La insólita defensa de Alberto Samid: “No violé ninguna prisión domiciliaria, estaba llevando mercadería”

admin

21/06/2021

El empresario de la carne Alberto Samid se defendió en la tarde de este lunes tras ser acusado por comensales de violar la prisión domiciliaria en un restaurante de Ramos Mejía.

No estaba violando ninguna prisión domiciliaria. Yo tengo salida laboral de las 9 a las 2 de la tarde para trabajar, durante lunes, miércoles y viernes desde hace seis o siete meses. Este lunes fui a trabajar y a las 13 llevé una mercadería a este restaurante que está a dos cuadras de mi casa. Yo tenía tiempo hasta las 14 para llegar a mi domicilio“, dijo Samid en diálogo con Radio Con Vos.

Siguió: “Pedí permiso para salir a las 10 de la mañana de mi casa -tengo que pedir permiso siempre– y, al llegar, tengo que notificarme de nuevo. Yo no violé ninguna domiciliaria”.

Según su versión, Samid fue entonces al restaurante a llevar mercadería ya que a partir de este martes entra en receso el Mercado Central por tiempo indeterminado a causa de un conflicto gremial,

La dueña del local es muy amiga de mi esposa, juegan al tenis juntas. Entonces la llamó a mi esposa pidiéndole mercadería al enterarse de lo que iba a pasar (en el Mercado Central)”, sostuvo el matarife.

Completó: “Bueno, como el restaurante queda enfrente de mi casa prácticamente, traje la mercadería y se la llevé. Estaba esperando para bajar la mercadería dado que había mucha gente y había dos amigos que me invitaron a sentarme ahí y me convidaron un poquito de carne. Con el hambre que tenía a la 13.30 casi me como a los dos amigos míos, eso fue todo”.

Samid -quien debe cumplir prisión domiciliaria en una causa por la que fue condenado a 4 años de prisión por integrar una asociación ilícita dedicada a la evasión de impuestos- fue reconocido por un grupo de comensales mientras comía en el bodegón y echado en medio de gritos y aplausos.

“Hace seis o siete meses tengo este régimen. Tengo que trabajar, mantener a mi familia. No es que salí un viernes a la noche… estaba casi frente a mi casa, trayendo mercadería. Una señora me increpa, me ve ahí, me dice un montón de cosas. ¿Qué le voy a estar explicando que yo tengo salida laboral? Agarré, no discutí y me fui. Me escrachan mal en mi barrio cuando no hacía nada incorrecto. Estaba trabajando dentro de un horario permitido”, dijo.

El empresario, entonces, explicó que en ese restaurate lo conocen “hasta los gatos” y que todo ocurrió durante la demora en el descenso de la mercadería porque estaba “lleno de gente”

“Me senté un cachito, me dieron un poquito de carne, era la una y media de la tarde y estaba casi sin comer nada. Fue un mordiscón“, cerró.

DS

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta

Abrir