En el país del mate, un organismo limita la producción de yerba

admin

17/07/2021

Entre los industriales y productores aún se preguntan a quién beneficia la resolución del Instituto Nacional de la Yerba Mate que limita la plantación de nuevos yerbatales a 5 hectáreas por año por productor. Según se sostuvo es para evitar una crisis de oferta y caída de precios. Para los que están en la actividad suena extraño ya que no hay sobrantes en un país que, pese a que produjo 285 mil toneladas tuvo que importar 40 mil para suplir un volumen que quedó diezmado por las últimas sequías y heladas. El director del Instituto es Juan José Szychowski, hijo de un productor y pionero de la yerba mate que ha devenido en radical K. Lo curioso es que se limita la capacidad exportadora y la resolución no tuvo el acompañamiento del Ministerio de Agricultura bajo la batuta de Luis Basterra. Por otra parte se asegura que fue una resolución que se tomó en soledad sin consultar con los distintos sectores de la cadena. Y como suele suceder “es posible que provoque aumentos de precios”. La yerba proviene del arbusto que comienza a dar frutos entre los 4 y 6 años y su edad productiva se extiende hasta los 20 años, aunque aún hay plantas de 1914, claro que muy menguada. El año pasado el precio al productor subió 120% y aseguran que poco se pudo trasladar al paquete en el régimen de precios cuidados. Para colmo Argentina es cada vez menos competitiva en el mercado internacional. Aquí un paquete de yerba de un kilo puesto en el exterior sale US$ 2,20 mientras en Paraguay es US$ 1,20. En el súper va entre los $ 300 a $ 550.

En el año electoral varios de los empresarios de peso están leyendo encuestas y recibiendo candidatos en obvia misión de pedir apoyo. De estas reuniones, la mayoría presenciales, trasciende que la lapicera de Cristina se concentrará en darle una salida elegante a los ministros que no funcionan y que según la visión más K, sería el caso de Santiago Cafiero y Daniel Arroyo. En el caso de la oposición los nombres se eligen en función no sólo de conocimiento y de lo que miden, sino de cuál es su techo. Todo en medio de un electorado que describen como esquivo y decepcionado con la política, algo que afecta al oficialismo y la oposición y al que ni siquiera entusiasma el cambio de rumbo, de acuerdo a los empresarios. Otro tema que preocupa en las cúpulas es el aumento de la conflictividad social. Los industriales culpan a Mauricio Macri de un cambio en el sistema de reparto de planes. Aseguran que para ganar gobernabilidad en un territorio esquivo, subió el número de planes sociales y le dio potestad a las organizaciones para que decidan las altas y bajas de los planes, y aumentó su poder. Las encuestas del conurbano indicarían que para una parte importante de la población, la pandemia fue una fatalidad pero que eso no le quita el enojo por las penurias económicas.

Con una inversión de US$ 2 millones y desarrollo de ingenieros locales a Cronos, que ofrecía soluciones para el control de personal y de accesos cuando el trabajo era presencial, se le ocurrió una nueva herramienta de gestión, esta vez para el home office. La plataforma permite la validación de identidad, la verificación de ubicación por geolocalización y zonas de trabajo, el fichaje automático o manual por código o por reconocimiento facial, el control de actividades, la solicitud de licencias y la realización de autoconsultas, entre otras gestiones. “Los colaboradores necesitan también de un proceso de seguimiento de sus actividades para restringir su carga horaria dentro de los márgenes acordados”, justificó Roberto Ingham, presidente de Cronos, con 125 años de vida.

CBRE es una de las líderes globales en servicios inmobiliarios, con ingresos de US$ 21.300 millones y 92.000 empleados, distribuidos en 480 oficinas. Fernando Gorzalczany, arquitecto, CEO de la filial local de CBRE destaca la tendencia surgida con la pandemia de dejar las grandes urbes o buscar de la mano del teletrabajo otro tipo de espacios. El ejemplo es Pinamar que recibió 5.000 nuevos habitantes en 2020 y por eso mismo se inauguró el primer espacio de Coworking de la Ciudad. “Se observa una inversión del patrón migratorio de la segunda mitad del siglo XX, en el que el movimiento se dio, fundamentalmente, del campo hacia las ciudades capitales”, agregó. Según el censo 2010, 17 ciudades concentran casi el 60% de la población del país y casi el 40% vive en el 0,14% del territorio nacional. Es una tendencia global que va a llegar. En EE.UU. casi todos los centros urbanos experimentaron un aumento de los desplazamientos.

Fundada en 2010 por Brian Klahr y Agustín Perelman, Cuponstar se dedicó a brindar el servicio de beneficios que las empresas suelen otorgar a sus empleados a través de distintas opciones. Entre sus clientes titilan Carrefour, Techint, DirecTV, Burger King, Samsung, Farmacity, AXION Energy, IBM, Santander, entre otros. Y curiosamente pese a la pandemia y la crisis, lejos de quitar esos incentivos las compañías los aumentaron. Claro que en vez de cines o teatros o salidas a comer con que se los premiaba se cambió hacia el cuidado de la salud y el bienestar con descuentos en artículos de cuidado personal y programas de gimnasia, meditación y cursos on line. También para compras de bicicletas. Al compás de este nuevo escenario, Cuponstar sumó 110 nuevos clientes durante el 2020 y 80 en lo que va del 2021. Opera también en Uruguay y Chile y están próximos a lanzarse en México y Perú.

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