“Los jubilados que seguimos vivos llegamos defraudados”

admin

22/05/2021

Cuando el 2019 nos dejaba, no sólo asomaba un nuevo año sino que se sacaba lustre la nueva (vieja) propuesta para sacar al país adelante, prometiendo cientos de cosas alentadoras, a sabiendas, off de record, que sólo era venta de humo para aquellos que durante la campaña se “tragaron el sapo”.

Y así fue, pero con ayuda desde un fondo que no era monetario, este fue el fondo que regentea Lucifer, le mandó un Whatsapp a su socia en la Tierra ataviada de vice, diciendo que se venía una bien fea que había que aprovechar, y se apareció un flagelo en el mundo con forma de virus coronado.

Y los empoderados tomaron recaudos lógicos, y en medio de eso los mensajes de que siguiéramos los protocolos, nos cuidemos del virus y que de lo demás, ellos cuidarían de nosotros tal cual promesas de campaña y post asunción. Entre otros, lo que me atañe principalmente, los jubilados, los que aportamos cuatro décadas por lo menos, laburando para que los hoy empoderados se rasquen y se “reciban de políticos”, de diez, dos pueden ser por vocación pero los otros ocho, para hacer un culto del “dolce far niente”.

Y así llegamos al final de un año horrible, y la pregunta es…¿cómo estamos para alentar lo que viene? Muchos partieron debido a la pandemia. Los jubilados que seguios vivos llegamos defraudados, esperando vacunas. No espero una palabra distinta de quienes gobiernan porque son “viejos conocidos”Así que sigamos soñando, que miremos nuestros hijos, nietos, disfrutemos del sol, el viento y la lluvia, apostemos al amor siempre pero, que sepan estos que si aún sentimos “mariposas en el estómago” no es por bailar un lento…es que solo nos quedan los insectos para “morfar”.

Ciento veinte días están pasando del año 2021 y aún los que están al frente del país gobiernan sin salir de la trinchera.

Juan Vigna

vigna-15@outlook.com

Voces, reclamos y esperas de jubilados

Hace ya mucho tiempo que noto que para este gobierno los jubilados y pensionados no somos más que simples elementos de ajuste, nos prometieron empezar con un 20% de recuperación, e ir mejorando la vergonzosa remuneración que percibimos.

Por supuesto, demás está decirlo, esto no ocurrió, nos empomaron otra vez, estos son como todos, empezando por Cristina, luego Alberto, Máximo, Sergio, y las muchas otras basuras de las que dependemos y dependimos, nos siguen robando nuestros haberes. Trimestre a trimestre seguimos perdiendo frente a la inflación, además de estar siendo robados en los montos que son a todas luces inaceptables para quiénes hicimos los aportes correspondientes.

Ellos, para robar votos jubilan a quiénes no aportaron, denles un rango diferente y hagan una caja diferente, con fondos del erario y déjense de robar a los aportantes.

Todos esos seudo jubilados, están coimeados para conseguir sus votos, pero los coimean con nuestro dinero, no con el de las dietas, asesores, viáticos, pasajes y otro tipo de vergonzosas prebendas y remuneraciones que se autoadjudican.

Jubilados y pensionados de bien, pongámonos las pilas, no votemos a estos políticos, hagamos valer nuestro voto, no nos dejemos llevar, no somos corderos, somos ciudadanos votantes, pongámosles los puntos sobre las íes, mostrémosle quién tiene el poder, en lugar de Cristina.

Rafael Madero

rafamadero@hotmail.com.ar

La jubilación es inembargable. Desde su creación la AFIP no lo hizo, pero desde setiembre del 2020 embarga a los jubilados argentinos residentes en el exterior con un impuesto del 30 más el 35%, por cada compra que realicen, usando una extensión de la Ley o DNU, que cobra ese impuesto a los que compran 200 dólares o que hacen turismo en el exterior.

Con una jubilación un poco sobre la mínima, me cobran ese impuesto y reducen mi magra jubilación al 35% de su valor, llevándome a la casi indigencia. Desde el 09/09/20 al 30/04 /21, me han cobrado por dichos impuestos, unos $ 80.000, cifra que de por si habla de un error de interpretación de dicha ley.

Espero que algún funcionario de peso lea esta carta y obre en consecuencia.

Héctor Brizio

hectorbrizio@hotmail.com

“Un pueblo ignorante, vive de ilusiones”. ¿Nos considerarán así los legisladores a los jubilados?

Evidentemente que sí, ya hoy estamos pensando ¡cuánto falta para cobrar el aguinaldo! Es posible que los congresales piensen en aquel refrán que decía: “El ladrón piensa que todos son de su misma condición”, entonces, se quedan con los fondos de los pensionados y jubilados. Los han repartido para cualquier cosa y ¿los veremos de regreso?

Miles de millones de pesos han sido “perdonados” entre los monotributistas, aquellos que trabajaron en “negro” y las amas de casa. El “drenaje” permanente de millones de pesos mensuales en el pago de jubilaciones de privilegio, cosa prohibida por el Art. 16 de la Constitución. Pero a ellos, ¡qué les importa algo escrito hace tanto tiempo!

El pueblo es muchas veces como el río desbordado. Mientras está en su cauce, es manso pero al recibir lluvia por demás, se sale de madre y arrasa con todo. Las maestras, cuando no estaban de huelga, nos enseñaron que la Revolución Francesa, la Rusa y de cientos y cientos de pueblos, los movimientos fueron totales. Cuando el pueblo llega a un límite y nada tiene que perder, no importa las armas y ofrendar su vida. Les da lo mismo. Aprendamos de la historia de Vietnam, no hace mucho y Afganistán ahora.

Queremos vivir hoy, mañana estaremos en otro lugar y no podremos cobrar lo nuestro.

Carina A. Lowell

lowell.carinaadela@yahoo.com.ar

No hay duda de que en estos tiempos de pandemia crece la depresión. La situación de peligro es motivo de debilitamiento de nuestras fuerzas físicas y morales. Mas en los “adultos mayores” (tenemos 83 mi esposa y yo). Pero hemos encontrado hace tiempo la forma de tener autoestima.

Hay que tener una rutina que comience por el cuidado personal, el orden de la casa, la limpieza de los ambientes, la realización de tareas manuales, el ejercicio físico para generar endorfinas, las caminatas, las relaciones con amigos (virtuales o presenciales en la medida que se puedan). Lecturas para agrandar conocimientos.

El mundo actual difiere del que existía cuando la República se escribió, en el que se buscaba crecer con el trabajo especializado de cada uno.

Ahora todos debemos saber de todo. No tenemos quién nos califique, sólo nosotros, porque en realidad somos los acreedores de un estado especial de vida que es el orgullo de hacer con nuestras manos, pensar con nuestra inteligencia y obrar con nuestra voluntad.

Eduardo F. Bianchi

e-l-bianchi@hotmail.com

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