Guernica, seis meses después: jinetes armados y desalojados sin solución

admin

04/05/2021

Solo queda un poste. Pasaron seis meses del desalojo y la mujer de pelo corto recorre lo que fue su casilla. Mira a los costados a cada rato con miedo de que se acerquen los jinetes que custodian el predio. Dice que son los mismos que echaron en enero a dos personas que intentaron reingresar y también los que mantuvieron una batalla campal a fines de julio, cuando la toma de Guernica recién nacía. “Tienen escopetas, hay que irnos rápido”, pide.

Estela Villalba (55) creció a metros del predio de 100 hectáreas que tuvo en vilo al Gobierno durante más de tres meses. A simple vista, no hay rastros de las casas incendiadas en la madrugada del 29 de octubre de 2020, pero a lo lejos se ven unas personas a caballo y algunas vacas.

“Estos campos están en desuso desde que tengo memoria, eran como el fondo de la casa de mi mamá”, sigue la mujer, mientras esquiva el barro. Recuerda que sus hermanos andaban a caballo, mientras ella se encargaba de las gallinas y los chanchos. En la familia –su mamá había tenido 14 hijos- todos tenían que aportar, así que comenzó a trabajar como vendedora ambulante con un carrito de madera.

Con los años, tuvo hijos, parejas, pérdidas; una vida entera viviendo de casa en casa. Dice que le hubiera gustado tener un trabajo mejor para alquilar o comprarse algún lugar. “Pero qué iba a conseguir. Yo no tengo estudios. No sé leer y escribir, sólo sé poner mi nombre y mi apellido”.

En julio de 2020, llevaba un tiempo viviendo “de prestado” en lo de unos familiares. No había suficiente espacio y sentía que “molestaba”. Por eso, cuando vio que comenzaba la toma de tierras pensó que esa era la oportunidad de tener “lo único” que siempre había querido: “Un terreno propio”.

Madrugada de disparos y fuego

No había amanecido todavía el 29 de octubre, un día antes que venciera la orden judicial de desalojo, cuando la toma se convirtió en un estruendo de disparos y fuego. Un operativo de 4 mil policías bonaerenses ingresó al barrio desde los dos extremos para expulsar a los ocupantes. En las fotos se pueden ver decenas de casillas ardiendo y a efectivos lanzando gases lacrimógenos adentro del predio.

“Llegó la policía y quemó las casillas. Yo pensé que había vuelto al tiempo de los militares. Venir así, de madrugada y empezar a quemar, a pegarle a la gente”, recuerda Estela, que se quedó sin nada.

El desalojo en imágenes

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“El desalojo de pacífico no tuvo nada. Fue salvaje. Arrancaron nenes de las manos de sus padres”, aseguraba ese día a Clarín Sheila, otra desalojada. La mujer, que ocupaba un lote en la zona de la toma 20 de Julio, afirmó que  “entraron pateando puertas, tiraban con de todo y, cuando salías de la casa, te la prendían fuego”.

Horas más tarde, las veredas en las inmediaciones del barrio estaban regadas de cartuchos de balas de goma. Los policías habían reprimido por horas a militantes de organizaciones sociales y partidos de izquierda, que se resistían a alejarse del lugar, armados con piedras y escudos caseros: 36 personas fueron detenidas y liberadas en el mismo día.

Organismos de derechos humanos denunciaron luego “el uso desproporcional de la fuerza” y que la policía continuó “su accionar represivo alrededor del predio”, cuando el fiscal de la causa había dado por terminado el desalojo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hizo un pedido de informes a la Argentina, pero el ministro Sergio Berni, aseguró que el operativo había sido “impecable”.

Desalojo del predio de Guernica por la policía Provincia Buenos Aires. Foto: Rafael Mario Quinteros
Desalojo del predio de Guernica por la policía Provincia Buenos Aires.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Volver a la calle

Hace seis meses que Mónica Guerrero (44) sufre insomnio. Recuerda que sintió “terror”: iba a perder el lugar donde intentaba construir un hogar para sus hijos, Alejo (13) y Morena (11).

