Entregó a su novia para un secuestro: pidieron US$ 100 mil y terminaron todos presos

admin

28/03/2021

La historia pretendía ser de hazaña y “plata fácil”, pero terminó en traición y torpeza. Fueron tres lo que planificaron un secuestro, entre ellos el novio de la víctima. La entrega salió mal: terminaron todos detenidos y se enfrentarán a penas que van de 10 a 25 años.

Todo empezó el 19 de febrero, alrededor de las 15.30, cuando una joven de 20 años salió de almorzar junto a su novio, en el shopping Las Palmas del Pilar. Nada de una cita especial ni que llamara la atención, comida rápida y de regreso al country en el que la joven convive con su papá.

La relación tenía poco más de un año. La confianza y el vínculo entre ellos no se había modificado, al menos en apariencia. Los investigadores no detectaron deudas, presiones ni amenazas, fue solamente un plan mal ejecutado.

El novio, de 23 años, esa tarde pidió un Uber. Nada que le llamara particularmente la atención a su pareja.

Acudió una camioneta EcoSport azul que los levantó en el centro comercial. En la ruta 8, en una esquina cualquiera, un hombre armado se subió y los amenazó. Hasta ese momento la pareja era víctima de un secuestro exprés.

Fuentes del caso confirmaron a Clarín que uno de los captores realizó al menos seis llamados extorsivos desde el celular de la joven: se comunicaron con su papá, un ex marino mercante y con un cargo importante en una petrolera.

Le exigieron 100 mil dólares. “¡100 mil dólares a esta hora! ¿Cómo los consigo?”, cuestionó el extorsionado. Las amenazas no fueron distintas a cualquier otra: “Los conseguís o la mato”.

La camioneta que usaron para cometer el hecho estaba a nombre de un familiar de un secuestrador.
La camioneta que usaron para cometer el hecho estaba a nombre de un familiar de un secuestrador.

Según las estadísticas oficiales de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos, en febrero hubo un solo secuestro y se contabilizaron se en lo que va del año. En 2020 fueron 48,cuatro más que en 2019 y la mitad que en 2018.

Los secuestros extorsivos fueron mutando a medida que las penas se agravaron: se trata de delitos graves, federales y más difíciles de concretar por la proliferación de cámaras de seguridad y los rastreos de los teléfonos celulares.

Por eso, en la mayoría de los casos, se trata de bandas especializadas en ese delito, con experiencia: operan rápido, en medio de algún raid delictivo y con autos robados con los que sostienen a sus víctimas en movimiento.

Nada de eso ocurrió en este secuestro de esta joven.

La trasladaron a una casa de la que solo pudo identificar un “colchón sucio y un espacio amplio”. Su novio estuvo a metros de ella, en el mismo lugar. Sospechan que pasó más de una hora en una propiedad de José C. Paz.

El padre de la víctima, mientras tanto, se acercó a realizar la denuncia después del primer llamado extorsivo. Se comunicó con la División Operativa Central, por lo que intervino el fiscal federal en turno de la Ciudad de Buenos Aires, Franco Picardi.

Entregó a su novia para un secuestro extorsivo y terminó preso. En los allanamientos secuestraron armas y dinero en efectivo.
Entregó a su novia para un secuestro extorsivo y terminó preso. En los allanamientos secuestraron armas y dinero en efectivo.

Una hora después del secuestro, la joven fue liberada sin cobrar ni un solo peso (ni dólar). La sospecha es que “se asustaron” por las demoras en la negociación y la soltaron en Tortuguitas, junto a su pareja, que mantuvo su personaje hasta las últimas.

Luego de la liberación, por cuestiones de jurisdicción, se declaró incompetente y la investigación recayó en el fiscal federal de Tres de Febrero, a cargo de Paul Starc.

Fueron ellos junto a los policías de la División Operativa Central, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, que lograron identificar la patente.

“Enseguida las cámaras de seguridad detectaron la patente y descubrimos que no tenía pedido de secuestro”, confirmaron los investigadores. Por eso apuntaron a los propietarios del vehículo.

El conductor -confiaron- no era el titular pero sí tenía una cédula azul. Además, el teléfono que usaron para pedir el rescate también estaba a nombre de uno de los hombres devenidos en secuestradores.

En los allanamientos secuestraron armas y dinero en efectivo. Usaron teléfonos a nombre de los delincuentes.
En los allanamientos secuestraron armas y dinero en efectivo. Usaron teléfonos a nombre de los delincuentes.

-¿Hicieron lo que tenían planeado?

-Sí, pero nos salió como el orto.

Ese fue uno de los diálogos que terminaron de confirmar la autoría del hecho después de que intervinieran los teléfonos. Así detuvieron a los dos medio hermanos, de 33 y 31 años, de la localidad de Maquinista Savio. Ninguno tenía antecedentes ni había cometido delitos previos.

La conexión que faltaba era la del novio de la víctima que, no sólo tuvo contradicciones en su relato, sino que además no pudo probar que usó la app de Uber, como había prometido.

Los registros que aportó la empresa no tenían ninguna solicitud del teléfono ni del usuario que había declarado.

Así, de víctima pasó a sospechoso. Enseguida, detectaron que el ex albañil que vivía en Del Viso y tenía comunicaciones con los principales sospechosos. Ordenaron seis allanamientos en simultáneo que terminaron con el secuestro de la camioneta, una pistola con municiones, teléfonos celulares y dinero en efectivo.

La joven descubrió el día de la detención que su novio había sido quien la había entregado.

Ahora, la improvisada banda terminó procesada con prisión preventiva por el delito de “secuestro extorsivo agravado por la comisión de más de tres personas y robo agravado por ser en poblado y en banda“. A la chica le sacaron el celular y una campera negra.

Esa arriesgada idea les podría caber ahora una pena de entre 10 y 25 años de cárcel.

EMJ

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