La alimentación de precisión, una herramienta clave durante la recría

admin

10/04/2021

Ante el inminente destete masivo de nuestros rodeos de carne, se renueva la incertidumbre en nuestro sistema de producción. El objetivo de destetar terneros que superen los 190 Kg de peso en buen estado sanitario y nutricional, en rodeos con aplicación de tecnología y buena base genética, aun en cruzas, se ha logrado. Tenemos ahora el desafío de ser eficientes para lograr rentabilidad en la etapa de mayor eficacia y respuesta animal si respetamos sus curvas de crecimiento. Desarrollo de hueso y musculo sostenido es el nuevo desafío en un correcto planteo de recría.

Lo primero a definir es si será un ciclo corto para llegar a 250/260 Kg al corral de confinamiento o si vamos a optar por ciclos de más días en recría, pasando al año siguiente llegando con 18/20 meses de edad a 350/360 Kg, este caso se terminaría luego a corral o con un esquema de alta suplementación, con cereales y subproductos que garanticen un correcto nivel de engrasamiento a la faena. Es este un planteo que logrará mas eficiencia individual, aunque el límite en cantidad de cabezas lo dará la calidad y cantidad de pastura disponible. Ciclos completos nos permiten diluir sobrecostos de la actualidad al comparar precio de invernada vs precios del gordo.

En el caso de los ciclos cortos, nos posicionamos en un productor que luego ingresa ese animal al corral del feedlot. Aquí se pondrá mucho énfasis en la adaptación del sistema digestivo y metabólico, previo a la dieta de alta cantidad de almidones, concentrados proteicos y aditivos, permitiendo maximizar la producción con buena salud ruminal y garantizando mínimo costo con adecuado índice de conversión alimenticia.

En cualquiera de los dos casos es necesario priorizar el desarrollo de los tejidos de menor costo de producción como hueso y musculo sin sobreengrasamientos precoces que encarecen el sistema.

Ser preciso en el sistema de alimentación, es fundamental. En recrías debemos tener como objetivo sostenidas ganancias diarias de 600/800 grs./animal/día, pero es importante la consistencia, es decir que ganen sostenidamente esos gramos, sin periodos serrucho con altas y bajas, aunque los promedios sean óptimos. Un engrasamiento temprano en esta etapa, no solo resulta en mayor costo, sino que condiciona la conversión alimenticia posterior.

Controlar los alimentos voluminosos (pasturas, silajes, heno, etc.), en cantidad y calidad es prioritario para luego hacer un ajuste de déficits con la suplementación. De esta manera vamos a ayudar a que se explote al máximo las mencionadas curvas de crecimiento.

Nuestros masivos destetes nos ponen frente a recursos forrajeros que no son capaces por si solos de garantizar los aportes de nutrientes necesarios. Si el planteo es corto, pre-feedlot, es recomendable un planteo en el que el 65/70 % de la materia seca provenga de los voluminosos y la suplementación concentrada complemente el 100 %.

En el caso de ciclos largos, la pastura aportará mas materia seca (80%) y el 20 % será para los concentrados. Suplementar en el invierno asegura llegar a pasturas de primavera con tasas de ganancias diarias adecuadas. Por supuesto que la calidad del forraje juega un rol fundamental en esta categoría.

Cada vez que suplementamos sobre pasturas de invierno (estacionales o perennes), debemos tener en cuenta que el beneficio, no está en subir ganancias individuales, sino en el aumento de la carga, la que, dependiendo el sistema de pastoreo, se podrá incrementar entre un 20 y un 40%. Así, los Kg logrados por Ha aumentaran en proporción haciendo más eficiente la utilización del forraje por el efecto sinérgico del concentrado (cereal, concentrado proteico de calidad).

Si hacemos una correcta inversión en esta etapa, el beneficio superara claramente al costo, y podemos afirmar que maximizar carga es el objetivo en cualquier planteo de recría que se precie de ser eficiente.

Nota de redacción: el autor es presidente de Vetifarma

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