“Yo creo que nadie me lo va a entender, porque hay que ser mujer y haber vivido durante 8 años en la calle para saber la tristeza que se siente cuando ves que queman las casitas a tu alrededor. Saber que una no tiene un techo. No sé cómo explicarlo”, dice desde un asentamiento informal en Florencio Varela donde vive hace algunos meses.

Es la tercera casa que le prestan desde que fue desalojada de Guernica. En la primera, a unas cuadras de la toma, los “arruinaron”. Era una pieza que pertenecía a un amigo de su marido, que “de un día para el otro” los echó y se quedó con todas las pertenencias que habían recuperado del lote, donde ya estaban más que instalados. Habían levantado una casa de madera, cavado un pozo de 4 metros para el baño y ya estaban trabajando en una huerta.

Desde allí, los cuatro se subieron al carro que la familia usa para cartonear y se fueron al partido vecino de Florencio Varela, donde vivía una hermana de la mujer. Hacinados durante algunos meses, un día los dejaron de nuevo afuera y fue un vecino el que les prestó una pieza.

A 6 meses de la toma tierras en localidad Guernica el predio se encuentra alambrado y custodiado Fotos Emmanuel Fernández
A 6 meses de la toma tierras en localidad Guernica el predio se encuentra alambrado y custodiado
Fotos Emmanuel Fernández

Es una casilla de madera y chapa, con un baño al aire libre, donde pusieron la heladera y la cama cucheta que les mandaron del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad. También les entregaron un subsidio de 30 mil pesos y una bolsa de mercadería. El problema es que el propietario, otra vez, les está pidiendo que dejen el lugar. 

“Yo agradezco (a Provincia) lo que me dieron, pero yo no quiero la plata. Lo único que quería es que me anotaran para un terreno y una vivienda y nunca me dieron esa posibilidad. Yo creo que los que no pasaron por esto no me van a entender. La calle está llena de degenerados”.

La familia vive temporalmente en una casilla que le prestaron en otro asentamiento, en Florencio Varela. Foto Mario Quinteros
La familia vive temporalmente en una casilla que le prestaron en otro asentamiento, en Florencio Varela. Foto Mario Quinteros

En el nuevo barrio, trató de anotar a los chicos en la escuela, pero no había más vacante. Tiene miedo, entonces, que el Gobierno le corte la Asignación Universal por Hijo. En las últimas semanas, su hija Celeste (17) volvió a vivir con ellos y le dieron unos apuntes en la secundaria local. “Con la pandemia, se complica, porque acá no tienen una computadora o Internet, y yo no terminé la primaria, no sé cómo ayudarla con la tarea”, agrega.

En el verano, el Gobierno mandó a una asistente social a que hiciera un relevamiento socioambiental. “Me dijeron que se iban a volver a comunicar, pero nunca más me atendieron”, cuenta. “Las organizaciones sociales, traté de hablar, pero querían que fuera a la calle y yo no estoy para ir de un lado para el otro. No tengo la salud. ¿Qué compre una rifa? ¿Qué voy a comprar si el único ingreso que tengo es con el carro vendiendo cartón?”, agrega.

Guernica hoy

El partido de Presidente Perón, a poco más de una hora de la Capital, es zona de contrastes. El distrito, fundado en 1993, tiene una única localidad, Guernica, que sigue creciendo al ritmo de los asentamientos informales: once en el distrito, según el Registro Nacional de Barrios Populares.

La ciudad se disputa tierra con los countrys y barrios cerrados que crecen en las afueras. El sector inmobiliario busca explotar la belleza natural de la zona, que se ubica en el mismo corredor verde que Canning y San Vicente, en el sur de Gran Buenos Aires.

El predio tomado en 2020 está en las afueras de la localidad de Guernica, donde terminaban los barrios informales de Numancia Sur y San Martín. En la zona, la ocupación de lotes es moneda corriente. En 2012 se había producido una de las últimas tomas de magnitud: unas 250 familias tomaban los terrenos de Villa Numancia, donde había un basural.

Detrás de la ermita de la Virgen de Caacupé -“la virgencita”, para los vecinos-, que solía marcar el ingreso a la zona “20 de Julio” del asentamiento, ahora hay una iglesia en construcción. A unos metros, sobre los terrenos que estuvieron ocupados el año pasado, instalaron una cancha de vóley y otra de fútbol, donde un grupo de chicos improvisan un picadito.

Más allá, hacia el fondo del barrio, los vecinos de la zona aseguran que volvió la venta irregular de terrenos. Afirman que un tal Ríos está loteando y ofreciendo las parcelas. “Propiedad privada, no pase”, dice un cartel sobre un poste de luz. Se ven tres edificaciones, dos precarias y una de material en construcción.

Nuevas construcciones en el predio donde estaba la toma de tierras. Foto Mario Quinteros
Nuevas construcciones en el predio donde estaba la toma de tierras. Foto Mario Quinteros

“¿Quién les dijo que pueden estar acá?”, pregunta a este diario un adolescente a caballo. Un grupo de jinetes espera el reporte a unos 200 metros. Estela los sigue con la mirada.

“¿Para esto querían que nos fuéramos? ¿Para que sigan vendiendo terrenos como si nada?”, se pregunta. El año pasado, firmó un acta acuerdo con el Gobierno provincial “por una vivienda y un terreno”, pero hasta ahora esa asistencia no llegó. “Estoy viviendo en la casa de un hermano, durmiendo en el piso. Me trajeron una bolsa de mercadería, pero a las promesas se las llevó el viento, nunca más me atendieron el teléfono ni se comunicaron conmigo”, asegura. 

Detrás de "la virgencita", ahora construyen una iglesia y armaron una cancha de fútbol. Foto Mario Quinteros
Detrás de “la virgencita”, ahora construyen una iglesia y armaron una cancha de fútbol. Foto Mario Quinteros

Su sobrina Brenda tampoco tuvo respuesta hasta el momento. Días después de ser desalojada, concurrió a la carpa que el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad había dispuesto para atender a las familias con problemas habitacionales.

Según contó su madre a Clarín, le otorgaron un subsidio por 30 mil pesos y le ofrecieron firmar un documento a cambio de un lote con servicios que le dijeron que estaría ubicado en unas tierras detrás del country El Paraíso, en el otro extremo de Guernica. El acta, sin embargo, no especificaba qué tipo de solución habitacional sería otorgada ni llevó la fecha correspondiente. Fue fechado el 28 de octubre, un día antes del desalojo. No volvieron a contactarla ni a recibir sus llamados, aseguran.

Acuerdos y negociaciones

Cronología del destierro

Deslizá para recorrer los hechos más importantes de la toma

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19.12.19

Nuevo gobierno en el partido

La dirigente Blanca Cantero asume como intendenta de Presidente Perón, en el Sur del
Gran Buenos Aires. En la única localidad del distrito, Guernica, hay once
asentamientos informales, rodeados de estancias y barrios cerrados.

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20.07.20

La toma de tierras

Cientos de personas ingresan a unos terrenos rurales con décadas de desuso en
Guernica. A la semana, un grupo de personas entran a caballo para intentar echarlos.
Los ocupantes resisten con piedras y palos.

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28.07.20

Denuncia penal

Se radica una denuncia ante la Justicia bonaerense por el delito de “usurpación”. La
municipalidad asegura que no “fomentó ni avaló” la toma de tierras “como se dijo en
redes sociales”. Ocupantes afirmaban que esos lotes habían sido una promesa de
campaña.

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19.09.20

Censo oficial

Provincia censa que en las 100 hectáreas había unos 1.904 grupos familiares o
personas adultas solas. En cuanto a la procedencia, el 76% aseguró que venían de
otros barrios en Presidente Perón.

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29.09.20

Un plan a 3 años

El gobernador Axel Kicillof lanza el Plan Bonaerense de Suelo, Vivienda y Hábitat
2020-2023 que prevé la construcción de más de 33 mil viviendas. Las familias de
Guernica dicen que las propuestas de la Provincia son “parches” y “dilaciones” .

