Hostels: cómo sobrevivir a la pandemia

admin

20/09/2021

Benedita Vasconcellos, la dueña del Hostel Goodmorning Solo Traveller, en Lisboa, estuvo al borde de vender su amado negocio en junio pasado. El hostel la mantuvo joven y conectada a los viajeros, dijo, pero la pandemia la obligó a cerrar el negocio de 10 años de antigüedad durante meses, dejando a Vasconcellos un sentimiento parecido al de un atleta lesionado, preocupado por volver al juego.

“Decidí no venderlo y enfrentar las consecuencias, cualesquiera que pudiesen ser”, dijo Vasconcellos, de 65. “Si esto funciona, funciona, y será realmente bueno”.

En cuanto al futuro del hotel, Vasconcellos dijo: “Todavía me lo sigo preguntando”.

Mochileros, parte del público que seuel alojarse en hostels. Foto Shutterstock
Mochileros, parte del público que seuel alojarse en hostels. Foto Shutterstock

Este verano, estimulado por los lanzamientos de la vacuna, los viajeros empezaron a devolver la vida al hostel, arrebatando camas de dormitorio y reaprendiendo a compartir espacios y conversaciones con extraños.

Los hostels resurgieron bajo pautas locales que fueron gradualmente facilitadas o levantadas, habilitando a muchos a comenzar a verse y sentirse como hostels nuevamente. Ha habido charlas en las habitaciones comunes, dormitorios completamente reservados y algunas actividades -aunque no todas-, estuvieron de regreso a pleno.

Pero los viajes han cambiado drásticamente, y los hostels, la columna vertebral de los viajes accesibles, apenas sobrevivieron. El futuro para muchos es incierto. Los hostels -la mayoria de los cuales son pequeños negocios- están construidos desde la comunidad y la camaradería, lugares donde la gente va a conocerse, compartir comidas y cervezas o planear la siguiente parte de su viaje juntos.

Son un caldo de cultivo para hacer amistades, pero en pandemia, hubo preocupación respecto de que también pudieran ser un caldo de cultivo para la Covid-19.

Las restricciones de fronteras, cuarentenas y distancia social fueron devastadores para los hostels. Foto Shutterstock
Las restricciones de fronteras, cuarentenas y distancia social fueron devastadores para los hostels. Foto Shutterstock

Las restricciones de fronteras, confinamientos y la distancia social fueron particularmente devastadores. Y los desafíos aún no han terminado: la variante Delta trae incertidumbre para la temporada de viajes de otoño en el hemisferio norte.

A principios de este mes, la Unión Europea quitó a los Estados Unidos de la lista de los países seguros, liderando el camino para que algunos estados miembro impusieran restricciones, particularmente a los viajeros no vacunados, o prohibiendo totalmente a los viajeros estadounidenses no esenciales. Países fuera del bloque, incluida Noruega, tomaron medidas similares.

“Estamos en constante ajuste”, dijo Melkorka Ragnhildardottir, gerente del Hostel Kex, en Reykjavik, Islandia. “Tan solo debes tomar las cosas como vienen”.

Un aumento de los turistas internos o la asistencia por parte de programas gubernamentales ha ayudado a los hostels a llegar “con lo justo”. Pero los dueños y gerentes han tenido que repensar sus estrategias para operar, desde lanzamiento de negocios de bagels, hasta alquilar habitaciones para grupos reservados únicamente o crear espacios de oficina.

Muchos adhieren a la creencia de que los hostels juegan un rol vital en el ecosistema del viaje -una forma no costosa de visitar nuevas ciudades y hacer amigos, mientras dura la experiencia- que según dicen, ni siquiera la pandemia puede eliminar.

Espacios comunes y compartidos, esencia de los hostels. Foto Shutterstock
Espacios comunes y compartidos, esencia de los hostels. Foto Shutterstock

“El mundo de los hostels es increíblemente creativo”, dijo Kash Bhattacharya, viajero bloguero y autor de The Grand Hostels: Luxury Hostels of the World (Los grandes hostels: hostels lujosos del mundo). “Aún tiene la habilidad de confundir las expectativas”.

“Algunas cosas cambiarán, pero no creo que el corazón de los hostels cambie”, dijo Vasconcellos. “La gente quiere conocer nuevas personas. La gente quiere viajar”.

Nuevos negocios

Linda Martínez, quien codirige el hotel Beehive junto con su esposo en Roma, han tenido dificultades luego de la reapertura en junio del 2020, con pocos visitantes a pesar de la temporada alta.

Cuando la segunda ola de coronavirus golpeó el otoño pasado, el hostel, y la confianza de la pareja, se derrumbaron. “Incluso aunque tuvimos el Beehive durante más de 20 años, nos sentimos muy mal”, dijo Martínez.

Las habilidades de panadero de su marido ayudaron a salvarlos. En octubre, lanzaron Beehive Bagels, que reparte bagels artesanales frescos en toda Roma, en Italia.

En su momento más exitoso, Beehive Bagels realizó 1.200 bagels por semana. Las ventas fueron abandonadas recientemente, pero el impacto de la carga de carbohidratos en la moral se ha estancado.

