La desafortunada frase de Alberto Fernández reaviva los cuestionamientos a la comunicación del Gobierno

admin

10/06/2021

La frase discriminatoria de Alberto Fernández contra brasileños, mexicanos y argentinos dio la vuelta al mundo. Los principales medios internacionales se hicieron eco del escándalo presidencial protagonizado el miércoles en su conferencia de prensa con el presidente del gobierno español Pedro Sánchez. Y hasta el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se sacó una foto y la tuiteó burlándose de la frase de Fernández.

Ese escándalo reavivó los cuestionamientos a la comunicación presidencial, que se nota muy improvisada y sin una adecuada preparación, según la opinión de los especialistas consultados por Clarín.

Es que incluso la rectificación que intentó hoy Alberto Fernández también fue muy cuestionada, ya que solo pidió disculpas a quien “se haya sentido ofendido o invisibilizado”. E insistió con una frase de Litto Nebbia, sin comprender la ofensa que significó decir que los brasileños “salieron de la selva” y “los mexicanos salieron de los indios”.

Para Mario Riorda, las “disculpas con ‘peros’ no sirven. Deben partir de reconocer desde uno mismo (quien ofende) el haber errado. Condicionar a que el otro ‘pudiera’ haberse ofendido es no asumir la sinceridad de las disculpas. Es no terminar de reconocer la ofensa”.

Por el contrario, fuentes oficiales del Gobierno señalaron que la frase de Fernández no fue “desafortunada” sino “malinterpretada”. Y “cuando vio esa mal interpretación pidió disculpas e intentó aclarar, como cualquier persona de bien”, aseguraron a Clarín.

A Fernández le gusta escribir sus propios discursos, sin la participación de un equipo que se encargue de elaborarlos. También prefiere ser quien elabore los temas que habla en sus entrevistas periodísticas y los tuits que suele enviar en esa red social, como la rectificación a su polémica frase discriminatoria.

Alejandro Grimson y Ricardo Forster son los dos principales especialistas que le acercan “distintos aportes” a Alberto Fernández en temas del discurso presidencial. “Y sobre eso Alberto le pone su impronta”, dijeron fuentes oficiales consultadas por Clarín.

También influyen el secretario de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi, y el secretario de Medios y Comunicación Pública, Francisco Meritello. A veces, también hace su aporte el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, cuando se trata de discursos más elaborados, como cuando se anuncia algún DNU sobre la pandemia. Pero no hay un equipo técnico que se ocupe de preparar los discursos o los temas que dice el Presidente en cada una de sus apariciones mediáticas y de gestión.

Eso quedó de manifiesto cuando le dio una entrevista al youtuber K “El Cadete” Pedro Rosemblat, hace dos semanas, con quien habló más de una hora en la Quinta de Olivos y le dijo que los del laboratorio Pfizer “no quisieron firmar el contrato” para venderle vacunas a la Argentina. “Me pusieron en una situación muy violenta de exigencias”, agregó, sin comprender la importancia que tiene para la sociedad argentina el acceso a esas vacunas, que hasta ahora demostraron ser muy eficientes en la prevención de contagios de coronavirus.

Según la especialista Adriana Amado, “esto es el fin de un proceso que empezó cuando todos valorábamos la improvisación en el discurso del gobierno, por ejemplo en los debates presidenciales, como si la preparación de las instancias de comunicación fuera un tema menor. Y ahora vemos con Alberto Fernández cómo la improvisación llegó a un nivel que nadie imaginaba”.

“También se valoraba romper el protocolo. Pero eso tiene un costo, especialmente en temas de impacto internacional”, agregó Amado. 

Es que al actual Presidente no le gustó la experiencia “marketinera” del gobierno de Mauricio Macri ni la de Fernando de la Rúa, así que él mismo prefiere ser su propio vocero presidencial, sin que nadie le marque un rumbo sobre la comunicación presidencial, dijo un especialista que conoce de cerca a Fernández.

“Que nadie me coachee”, suele repetir el Presidente entre sus íntimos, con un orgullo personal. Lo hizo en los debates presidenciales con los que compitió para acceder a la Casa Rosada, cuando cuestionaba a Macri de estar “tan coacheado”, y lo sigue haciendo ahora en su gestión cotidiana.

“Por eso, es muy difícil que cambie, porque es parte de su identidad política”, agregó un especialista, que prefiere mantener su anonimato.

Como si no pudiera contenerse, después de todo lo que pasó, Alberto Fernández le puso un “me gusta” al mensaje de Karin Arcuschin, una militante del Frente de Todos, que escribió en Twitter: “Los cipayos lamentan en el alma que sus ascendientes no hayan viajado en un barco que fuese a Norteamérica en vez de venir al sur. Sin embargo, son los primeros en criticar y juzgar hasta el error más nimio que pueda cometer alguien que trabaja por los intereses de la Argentina”.

Mirá también

Mirá también

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir