Javier Cercas: “Una buena causa mal defendida puede convertirse en una mala causa, eso es el nacional-populismo hoy”

admin

26/03/2021

Javier Cercas se ha reinventado como escritor y vaya si lo ha hecho. Desde Terra Alta nos tiene debatiéndonos como lectores entre aplaudir o reprochar a su protagonista, el policía (mosso d’esquadra) Melchor Marín, que no pierde tiempo esperando justicia, sino que ajusta cuentas con los malos y sigue con su vida cargando a conciencia con sus acciones.

Melchor Marín vuelve a ser el “héroe” de su reciente Independencia, una continuación de Terra Alta que puede abordarse aun sin haber leído el anterior libro con el que Cercas dio un giro en su carrera, al ganar el Premio Planeta en España.

Independencia es una novela furiosa, como el propio autor reconoce, donde da palo y palo a los dueños del poder donde él vive, en Cataluña, pero como algo trasladable a las élites de cualquier parte del mundo. Se refiere a esa clase social que detenta el poder real, que está detrás de cualquier gobierno, la que azuza las esperanzas de las clases medias y populares, y maneja los hilos de la realidad, aunque a veces ésta se les vaya de las manos.

La pregunta sería si la venganza es legítima cuando la Justicia no nos hace justicia

Javier Cercas

La historia transcurre en 2025, el inmediato futuro como lo llama su autor, más de una década después del inicio del procés catalán, el movimiento independentista que sacó a la gente a las calles, dividió familias a favor y en contra, y puso al gobierno español contra las cuerdas.

Polémico, Cercas dice que la política maquiavélica “hoy nos domina, porque el fin justifica todos los medios. Yo soy totalmente contrario, soy camusiano: son los medios los que justifican el fin. Los medios corrompidos pueden corromper el fin más noble. Una buena causa mal defendida puede convertirse en una mala causa. Eso es lo que define al nacional-populismo hoy”.

Extorsión a la catalana

En Independencia el policia Melchor Marin investiga una extorsión a la alcaldesa de Barcelona con un video sexual. En su juventud, Virginia aceptó irse con tres amigos de la clase alta catalana a una casa que tres amigos tenían en las afueras y ese encuentro fue filmado por el cuarto “amigo”, Ricky Ramirez, que es la contracara de Melchor. El policía descubrirá, cuando finalmente encuentre a Ricky, un secreto más doloroso aún de su propia vida que tiene que ver con el asesinato de su propia madre de manera salvaje. Su madre era prostituta.

¿Por qué ubicó la novela en 2025? En una charla con un grupo de periodistas, Cercas subrayó que no conoce novelas que transcurran en el inmediato futuro, aunque menciona la serie Years and years, protagonizada por Emma Thompson que tiene eje en una noche de 2019 pero sigue el derrotero de una familia 15 años después.

De lo que estoy seguro es que en 2025 nadie hablará de esta pandemia. ¿En cuántas novelas ha dejado rastros la gripe española?

Javier Cercas

“Creo que el inmediato futuro será algo parecido al inmediato pasado. De lo que estoy seguro es que en 2025 nadie hablará de esta pandemia. ¿Decidme en cuántas novelas ha dejado rastros la gripe española que mató más gente que la Primera Guerra Mundial? Quizá en algún personaje de T. S. Elliot y de Virginia Woolf, pero poco más, porque las pandemias no tienen quien las escriba”.

El autor de El monarca de las sombras dice que el suyo no es un retrato duro de la elite catalana, sino muy realista y que su novela es “un furioso alegato contra la tiranía del dinero y los amos del mundo. Pinta tu aldea y pintarás el mundo, como decía Tolstoi. El cinismo de la élite económica catalana es indescriptible. En Cataluña hubo un atentado contra la democracia, aunque no hubo muertos. Y la democracia, tomada en serio, es el mejor instrumento que hemos inventado para controlar esto”.

Consultado por Clarín sobre si el funcionamiento de la élite catalana es trasladable a cualquier sitio del mundo, Cercas dice que sí porque “así funcionan las élites enquistadas en el poder. Vosotros los latinoamericanos lo sabéis muy bien. Yo diría que en esta novela la contracara de Melchor Marín es Ricky Ramírez, un tipo que busca la independencia personal de manera equivocada, arrimándose a esa élite que lo usa para sus propósitos perversos y luego lo tira como papel higiénico. Esa es una metáfora de lo que ha ocurrido. La élite catalana usó la indignación justificada de la gente y la sacó a las calles. Pero luego se le complicó devolverla a sus casas. Y eso lo hicieron con los instrumentos a su favor, incluidos los medios de comunicación. Hoy esa élite está muy preocupada y hay una gran decadencia”. El proceso independentista, que comenzó en 2012, tuvo un punto muy crítico en 2017.

Veo esto que llaman ‘sororidad’ entre mujeres escritoras, y me asombra, porque hablan bien unas de otras y me parece extraordinario.

Javier Cercas

Cercas adelanta a los periodistas que habrá dos novelas más sobre su héroe, Melchor Marín, un policía lleno de dolor y de furia, cuya vida ha sido muy difícil y tal vez por eso se aferra -como lectura de cabecera- a una novela decimonónica como Los miserables, de Víctor Hugo, la que lee y relee con fruición.

Cuenta el novelista que toda la serie de cuatro libros se llamará Terra Alta y aunque no anticipa nada, pues editorialmente “se lo han prohibido”, se despedirá de este personaje que lo conmueve y con el que se identifica: “No tengo más remedio que decir que Melchor Marín soy yo. Todos llevamos esa parte oscura, maldita como decía Georges Bataille. Es una zona tenebrosa llena de ansias de venganza. Los escritores nos alimentamos de eso. En un mundo feliz no habría novelas”.

No obstante, tras contar que gracias a la pandemia se ha dedicado a escribir la tercera novela de la saga y a “mirar las musarañas”, en esa entrega Melchor ya no será policía. Como lectores del personaje podemos suponer que será bibliotecario, porque ama los libros y se ha anotado para una vacante en alguna biblioteca de Terra Alta, el pueblo donde vive con su hija Cosette (el mismo nombre de la nena que adopta como propia el protagonista de Los miserables).

Un dejo de nostalgia se le escapa al escritor cuando dice que en la cuarta novela le costará separarse de ese policía que, pese a todo, “es un limpio de corazón” y anticipa que el epígrafe de la novela final será éste: “’Bienaventurados los limpios de corazón pues ellos verán a Dios’, del Sermón de la Montaña”.

Un mundo feroz

Locuaz y generoso en sus respuestas, el famoso autor de Soldados de Salamina aclara que Independencia “no es una novela política ni policial. “Hay un sentido afectivo entre ese grupo de policías -un mundo que no conozco- que ha creado una fraternidad. Y eso para mí es importantísimo. Nunca he conocido esa fraternidad. Cuando a los 40 años me hice conocido en el mundo literario tenía mucha curiosidad por ese ambiente, pero me empaché rápidamente. Me encontré con un mundo feroz y competitivo. Por eso esa solidaridad me parece envidiable. Y se produce entre gente que se juega la vida. Veo, por ejemplo, esto que llaman ‘sororidad’ entre mujeres escritoras, y me asombra, porque hablan bien unas de otras y me parece extraordinario. Las mujeres saben del valor de apoyarse mutuamente”.

La literatura da expresión a esa parte oscura que llevamos dentro, porque si eso aflorara en la vida cotidiana nos destruiríamos

Javier Cercas

Son muchas las frases destacadas que deja el “zoomcuentro”. Por ejemplo, cuando el autor de Anatomía de un instante dice que, como persona que convive en sociedad, intenta ser “razonablemente razonable”, pero que “no es un ángel y por dentro llevo una furia terrible”. Y por eso el dolor y la rabia de Melchor Marín también definen al autor: “La literatura da expresión a esa parte oscura que llevamos dentro, porque si eso aflorara en la vida cotidiana nos destruiríamos”.

Clarín quiso saber si los ejes de Independencia son la búsqueda de verdad y de justicia, a lo que Cercas respondió: “El eje de toda la novela es la búsqueda de la verdad y de justicia. Esa búsqueda es consustancial. Y la justicia va unida a su sombra, que es la venganza. La pregunta central de esta novela sería si la venganza es legítima cuando la Justicia no nos hace justicia o no puede hacernos justicia”. Y allí es donde el autor señala que “las novelas nos resarcen de la realidad”.

PK

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