobierno, otras veces la oposición. Si te capturan el futuro, te sacan el poder; el futuro del otro puede ser tu fracaso.

Para destacar del confesionario

Para recortar y guardar de lo que se escuchó en ese confesionario: “Las PASO no se suspenden ni se anulan. Las creamos nosotros. Solo se postergan este año” (Wado). “Reconozco que estoy a favor de suspenderlas, pero es una idea personal mía que no compromete al gobierno” (Massa). “Entonces salgan ustedes a decirlo en público” (Negri). “El presidente me dijo que hay que crear un comité parlamentario por la pandemia” (Wado). “Yo tengo un proyecto presentado. Estúdienlo y apóyenlo” (Negri). “¿No deberían haber venido a hablar con los partidos toda las semanas? Ya sé que van a decir que Macri tampoco los llamaba a ustedes. Esto es otra cosa.” (Negri). “No hay explicación para que Ginés no viniera a hablar antes con ustedes al Congreso” (Wado). “¿Por qué anularon las elecciones por correo para residentes en el extranjero si sólo votaron 28 mil en 2019” (López)? “Porque es inconstitucional y además hubo fraude en el correo en los Estados Unidos” (Wado) “Eso sólo ocurrió en un solo estado y esa era una bandera de Trump” (López). “Nosotros somos la barra, podemos putear, pero el único que no puede putear es el presidente” (Negri). Silencio de Wado. “Les traigo un proyecto, pero recuerden que ningún gobernador quiere las PASO”. Silencio de la mesa opositora. “¿Por qué no aceptan la boleta única?” (Ritondo). “Estoy de acuerdo para el futuro, pero ahora ya estamos licitando el escrutinio con el método actual. No dan los tiempos. Tampoco ningún gobernador quiere la boleta única. Ya van a ver” (Wado). “¿Máximo no viene?” (la mesa). “No, está aislado por contagio” (Wado). “¿Ni por zoom?” “Ni por zoom, pero lo hemos hablado todo con él… y con Sergio, claro” (Wado).

Cable azul/cable rojo: la oposición revisa el circuito

La oposición llegó a esta reunión después de una semana de deliberaciones internas en todos los niveles. Es tiempo de revisar todo el circuito ante decisiones del tipo cable azul-cable rojo. Quien se mueve, sale en la foto equivocada. El martes se reunió la mesa nacional de la UCR con los jefes de bloque en la sede de la calle Alsina y se comprometieron a unificar la oposición ante esta demanda del gobierno. Lo más importante fue el alineamiento de los gobernadores del partido. Gerardo Morales ha opinado contra las PASO y mantiene el adelantamiento de sus elecciones provinciales. Esto ocurre también en Salta y Misiones, además de Corrientes, que las tiene así por constitución. En la mesa con Wado no se habló de qué va a pasar con esos adelantamientos. ¿No corren para esas provincias las previsiones sanitarias? Estuvieron todos los mandatarios radicales y se juramentaron a no reabrir el debate sin nuevos concilios dentro del partido, que viene de una elecciones traumáticas en la CABA, Buenos Aires, Córdoba y la provincia de Buenos Aires. Aquí hubo un triunfo claro de Maxi Abad, ligado al vidalismo, pero el ala de Gustavo Posse escaló posiciones. Más allá de las peleas internas, la experiencia le ha dado músculo al radicalismo provincial para discutir dentro de la alianza. Para decirlo sencillo: el Pro de Buenos Aires ahora tendrá que atender no a uno sino a dos radicalismos. Interesante, después de la postergación de candidatos radicales frente a los del Pro en las últimas elecciones. Por la tarde los dirigentes participaron de la reunión con sus aliados en el barrio de Palermo. Antes de la cita, Mauricio Macri habló con Elisa Carrió. En la noche de ese día, Alfredo Cornejo, presidente de la UCR se reunió con Enrique Nosiglia, el máximo referente de su partido en el distrito CABA. Cornejo termina a fin de año su segundo mandato como presidente de Comité Nacional, y ya hay rondas de café por la sucesión. Y el miércoles Negri parlamentó con Carrió en la casa de ésta en Capilla del Señor. ¿Querés más?

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