Le dijeron que estaba cavando su tumba hacia el infierno: quién es la primera (y única) guía mujer de Afganistán

admin

17/05/2021

Las noticias que llegan desde Afganistán están relacionadas con guerras, talibanes e inestabilidad económica. A los ojos del mundo no es un lugar seguro para hacer turismo y algunos países desaconsejan a sus ciudadanos a ir de visita.

En ese contexto de hostilidad e inequidad de género, una mujer afgana se empeñó en desafiar esta realidad y mostrar todas las riquezas que hay en Kabul, la capital, y sus alrededores.

Su nombre es Fatima, y prefiere reservarse el apellido. A sus 23 años, logró vencer las tradiciones más conservadoras de la sociedad en la que vive y convertirse en la primera y única mujer de Afganistán en ser guía de turismo.

Está convencida que esto marca una nueva tendencia en su país.

“Es un negocio que estaba manejado al 100% por hombres. Pero pude convertirme en la primera mujer en ser parte de esto y espero que se sumen más. Para ser honesta, no hice nada más que luchar por nuestros derechos”, dice Fátima en conversación con Clarín.

Fátima es la primera guía turística mujer en Afganistán.
Fátima es la primera guía turística mujer en Afganistán.

Sus primeros años

Durante su infancia jamás pensó que podía convertirse en un ejemplo para otras mujeres y en una referente del feminismo.

Nacida en una de las zonas más desfavorecidas y periféricas de Afganistán, llamada Lal Sar Jan-gal -en la provincia de Ghor-, pasó sus primeros años cuidando un rebaño de ovejas y vacas. “Tuve que trabajar como pastora incluso cuando tenía ocho años”, recuerda.

A diferencia de sus 6 hermanos y la mayoría de niñas de su país tuvo la posibilidad de educarse.

“Mi familia me dejó ir a una escuela que no tenía paredes ni techo. Los asientos eran la arena caliente al lado de un pequeño río. La mayoría de las chicas tenían estrictamente prohibido asistir”.

Según la ONU la tasa general de alfabetización de las mujeres en Afganistán es del 17% y en algunas provincias desciende a menos del 2%.

Fátima en la mezquita de Herat, Afganistán.
Fátima en la mezquita de Herat, Afganistán.

Sus dos hermanas fueron obligadas a casarse cuando una tenía 13 y la otra 15. Sus hermanos varones, también son analfabetos.

“Soy la única que luchó y no les dejé (a mis padres) decidir sobre mi vida. Si no ahora estaría cuidando niños gracias a mi esposo. Afortunadamente, gané la batalla”.

Las mujeres en Afganistán continúan enfrentándose al matrimonio forzado, restricciones para trabajar y estudiar y acceso limitado a la justicia, entre otras cosas.

Según un estudio de Global Rights, las mujeres que buscan ayuda para escapar de la violencia suelen no ser escuchadas o sancionadas penalmente por cometer delitos morales.

En 2009, la familia se mudó a la ciudad de Herat y por cuestiones económicas no pudo escolarizarse por tres años. “Nunca me rendí y estudié sola en casa”.

En ese momento empezó practicar inglés gracias a una organización que ofrecía clases gratuitas de ese idioma a refugiados internos. Con los años, ella se convirtió en la profesora de niños que habían pasado por las mismas dificultades.

Hoy logró ingresar a la Universidad de Herat y se encuentra en la facultad de Periodismo y Comunicación de Masas.

Su pasión por la escritura y el cansancio que sentía sobre la visión negativa que hay sobre Afganistán en el mundo, la llevaron a realizar reseñas sobre lugares históricos de su país en un grupo de viajes en Facebook.

Fátima junto a un grupo de turistas recorriendo Afganistán.
Fátima junto a un grupo de turistas recorriendo Afganistán.

Su popularidad en la red social aumentó, y turistas la contrataron como guía. La empresa Untamed Borders Company, que realiza excursiones por la zona se hizo eco de su actividad y en 2020 la contrató convirtiéndola en la primera y única guía turística afgana.

La reacción de sus padres fue poco alentadora.

“Me dijeron: ‘Estás cavando tu propia tumba hacia el infierno’. No estaban de acuerdo. Es extraño para todos los hombres de la sociedad”, cuenta Fátima.

“Nunca tuve el apoyo de las autoridades tampoco. Casi todos me enviaban pensamientos negativos y energías para caer. Nunca olvido a las personas que me decían: ‘Eres una niña y no puedes hacerlo’, ‘ser guía turística para una mujer es extremadamente peligroso’”.

Con esa última idea ella coincide. “Pensé que Afganistán no era un lugar seguro para que una mujer fuera guía turística, pero me di cuenta de que tengo que ser yo quien cree este lugar seguro para otras mujeres”.

Al desafío de género se le suma la inseguridad del país y la inexistencia de transporte calificado para trasladar a los viajeros a zonas periféricas.

Comprometida a lograr un cambio

Fatima tiene claro que no quiere ser la última mujer de su nacionalidad en trabajar como guía.

“Mi próximo plan es establecer una organización turística para empoderar a las guías femeninas. Afganistán necesita nuevos líderes con nuevas perspectivas que tengan la mente, el corazón y la voluntad abierta para un cambio fundamental en la introducción de las propiedades de Afganistán en el mundo”, dice.

Con 23 años, Fátima quiere hacer un cambio en su país y ser ejemplo de otras mujeres.
Con 23 años, Fátima quiere hacer un cambio en su país y ser ejemplo de otras mujeres.

Y agrega: “Esta necesidad es más crucial para las mujeres afganas y haré todo lo posible para ser un agente de cambio e inspiración para muchas personas que enfrentarán desafíos similares a los que enfrenté como guía turística y periodista”.

Además de guiar a turistas, trabaja con chicas refugiadas. Junto a un grupo de diez personas, es voluntaria y coordinadora de un proyecto orientado a personas desplazadas y da clases a cuarenta alumnas.

Qué visitar en Afganistán

Más de 15 mil kilómetros separan a Argentina de Afganistán. Se puede llegar a través de Turkish Airlines. Desde Buenos Aires, se para en Estambul, para finalmente tomar un vuelo con destino a Kabul. Otra opción es agregar una parada en San Pablo, Brasil.

Por la pandemia, el país solicita una prueba PCR negativa realizada dentro de las 72 horas posteriores a la llegada.

“Juzgar a Afganistán por la difusión de sus noticias es como hacer un prejuicio sobre un libro mirando su portada. Para conocer Afganistán tienes que visitarlo, entonces lograrás verlo positivamente”.

La guía considera que hay seis lugares que ninguna personas puede dejar de visitar.

Así lucen los Budas en Bamiyan, luego de que la esculturas fueran destruidas. Foto Shutterstock.
Así lucen los Budas en Bamiyan, luego de que la esculturas fueran destruidas. Foto Shutterstock.

Los Budas de Bamiyan son su atracción favorita. Eran esculturas gigantes que tenían 55 y 37 metros de altura respectivamente, lo que las convirtió, durante casi 1.500 años, en las estatuas de Buda más altas del mundo.

En el siglo XI, esa religión fue reemplazada por el Islam y los Budas cayeron. El emperador mogol Aurangzeb destruyó las piernas del Buda más grande en el siglo XVII y el persa Nadir Shah les disparó un cañón en el siglo XVIII.

A pesar de esto, las estatuas conservaron su estatus de renombre mundial hasta marzo de 2001, cuando los talibanes utilizaron artillería, minas antitanques y finalmente dinamita para destruirlos. Aún así, sigue conservando su importancia.

Otro lugar es Band Amir. Una serie de 5 lagos entrelazados que fluyen entre depósitos minerales. Los piletones son de un azul profundo. Es posible nadar  en verano y se pueden organizar excursiones en barco.

Band Amir es un Parque Nacional con aguas de color intenso entre montañas sin vegetación. Foto Shutterstock.
Band Amir es un Parque Nacional con aguas de color intenso entre montañas sin vegetación. Foto Shutterstock.

“Nunca pierdas la posibilidad de visitar” Herat Citadel. Es un centro cultural que cuenta con la mejor concentración de edificios antiguos en Afganistán. Según Fatima, el lugar plasma más de tres mil años de historia.

En ese país se encuentra la quinta mezquita más grande del mundo. Está en Herat y ofrece una increíble arquitectura con diseños de mosaicos. La joven también recomienda pasar por Chilzina y los cuarenta escalones de Kandahar. Se trata de una cámara excavada en la roca , a la que se llega por una escalera tallada en la montaña.

En Herat Citadel se encuentran los edificios más antiguos de Afganistán. Foto Shutterstock.
En Herat Citadel se encuentran los edificios más antiguos de Afganistán. Foto Shutterstock.

No puedo ignorar la guerra, pero es solo una parte y en algunas áreas periféricas que están bajo el control de los talibanes”, explica.

“Más allá de ese conflicto, hay lugares históricos únicos, naturales, belleza cultural, atracciones increíbles, rocas impresionantes, innumerables valles, montañas que abren los ojos, tierras altas del desierto y gente muy hospitalaria. Cada uno de ellos es un mundo maravilloso para ser visitado”, enumera.

Fatima invita a conocer los secretos de una tierra lejana signada por conflictos que revelan las acciones más oscuras del ser humano.

Aún así, hay años de historia, cultura, estructuras arquitectónicas y maravillas naturales, que se niegan a ser destruidas y están a la espera de quienes quieran aventurarse junto a una mujer que supo derribar todos los impedimentos que le pusieron en el camino.

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