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01.10.20

Prórroga para el desalojo

El juez Martín Miguel Rizzo suspende el desalojo por 14 días, a pedido de Provincia.
Un total de 560 familias habían abandonado el predio tras firmar un acta acuerdo con
el Gobierno bonaerense.

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05.10.20

La propuesta de las organizaciones

La asamblea del asentamiento lanza una campaña para promover un plan de urbanización
del barrio. El 14 de octubre envían una carta abierta al presidente para pedir que
considere este proyecto.

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24.10.20

Nuevo censo

El CELS y de Serpaj señalan que el censo realizado por el Gobierno y las
organizaciones confirmaba la presencia de 1400 familias. El ministro de Desarrollo
bonaerense afirmaba que solo quedaban 150 personas.

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27/10/20

Políticas para evitar más tomas

La Provincia establece el pago de hasta 50 mil pesos mensuales por un plazo de 3
meses, prorrogables por otros 3 meses. En agosto había habido otro intento de toma
en La Matanza y el Gobierno buscaba desincentivar la ocupación ilegal.

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29.10.20

Desalojo y represión

Un operativo de 4000 policías, comandado por el ministro Sergio Berni, ingresa a la
toma antes del amanecer. Tiran abajo y prenden fuego casillas. A las 7, el
asentamiento está desalojado. La Policía reprime a manifestantes en los alrededores
y detiene a 35 personas.

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11.11.20

Nuevos acuerdos

Se firman 128 nuevas actas entre vecinos y gobierno. A diferencia de las previas al
desalojo, estos compromisos incluyen soluciones temporales hasta que se asigne –en
un máximo de 6 meses- un lote de forma definitiva en el partido a los desalojados.

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03.12.20

Marchas por tierra

Organizaciones de izquierda y familias desalojadas cortan el Puente Pueyrredón en
reclamo de “tierras para poder vivir, vivienda y trabajo digno”. Larroque los recibe
y firman nuevos acuerdos.

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12.01.21

Intentos de toma

Dos personas intentan ocupar una parcela dentro del terreno donde estaba la toma,
pero fueron expulsados por los supuestos propietarios de la tierra.

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25.02.21

Nuevos acuerdos

Familias desalojadas se movilizan a La Plata por promesas incumplidas. Una semana
después, se firman unas 400 nuevas actas acuerdo, según la organización.

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26.02.21

Balance de negociaciones

1.458 personas firman actas con el Gobierno bonaerense. De ellas, 734 lo hicieron
antes del desalojo. Provincia tramitó 1.321 subsidios y Nación, 320 “ayudas
urgentes”. En cuanto a viviendas, se entregaron las primeras 20.

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29.02.21

Guernica hoy

A 6 meses del desalojo, hay 3 edificaciones donde fue la toma. Además, una capilla en
construcción. Los chicos juegan a la pelota por las tardes y las organizaciones
hacen actividades los fines de semana. Muchos siguen reclamando un terreno.

El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad dispuso dos actas acuerdo para atender las necesidades de los ocupantes de Guernica. Una es la que utilizó desde el desalojo en negociación con las organizaciones sociales, mientras que la primera fue la que se propuso de forma previa a ese operativo policial, a cambio de que las familias abandonaran el predio de manera voluntaria.

En este documento -como el que firmó Brenda, a pesar de que ya había sido desalojada-, Provincia se comprometía a brindar una alternativa que define como “una respuesta tendiente a facilitar una solución habitacional adecuada a sus necesidades, en el marco de los proyectos que se impulsarán a tales efectos, dentro de los Programas del ministerio y de sus posibilidades presupuestarias”.

Fue firmada por 734 familias, según declaraciones del ministro Andrés Larroque. Pero la asistencia se concretó de forma heterogénea y parcial. Según detalló a Clarín el Ministerio, hasta la fecha se brindaron materiales de construcción a 66 familias y se entregaron 20 módulos habitacionales –tienen uno más en construcción- en el partido de Presidente Perón.

Lidia Falcón (38) junto a sus 4 hijos fue una de las beneficiarias. La casa que le levantaron cuenta con una habitación, comedor y baño. El terreno, ubicado en el barrio El Roble, fue adquirido por un préstamo que le hizo un familiar: la condición que ponía el gobierno es que la familia consiguiera un lugar donde construir. Todavía esperan recibir un horno, colchones y camas, contaron a Clarín.

Lidia Falcón con sus hijos en la casa que le entregó el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad. Foto Mario Quinteros
Lidia Falcón con sus hijos en la casa que le entregó el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad. Foto Mario Quinteros

Además, la familia recibió un subsidio único de 30 mil pesos para resolver la emergencia habitacional tras salir del predio. En total, se tramitaron desde Provincia 1.321 subsidios similares a ese y 320 ayudas urgentes en articulación con Nación. También se entregó mobiliario a más de 30 familias y se llevaron adelante “articulaciones para garantizar un acompañamiento con cooperativas” a 18 personas.

La otra acta, la posterior al desalojo, fue firmada hasta ahora por 721 personas. En este caso, los operativos se articularon en conjunto con Barrios de Pie Libres del Sur, MTR Votamos Luchar, MULCS, Asamblea Permanente de Guernica, Frente de Organizaciones en Lucha, PTS, Polo Obrero y Darío Santillán, organizaciones y partidos de izquierda que habían acompañado a la Asamblea de Delegados de la toma y que continuaron sosteniendo el reclamo por una solución concreta, con distintas marchas en la localidad, en La Plata y en la Ciudad de Buenos Aires.

Construcción que el Gobierno de la Provincia hace para Érica Parra en el terreno un familiar. Foto Mario Quinteros
Construcción que el Gobierno de la Provincia hace para Érica Parra en el terreno un familiar. Foto Mario Quinteros

En ese documento, el Ministerio se compromete a la adjudicación de un lote con servicios en el plazo máximo de ciento ochenta (180) días una vez completados el informe socio-ambiental correspondiente, a los efectos de acreditar su situación de vulnerabilidad. La escritura, establece, se realizará preferentemente a nombre de la mujer, cuando se trate de grupos familiares.

Para Silvia Saravia, dirigente de Barrios de Pie, “es muy heterogénea la situación” en la que quedaron las familias de la toma. “En general, los que pudieron mantenerse en contacto con las organizaciones para reclamar lograron un acuerdo, pero muchos se fueron antes del desalojo por miedo, algunos no estaban organizados y hubo quienes se fueron a vivir a otros partidos y, por las condiciones de vida, se hizo difícil mantener el contacto”, describió.

“Mientras no haya una verdadera política de urbanización, el negocio inmobiliario va a hacer que estos conflictos sigan existiendo”, opinó la referente y señaló que los lineamientos ya fueron fijados en la Ley Provincial 14.449 de Acceso Justo al Hábitat, sancionada en 2012.

Ocho años después y en medio de las negociaciones para buscar una salida a la toma, el gobernador Axel Kicillof lanzó el Plan Bonaerense de Suelo, Vivienda y Hábitat que preveía la construcción de más de 33 mil viviendas y la delimitación de 91 mil lotes con servicios en tres años.

Estado actual del predio que fue tomado en el 2020 Guernica a medio año del desalojo. Foto Mario Quinteros
Estado actual del predio que fue tomado en el 2020
Guernica a medio año del desalojo. Foto Mario Quinteros

Sin embargo, hasta ahora, en el partido de Presidente Perón, se adjudicaron únicamente 20 casas y ningún terreno, de los más de 700 acordados en un plazo de hasta 180 días con desalojados de la toma.

En ese sentido, desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, explicaron a este diario que ya se firmó un convenio para el loteo de 64 hectáreas. ¿Dónde estarán? El predio ni siquiera tiene designada una ubicación, reconocieron.

El derecho al suelo y la vivienda, reconocido en la Constitución y a través de pactos internacionales con el mismo rango legal, sigue siendo una deuda urgente con miles de familias en situación de extrema vulnerabilidad en el Gran Buenos Aires. La mayor toma de tierras de América Latina terminó pero la necesidad de un lugar donde afincarse y vivir sigue irresuelta.

GS 

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