En la última semana, casi una concentración por día: el riesgo frente a la amenaza Delta

admin

17/07/2021

A partir del viernes del feriado por el 9 de julio, hasta este viernes, en las calles del AMBA hubo una sucesión de eventos que mostraron escenas totalmente contrarias a las que deberían verse en días de pandemia por coronavirus.

Los festejos multitudinarios en el Obelisco por el triunfo en la Copa América, la concentración frente a la embajada de Cuba en Buenos Aires y el corte del tren Roca que amontonó miles de personas en Constitución; en siete días, se dieron grandes “picos” de riesgos de contagio. Cada 48 ó 72 horas. Incluso se debe considerar la marcha del Campo contra el Gobierno, con eje en San Nicolás.

Eso, sin contar las marchas habituales -aunque menos convocantes y siempre al aire libre- sobre la Av. 9 de julio. Ni la concentración, al terminar la semana, frente al Ministerio de Educación, en reclamo de mayor conectividad.

Sin importar el motivo -tal como pasó tiempo atrás con el velatorio y despedida de Diego Armando Maradona o las manifestaciones fuera del Congreso por la legalización del aborto-, y frente a la tercera ola de covid en Argentina, ¿puede volver a “explotar” la curva?

Caos en la estacion Constitución por un corte de vías en reclamo por de seguridad tercerizados despedidos de la Línea Roca. Foto: Emmanuel Fernández
Caos en la estacion Constitución por un corte de vías en reclamo por de seguridad tercerizados despedidos de la Línea Roca. Foto: Emmanuel Fernández

El miedo principal es que, como vienen diciendo desde el Gobierno, se sospecha que la variante Delta ya está en el país. Y es mucho más contagiosa.

Con el coronavirus, no hay pronóstico extendido. Todo es día a día. Aún así, hay proyecciones. Las herramientas de la ciencia permiten analizar la situación. Y ahí está, primero que la matemática, la infectología.

Que la aglomeración de gente genera contagios es un mantra indiscutido ¿Qué pasa con Delta? ¿Esa variante necesita menos tiempo de “descuidos” para poder infectarnos?

Lo primero que hay que saber es que, como pasó con las variantes anteriores, lo que pase esta semana se verá, en su máximo esplendor, en unos 10 días.

Todo está sujeto al tiempo de incubación, aparición de los primeros síntomas, decisión de las personas de hisoparse y espera del resultado de la PCR. Cuando todo eso ocurra, lo vamos a ver reflejado en la curva epidemiológica. Si los datos se cargan sin delay.

Mario Lozano, virólogo molecular e investigador de Conicet, ya había marcado dos “clases de riesgos” según el tipo de aglomeraciones, como las diversas que se dieron en esta semana que analizó Clarín.

Si la concentración de personas es de un solo día (como la que ocurrió frente a la embajada de Cuba, o la marcha frente a Educación), se trataría de un aumento transitorio de contagios que después tiende a retornar al tipo de comportamiento previo (sea de crecimiento o decrecimiento).

En cambio, las actividades que provocan un aumento constante de infecciones, más allá del hecho puntual, “son las que obligan a aglomeraciones o reuniones constantes y día a día ”. Por ejemplo, el transporte público, cuando no hay cortes.

En esta semana, sí hubo un importante corte en las vías del tren Roca. Miles de personas agolpadas intentando entrar a la estaciones Constitución. Las rejas arrancadas, el salto de molinetes y vagones abarrotados de pasajeros que quisieron hacerse de un espacio para retornar a sus hogares.

Un caso bien distinto es el que ocurrió en el Obelisco, donde el festejo por el triunfo de la Selección también fue “de un día”, pero implicó a muchísima más gente, que permaneció más tiempo y en una suerte de fiesta clandestina masiva pero, al parecer, “justificada”. Hubo consumo de alcohol, lo que implica no tener el tapabocas colocado, la gente bailó pegada y, pese al aire libre, se bajó la guardia de todo cuidado. 

Esta situación fue puesta en cuestionamiento hasta por la madre de Leonel Messi, quien agradeció el afecto hacia su hijo y, a la vez, temió por eventuales contagios consecuentes. Además, eso no pasó sólo frente al máximo ícono porteño. Se replicó en cada barrio del Amba y en todas las provincias.

Una semana después de esa celebración, sumadas las nuevas aglomeraciones que se dieron hasta este viernes, ¿cómo podría verse la curva?

Manifestantes cubanos protestan frente a la embajada de ese país en Buenos Aires. Foto: Rafael Mario Quinteros
Manifestantes cubanos protestan frente a la embajada de ese país en Buenos Aires. Foto: Rafael Mario Quinteros

Eduardo López, reconocido infectólogo y miembro del comité asesor en Salud del presidente Alberto Fernández, dice a Clarín que “cuando se rompe el correcto uso de barbijo y el distanciamiento social masivamente”, como en una aglomeración, “el riesgo siempre es alto”. Aunque, agrega, “siempre es mejor si eso sucede al aire libre y no en lugares cerrados”. Pero, sobre ese punto, da un ejemplo en Europa que podría replicarse acá. 

“El gran rebrote que tuvo España fue luego de la gran concentración de personas durante el Día de la Mujer”, dice. Fue una sólo jornada y en exteriores. ¿Por qué se dio el brote? “Porque podés estar al lado de muchas personas, afuera, y si usás el barbijo en el mentón o como aro y no hay distancia social, siempre hay riesgo de contagio.”

Todas las concentraciones que hubo en Argentina, “desde la Copa América hasta hoy (por el viernes) no ayudan a frenar que Delta empiece a tener circulación comunitaria”, advierte.

Pone el énfasis en esta variante, “que estaría entrando vía Paraguay” y aclara que desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) “se insiste con que se necesita tener las dos dosis de las vacunas que se dan en Argentina. Y tenemos muy poca gente con el esquema completo”.

¿Es sólo un problema de inmunización “a medias” o Delta efectivamente es más peligrosa ya de por sí cuando hay tanta gente junta? El infectólogo dice que Delta se “aprovecha” de ambas circunstancias.

“Es entre un 60 y un 80% más contagiosa. Su transmisibilidad es realmente preocupante frente a la variante original (la de Wuhan, China) y necesita menos tiempo de contacto entre personas para generar el contagio”, dice.

López pide a los manifestantes “de cualquier marcha futura” y a los “autoconvocados por festejos o por el motivo que fuere”, que “razonen bien” antes de repetir algunas de las escenas que esta semana se dieron cada 48 o 72 horas.

GL

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