“El negocio de los bagels fue un aumento no solo financieramente, sino también psicológica y emocionalmente”, dijo Martínez, 54. “Eso nos ayudó a terminar con este período bajo en el que estuvimos”.

El Beehive estuvo ocupado mayormente con turistas europeos, un cambio por parte de sus huéspedes predominantemente estadounidenses, pero aún no está como en los niveles de la prepandemia. Nubes de preocupación permanecen para el otoño.

Habitaciones compartidas, clave en los hostels. Foto Shutterstock
Habitaciones compartidas, clave en los hostels. Foto Shutterstock

Muchos hostels se centraron en el creciente contingente de viajeros desatado por las oficinas al abrazar el trabajo remoto.

Goodmorning, en Lisboa empezó a ofrecer all inclusive, opciones de largo plazo de alojamiento y creó un modesto espacio de trabajo colaborativo. El Granado, en Granada, España, ofrece descuentos en los dos espacios de trabajo colaborativo locales en la ciudad. The Yard, un hostel en Bangkok, convirtió sus ocho dormitorios en oficinas que alquila para inauguraciones locales.

Pero incluso con reinvenciones, los negocios, incluyendo Goodmorning, languidecieron, y muchos hostels desaparecieron.

De acuerdo al sitio de reservas global Hostelworld, alrededor del 13% de los 17.700 propietarios descriptos en su sitio en diciembre del 2019 han cerrado temporalmente o permanentemente en diciembre de 2020. Este año, ha cerrado alrededor del 6%, un tercio de los existentes en Asia.

A comienzos de enero de 2020, Myo Hostel en Helsinki, Finlandia, que abrió en 2017 y empleaba personas con discapacidades, celebraba una temporada de reservas completas, dijo Jenny Narheim, una de las copropietarias.

“Lo hicimos, y nuestro negocio está vivo y funcionando”, Narhinen, 36, recordó haber pensado. “No importa si es invierno o verano”.  Pero las cancelaciones llovieron con el comienzo de la pandemia. Myo cerró por un mes. Cuando reabrió, suspendió y eventualmente recortó su personal antes de cerrar de forma permanente en diciembre de 2020.

También entre aquellos que desaparecieron estuvo el hostel Star of the Sea, en Nantucket, Massachussetts (Estados Unidos), una opción de presupuesto rara en la isla. El hostel de décadas de antigüedad, que fue propiedad de una ex estación de guardavidas y está enumerado en el Registro Nacional de sitios históricos, fue vendido a un desarrollador en octubre.

En el anuncio de la venta, Russ Hedge, jefe ejecutivo de Hostelling Internacional USA, la organización sin fines de lucro que posee al Star of the Sea, citó la incertidumbre provocada por la pandemia. “No fue viable financieramente continuar operando”, dijo.

También mencionando las dificultades financieras, el hostel White Mountains en Conway, Nueva Hampshire, cerró sus puertas en agosto de 2020. Pero con la vacuna y la esperanza de días mas brillantes en el horizonte, Hayley Gowland y Kyle Newman vieron una oportunidad y compraron el negocio de 24 años.

Parte de su confianza vino de tener otros trabajos. Newman, 33, es un especialista en Vail Resorts, y Gowland, 26, ha trabajado como artista narrador. La pareja abrió su negocio en julio bajo el nombre de Conway Hostel, o CoHo, y están tomando precauciones incluida la reducción de capacidad y la reserva de grupos solamente.

“Nos encantaría abrir y ser un verdadero ambiente de hostel,” dijo Newman. “No podemos esperar a que llegue ese día”.

Muchos hostels cerraron en pandemia. Akgunos no volvieron a abrir. Foto Shutterstock
Muchos hostels cerraron en pandemia. Akgunos no volvieron a abrir. Foto Shutterstock

Optimismo con cautela

Cuando el hostel Kex reabrió el pasado mayo, Ragnhildardottir se sintió algo así como un estudiante de secundaria que organiza una fiesta en casa: ¿vendrá alguien?

Fue un comienzo lento, con reservas privadas en su mayoría, pero la demanda de camas en dormitorios compartidos, incluido un dormitorio de 30 camas (menos de las 42 camas prepandemia) fue satisfecha.

En general, las reservas de hostels permanecieron drásticamente inferiores a los niveles de prepandemia. De acuerdo a Hostelworld, la reservas en 2020 decayeron un 79% comparado con 2019, y la primera mitad de 2021, cayeron mas aún — una caída del 73 % ¬— en comparación con el mismo período en 2020.

Pero la mayoría de los viajeros aún eligen dormitorios, de acuerdo a Hostelworld, haciendo eco de la tendencia que los dueños de hostels vieron incluso antes de los lanzamientos de la vacuna.

Los foros de viajes en Reddit están, una vez más, llenos de viajeros haciendo preguntas sobre hostels, con al menos un moderador diciendo que las consultas se relacionan menos con los protocolos covid y están más enfocadas en el ambiente de los hostels.

Alexandra E. Petri / Especial para Clarín

Traducción Patricia Sar

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