La estatua de uno de los “padres” de la temida KGB desata una lucha política en Moscú

admin

18/02/2021

Lejos de la polémica que provoca su nombre, en un lugar de paso del parque Muzeon de Moscú, se levanta imponente la estatua de Félix Dzerzhinski, el padre de la policía secreta bolchevique, la temida Cheka, antecesora del KGB. Sobre un alto pedestal, la esbelta figura de bronce, mirada penetrante, cabeza altiva y eterna perilla, parece esperar con paciencia si esta vez sí lo devuelven a su antigua ubicación, en la plaza de la Lubianka, de donde fue retirado en 1991, el año que desapareció la URSS y cambió el mundo.

Ahora, un grupo de políticos, escritores y blogueros de tendencia nacionalista-patriótica pidió a la Alcaldía de la capital de Rusia reinstalar el monumento en su lugar original, frente a la sede histórica del KGB (hoy, FSB).

En la carta, firmada entre otros por el escritor Zajar Prilepin, líder del partido Por la verdad, y Alexánder Projánov, director del diario Zavtra, se reconoce la diversidad de opiniones sobre el personaje histórico, pero se destaca el valor arquitectónico del hombre de bronce.

“Desde el momento de su instalación en 1958 en el centro de la plaza de la Lubianka, la obra del genial monumentalista Yevgueni Vuchétich y del arquitecto Grigori Zajárov lograron convertirlo en parte del paisaje histórico y cultural de nuestra capital”, explican en la petición.

“Félix Dzerzhinski sigue siendo para parte de nuestra sociedad una figura controvertida. Pero el monumento de Vuchétich y Zajárov es absolutamente indiscutible como recuerdo de la gran época de las revoluciones”, argumentan.

Figura polémica

Como muchas otras estatuas de líderes comunistas, la de Félix de Hierro fue derribada en agosto de 1991, tras el fallido golpe de Estado contra Mijaíl Gorbachov y a unos meses del fin de la Unión Soviética. El momento en el que los manifestantes hacen descender mediante una grúa su figura, con abrigo largo hasta los pies y 15 toneladas de peso, es una de las imágenes más conocidas de la Perestroika. También cayeron muchas otras, de Stalin, de Lenin, Brézhnev o Kalinin. En Moscú, las autoridades decidieron reubicarlas en el Muzeon.

Que la figura del responsable del terror rojo es polémica casi un siglo después de su muerte (1926) queda reflejada en las encuestas. Una del estatal Centro de Estudios la Opinión Pública (VTSIOM), indicó en el 2013 que el 46% de la población se decantaría por devolver el monumento a la Lubianka, mientras que otro 25% se pronunció en contra.

Comunistas y nacionalistas rusos exigieron esta semana devolver al centro de Moscú el monumento al fundador del temible KGB, Félix Dzerzhinski. Foto EFE
Comunistas y nacionalistas rusos exigieron esta semana devolver al centro de Moscú el monumento al fundador del temible KGB, Félix Dzerzhinski. Foto EFE

Dos años después, la memoria de Félix de Hierro volvió a ser objeto de discusión pública cuando el Partido Comunista pidió un referéndum que fue aceptado. Pero antes de presentar las firmas necesarias, retiró la iniciativa. El partido Rusia Unida propuso convertir la plaza en zona peatonal y colocar una fuente, como la que había antes de 1958. La idea logró una aceptación del 56%, en una encuesta del VTSIOM, contra un 37% que pedía el regreso de Dzerzhinski.

Rechazo de organizaciones de derechos humanos

Las organizaciones de derechos humanos siempre se han opuesto a devolver la estatua a la Lubianka, llamada plaza Dzerzhinski entre 1926 y 1991. “¿Quién pone monumentos a los verdugos?”, se han preguntado. Pero esta vez también han mostrado su oposición desde el poder. Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha dicho que la propuesta es una provocación.

Valeri Fadéiev, presidente del Consejo de Derechos Humanos adjunto a la Presidencia de Rusia, rechaza la petición por dividir a la sociedad. “Los autores de la propuesta dicen que la plaza está vacía, que le falta un elemento dominante. Y añaden que el monumento es bueno. Es verdad. Pero no estamos hablando de soluciones arquitectónicas, sino de aspectos políticos”, dijo Fadéiev.

De aceptar la propuesta, “se convertirá en un insulto para la gente, ya que muchos asocian a Dzerzhinski con los peores aspectos del régimen soviético”, ha explicado en el electrónico Vzgliad .

En la polémica intervino esta semana Mijaíl Shvidkói, representante del presidente ruso para la cooperación cultural internacional. En la Lubianka habría que colocar una figura de consenso, apuntó.

“Este tema debe contribuir a la consolidación de la sociedad, y no crear otra pelea”, dijo en el Consejo Social de Moscú, órgano consultivo. Su vicepresidente, Alexéi Venedíktov, propuso un referéndum on-line que incluya otros personajes históricos. La decisión quedaría en manos de la Asamblea de Moscú.

Se solucione o no la polémica, Félix Dzerzhinski, el del parque Muzeon, seguirá de momento en el lugar que le deparó la historia.

Por Gonzalo Aragonés, corresponsal de La Vanguardia en Moscú

CB​

Lo leiste en #FMVoz

Atrapadas bajo el yugo del violento

Atrapadas bajo el yugo del violento

El domingo pasado, la carta “Ivana fue mi compañera y duele no tenerla entre nosotros”, de Carolina R. Igarzabal, motivó a la politóloga Inés Zunini a enviar su escrito: "El femicidio por uniformados y, ¿"la bandera discursiva y militante en el...

El eclipse de los científicos

El eclipse de los científicos

La debilidad del peronismo por las ciencias como herramienta política no es un fenómeno de este tiempo. Hace exactamente setenta años, Juan Domingo Perón nombró en su gobierno y le asignó fondos estatales a un científico austríaco, Ronald Richter. Y le montó un...

0 Comments

Dejá una respuesta