En el Gobierno aseguran que el blanqueo “express” no tiene impacto sobre el dólar blue

admin

29/04/2021

En una jornada con una nueva suba del dólar blue, que este miércoles trepó $ 1 y llegó a $ 162, el Gobierno negó que el blanqueo para la construcción tuviera impacto sobre el mercado de cambio informal y se mostró expectante en “aspirar” dólares en forma casi inmediata con la nueva medida puesta en marcha.

“Si me decís que el blanqueo tiene impacto en el blue, creo que no, los que dicen eso especulan porque el mercado informal es muy chico y no hay información”, aseguran desde Economía. “No queremos que vendan pesos y traigan dólares, sino que traigan los dólares”, precisó.

En las últimas horas surgieron especulaciones sobre la posibilidad de que el salto del blue -ya casi al mismo nivel que el dólar solidario ($163,20)- estuviera motivado, entre otros factores, por el régimen de blanqueo e incentivos fiscales para la construcción reglamentado en los últimos días.

El esquema prevé el pago de un impuesto por exteriorizar fondos del 5% hasta el 10 de mayo, del 10% hasta el 9 de junio y del 20% hasta el 9 de julio. Y según algunos tributaristas quienes se pasan de pesos al dólar blue para ingresar al sistema pueden ahorrar hasta un 40% del tributo.

Esto se debe a que al depositar los dólares en una cuenta especial se toman al tipo de cambio oficial comprador del Banco Nación, que el miércoles cotizó a $ 93,24, y la tasa a tributar se calcula sobre dicha cotización oficial. Una cifra mucho más baja que el valor en pesos del dólar informal.

Luego, esos dólares se pueden mantener depositados en su moneda de origen, tratándose de moneda extranjera, venderlos en el Mercado Libre de Cambios o cambiarlos por pesos mediante la compra de bonos en la Bolsa, lo que se denomina dólar MEP, que está en $ 151,49.

Desde Economía sostienen que “es muy raro el ahorro en pesos, pero la ley lo prevé porque si alguien tuviese pesos para blanquear tampoco queremos obligarlo a comprar dolar blue para traer dólares”. Y una vez que el inscripto entró con pesos -explican- no lo puede convertir a la divisa estadounidense.

En tal caso, según las autoridades, hay un esquema de “rentabilidad” por el cual el inversor que trae pesos puede comprar títulos de corto plazo, como una letra ajustada por CER o una tasa del “35 o 36%” y después cuando quiera invertir, recién entonces lo liquida en dólares.

Guzmán enciende la aspiradora

De acuerdo con la ley promulgada el 12 de marzo, los fondos declarados deberán destinarse al desarrollo y la inversión en proyectos inmobiliarios nuevos iniciados a partir de esa fecha o que para entonces tuvieran un avance inferior al 50%. Por ello, no está pensado para la compra de inmuebles ya terminados.

A diferencia del blanqueo del 2016, cuya mecánica implicaba primero declarar los activos para luego pagar las alícuotas y con un plazo para ingresarlos desde el exterior, las autoridades destacan que el proceso ahora es “al revés”, ya que se inicia con el depósito de fondos en un lapso mucho más corto.

Si se considera que la reglamentación de AFIP fue oficializada el martes, hay 10 días hábiles para registrarse hasta el 10 de mayo, cuando vence la tasa impositiva más baja. El calendario refleja la premura por captar dólares aún cuando “atente” contra el objetivo de lograr un amplio blanqueo.

Por estas horas, la medida busca apalancar la inversión en el sector inmobiliario, engrosar la recaudación y, sobre todo, apuntalar las reservas del Banco Central, que el miércoles cerraron en US$ 40.339 millones, tras subir solo US$ 7 millones. El Gobierno necesita reforzarlas para afrontar los próximos meses cuando se acaben las divisas aportadas por la soja.

“El objetivo es que todos los dólares que se compren ahora o bajo el colchón entren al sistema y el primer día a las reservas del Banco Central”, aseguran desde la cartera encabezada por Martín Guzmán. “Estamos pasando una aspiradora y eventualmente se van a vender en el circuito formal”, agregan.

La idea es sumar entre 1 y 2% del total de activos no declarados que hoy rondan los US$ 200.000 millones, según cálculos oficiales. Esto equivale a entre US$ 2.000 y 4.000 millones, aunque desde el Ejecutivo aclaran que es “absolutamente hipotético” y no descartan un monto inferior.

La obsesión por los dólares está inscripta en el corazón de la normativa al establecer que los fondos podrán invertirse en ladrillos hasta el 31 de diciembre de 2022. Hasta entonces, la apuesta es que sigan depositados en los bancos.

NE

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta