Los 130 años de Victoria Ocampo y la espectacular renovación de su mansión: cómo visitarla

admin

07/04/2021

La llaman Villa Ocampo, porque más que casa, mansión o casona es una ciudad en sí misma. No sólo por su impresionante arquitectura y sus jardines de película: sino por las historias de personalidades como Borges, Bioy Casares, Stravinsky y políticos de todo el mundo que se reunieron allí.

La casa de Beccar donde vivió Victoria Ocampo, la reconocida escritora y figura clave de la cultura argentina, todavía sigue abierta a las visitas guiadas, pese al cierre de meses que atravesó por la pandemia y que ahora se ve en amenaza por la segunda ola que golpea al país.

En coincidencia con su cumpleaños número 130 (nació el 7 de abril de 1890) la aristocrática mansión retoma sus visitas de 40 minutos, que permiten disfrutar de sus jardines y del bistró a cargo del Cheff Jerome Mathe.

Mansión Villa Ocampo, declarada monumento historico nacional. Foto: Rafael Mario Quinteros.
Mansión Villa Ocampo, declarada monumento historico nacional. Foto: Rafael Mario Quinteros.

Por casi tres billetes Evitas ($275) será posible desde este fin de semana abrir las puertas de uno de los jardines más hermosos que tiene Buenos Aires: la Villa Ocampo. La casona de Beccar fue construida en 1891 por la familia de la escritora, quien la legó a la Unesco.

El valor del bono contribución sacándolo de manera online es de $275 y de $150 para docentes, estudiantes (con acreditación de identidad) y de $10 para menores de 12 años. Si se adquiere de manera presencial en el ingreso a la casa Museo (ubicada en Elortondo 1837, Beccar) el valor de la entrada es de $350 y $225.

Arquitectura única

Villa Ocampo fue construida por Manuel Ocampo, el padre de Victoria, para disfrutar de los veranos en familia. Tiene tres pisos de 450 m2, un sótano y vista al río.

En los años '40, Victoria Ocampo se mudó a la casa que construyó su padre y le hizo cambios profundos de estilo.
En los años ’40, Victoria Ocampo se mudó a la casa que construyó su padre y le hizo cambios profundos de estilo.

Cuando la escritora se mudó allí, a comienzos de la década del ’40, le realizó una importante serie de modificaciones: quitó los entelados y pintó las paredes de blanco, puso sillas de paja junto a los muebles de estilo y colgó el retrato de ella en Mar del Plata pintado por Pedro Figari a mediados de los años ’20.

El baño es uno de los ambientes que más sorprende en la imponente Villa Ocampo. Sucede que que el piso de roble acanalado, para ayudar a escurrir el agua, inspirado en los decks de los barcos, todavía resulta de vanguardia.

Por sus jardines de ombúes de más de una hectárea caminaron Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, que además de amigo de Victoria fue su cuñado, ya que estaba casado con Silvina Ocampo, también escritora y pintora.

Los reconocidos jardines de Villa Ocampo vieron circular a figuras variopintas de la cultura internacional.
Los reconocidos jardines de Villa Ocampo vieron circular a figuras variopintas de la cultura internacional.

Y también figuras de renombre internacional, como el Premio Nobel de literatura Rabindranath Tagore, el filósofo y novelista Albert Camus, el inglés Graham Greene, el compositor ruso Ígor Stravinsky e Indira Gandhi.

El protocolo

La diferencia con aquellos pintorescos personajes es que ahora a los visitantes se les tomará la temperatura, deberán respetar el uso obligatorio de barbijo o tapabocas y mantener la distancia social. Además, debido a la gran demanda, la permanencia máxima permitida en el predio será de 3 horas.

Los recorridos tendrán una sola dirección y por protocolo, habrá que respetar el circuito y la señalización. Es importante destacar que no se puede pisar el césped (excepto en los lugares señalados) y la buena noticia es que sí se pueden tomar fotografías, pero sin flash.

Quienes lleguen en auto particular, podrán estacionar en la mano de Villa Ocampo. La espera de turnos se realizará en las afueras de Villa Ocampo. Los organizadores recomiendan llegar al menos 10 minutos antes del turno asignado.

Cuando Juliana Awada recibió a las mujeres del G20

Juliana Awada junto a las primeras damas que participaron del Programa de Acompañantes del G20 en Villa Ocampo, en noviembre de 2018.
Juliana Awada junto a las primeras damas que participaron del Programa de Acompañantes del G20 en Villa Ocampo, en noviembre de 2018.

Uno de los datos de color, de los muchos que rodean a la casona, es que Villa Ocampo fue la sede de un almuerzo de primeras damas durante la Cumbre del G20, en noviembre de 2018, con Juliana Awada como anfitriona.

La ex primera dama estuvo al frente de la organización de un ágape y recepción especiales para las “acompañantes” de muchos presidentes que llegaban al encuentro que se celebró en Buenos Aires a mitad del mandato de Mauricio Macri.

Durante el encuentro, las participantes probaron comidas típicas argentinas preparadas con productos regionales por el chef Francis Mallmann. La visita circuló en redes sociales y hasta generó polémica: hubo críticas y reclamos por la “opulencia” del ágape mientras el país se sumía en una profunda crisis social y económica.

Anécdotas en la mansión

Victoria Ocampo con su familia en la escalinata de Villa Ocampo. Las casas de Victoria Ocampo: el legado vigente de la escritora que vivió entre la tradición y la vanguardia
Victoria Ocampo con su familia en la escalinata de Villa Ocampo. Las casas de Victoria Ocampo: el legado vigente de la escritora que vivió entre la tradición y la vanguardia

Todas las esquinas, pasillos y rincones de Villa Ocampo guardan anécdotas y relatos. Igor Stravinsky, años después de generar polémica con sus obras a París en la preguerra –El pájaro de fuego o La consagración de la primavera-, tocó en el piano que aún atesora ese edificio.

La habitación de Victoria reúne libros y un televisor a los pies de su cama. “¿Viste al galán de la novela de las cuatro? Es muy lindo, che, pero para mí no sabe besar”, había contado a Clarín China Zorrilla –quien la interpretó en la obra Eva y Victoria– que ella le comentó. Victoria murió allí, donde veía los culebrones. Fue mientras traducía al poeta francés Paul Claudel.

Se cuenta que una vez pidió que subieran el volumen de un disco de los Beatles, a comienzos de los ‘60. Ella tenía más de 70 años, los había escuchado en Londres y estaba fascinada. “Estos muchachos -decía ya entonces- marcan una época”. Así que Villa Ocampo fue uno de los primeros lugares de Argentina donde se escuchó a la banda.

Y por supuesto, la más famosa de las historias: cuando Victoria presentó a Borges y Bioy Casares en la sala de estar, en la década de 1930.

AC

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