Las Ketchup y el hit Mayonesa: por qué Masterchef le debe todo a la música pop

admin

18/09/2021

En una sola presa, las Ketchup embadurnaron el planeta con una canción graciosa, simpática y ridículamente tildada de satánica, acerca de un sujeto llamado Diego que cuando empieza a sonar Rapper’s Delight, de The Sugarhill Gang, “la baila y la goza y la canta”, pero como si fuera Roberto Quenedi, el personaje de Capusotto que “habla en un inglés de mierda”.

Aserejé, ja dejebe / tejebe tude jebere / Sebiunouba / majabi an de bugui / an de buididipí, dice el tema.

Sucedió entre 2001 y mediados de 2002, pero aún hoy flamea el sonido de panderetas silenciosas que le dan magia a un plan estratégico -¿tramado por Hellman’s?: la sofisticación se construye sobre pilares simples. Eligieron la mayonesa y el ketchup, dos de los aderezos más célebres de la perdición conocida como “comida chatarra”.

Bate que bate. La tapa del disco del grupo Chocolate.
Bate que bate. La tapa del disco del grupo Chocolate.

Aderezos imprescindibles

Si los programas de gastronomía están de moda, es porque les deben todo lo que son al proverbial rechazo por la fast-food. Las Kétchup -esas chicas del diablo, andaluzas ellas, las hermanas Pilar, Lola y Lucía– hicieron, casi sin saberlo, su aporte nunca sponsoreado llamándose como el condimento insignia de cualquier hamburguesa.

No es una historia de vencedores ni vencidos. Pero Masterchef no sería nada sin ellas y ellas, sin embargo, reaparecen dando notas desafortunadas, donde nunca se presta debida atención al producto ultra procesado de Aserejé.

¿Qué culpa tendrá el tomate si está tranquilo en la mata? Veamos: a las Ketchup, hijas del guitarrista Juan Muñoz, conocido como El Tomate, les interesaba ser poco más que acompañantes de una rica guarnición.

No es desdeñable el destino de un one hit wonder: conocés todas las mieles de la fama y después te aislás en un olvido restaurador de egos.

One hit wonder

La academia siente particular rechazo por la flor de un día. Un solo éxito es una de las peores cosas que pueden pasar en la música. De hecho, existe una etiqueta peyorativa que empuja al artista hasta el lugar de la dulce condena.

Mayonesa, la canción, hizo que se descubrieran propiedades curativas en el aderezo.
Mayonesa, la canción, hizo que se descubrieran propiedades curativas en el aderezo.

Hemos visto al trío de Power Rangers sentado en muebles de ratán, dando una entrevista para acercarse a cierta clase de eternidad. Las hemos visto en internet, yendo de atrás para adelante, buscando el mensaje satánico, y sólo encontramos un streaptease de medallas obtenidas, charts siderales y ventas record.

Las Ketchup llegaron cuando Mayonesa recién estaba dejando de rotar en las radios. Más que casualidad, un trabajo subliminal, es decir, el trabajo que importa, la burla más poderosa que se haya inventado.

¿Motivo? Apuntar a los aderezos estrella que conducen sin escalas al gran fuera de campo de esta campaña: la carne picada hecha hamburguesa.

Pero ni una ni otra canción, ni las Ketchup ni el grupo uruguayo Chocolate Latino, inauguraron la fábula. El porvenir de la comida chatarra quizá fue asegurado por Jesús, que se refiere a la mostaza en la Biblia, convirtiéndola en un acontecimiento sagrado.

Estás un domingo en Youtube buscando cómo hacer mayonesa casera y terminás en la canción con 15.660.543 vistas, en apenas una de las versiones que figuran. La adolescencia de muchos resumida en un tema pegadizo. Una obra maestra donde cumbia, murga y candombe se fusionan con una letra simple, divertida.

¿Qué sería de Germán Martitegui y MasterChef sin el rechazo al fast-food?
¿Qué sería de Germán Martitegui y MasterChef sin el rechazo al fast-food?

Mayonesa, mal que le pese a Los Shakers, es la canción más famosa de la música popular uruguaya. El dato vecinal se volvió chiquito como el país, cuando la melodía adhesiva devino global al mejor estilo Gangbang Style.

De un momento a otro, la mayonesa se volvió esencial. ¿Impensada campaña de marketing? ¿Es verdad que se triplicaron las marcas de mayonesa en todo el mundo? ¿Será cierta la mayonesa de caracú?

Entre un hit y otro, los aderezos pasaron al frente de nuestras dietas. Otras salsas como la salsa golf y la César encontraran mercado junto a la BBQ y el tabasco.

Como si se tratara de una invasión extraterrestre, dos de los tres condimentos icónicos monopolizaban la música pop y las hamburguesas de las cadenas más reputadas del planeta. En otras palabras, monopolizaban el globo terráqueo.

Mostaza, en tanto, acompañaba los acontecimientos desde su canónico pasaje bíblico, con un Jesús que en otra época hubiera sido un señor obeso. “El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta…

Las Ketchup. Marca España. En nombre de una u otra integrante de la banda, supieron aparecer el kétchup “Pilar” o el kétchup “Lola”, con ají picante, en clara alusión a las chicas de Aserejé.

Ente paréntesis, un chiste pandémico. “Deberían vacunar primero a los que comen kétchup: ellos perdieron el gusto hace rato”.

Encima Diego, el de la canción de las Ketchup, estaba completamente drogado: “Con la luna en las pupilas y en su traje aguamarina van restos de contrabando”. Apenas un dato que serviría como atenuante a la hora de juzgar su pronunciación.

Mayonesa se hizo en homenaje a elementos simples: huevo, aceite, vinagre. El tema estalló superando a Shakira, Chayanne y Ricky Martin. Y la mayonesa, claro, empezó a tener propiedades curativas: su contenido oleoso, por ejemplo, ayuda a hidratar el cabello seco con nutrientes como el omega 6.

Mayonesa de ajo, mayonesa de remolacha, de zanahoria braseada, mayonesa de ají dulce, de apio, de perejil, ¡mayonesa de jamón ibérico!

¿Conclusiones finales? Ambas canciones son subestimadas. Como suele ocurrir con todo hit, el paso del tiempo los vuelve bizarros.

De las Ketchup en adelante no hacemos más que tener noticias sobre cocina sana, molecular, tradicional, gourmet, nipona, eco friendly amazónica…

¿Más? Gracias al fast food, el veganismo hoy es una corriente filosófica, y los programas de cocina se reproducen por metro cuadrado. Podemos ver a una abuela de 87 años que conduce un envío de cocina con marihuana, o tenemos el primer programa de cocina en ir a Malvinas. Y el mejor de todos: “Hoy cocina tu padre: ideal para los que odian la cocina”.

WD​

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