Los secretos del rodaje de Punto de quiebre, la primera serie argentina filmada en 360°

admin

18/05/2021

La miniserie argentina Punto de quiebre cuenta cuatro historias de amor. Cada una de ellas está dividida en dos episodios: uno que narra el enamoramiento inicial típico de cualquier vínculo; y otro que aborda el conflicto que motiva el final de la relación. Pero no es una serie más.

Tomás Fonzi, Magui Bravi, Jazmín Stuart y Florencia Torrente, entre otros, protagonizan algunas de estas historias que reflexionan sobre problemáticas actuales de parejas jóvenes: relaciones a distancia, el deseo de tener hijos, o ciertas dudas sobre la sexualidad.

Más allá de la temática, esta producción de la UN3 -disponible en un3.tv y en Cablevisión Flow– ostenta una particularidad: es la primera serie inmersiva filmada con planos 360°.

O sea, también puede verse a través del celular con lentes de realidad virtual, o desde cualquier dispositivo guiando con los dedos la dirección de la imagen.

Magui Bravi y Tomás Fonzi protagonizan una de las historias de Punto de quiebre, primera serie inmersiva argentina.
Magui Bravi y Tomás Fonzi protagonizan una de las historias de Punto de quiebre, primera serie inmersiva argentina.

Gonzalo Arias, sociólogo, docente de la UBA y director del canal de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, habló con Clarín de este proyecto innovador que contó con la dirección de Gabriel Pomeraniec y Lucho Leyrado -cofundadores de la productora Virtual 360 especializada en contenidos inmersivos- y los libretos de Fernando Milsztajn, guionista de reconocidas series de la usina UN3, como Gorda y El sueño del pibe.

-¿Qué se busca lograr con una serie inmersiva como “Punto de quiebre”? ¿Por qué UN3 decide apostar por ese tipo de tecnología?

-UN3 se caracteriza por ser un espacio de innovación y experimentación audiovisual. En ese marco, hace unos años decidimos incursionar en la tecnología de videos 360, que es una manera de narrar muy distinta y nos pareció un camino interesante para transitar, porque tiene mucho potencial en las nuevas formas de consumir contenidos. Básicamente, en dispositivos móviles y a través de Internet.

-¿Qué le aporta esta tecnología a las historias de “Punto de quiebre”?

Además de director del canal UN3, Gonzalo Arias es sociólogo y docente de la UBA.
Además de director del canal UN3, Gonzalo Arias es sociólogo y docente de la UBA.

-La serie tiene la particularidad de que el espectador se transforma en un usuario y en un corealizador que puede “encuadrar” (mirar) la parte que quiera de la escena, además de vivirla en primera persona. Son situaciones que todos atravesamos, pero siempre en la intimidad. Y la idea de poder “espiar” y de poder formar parte de ellas, es lo que vuelve al recurso 360 un factor clave en la narrativa.

-¿Podrías explicar a qué alude “inmersivo” en términos audiovisuales?

-La experiencia de consumo puede ser directamente modificada por el consumidor, que se vuelve un usuario, que decide adónde mirar, qué parte de la realidad recortar, en tiempo real, estando “dentro” de la escena, ya que puede verla en 360 grados: hacia los costados y hacia arriba y abajo.

-¿Cómo es el proceso de rodaje de una serie con tomas 360°? Por ejemplo, ¿se usaron varias cámaras para cada plano?

Según Arias, "el espectador se transforma en un usuario que puede encuadrar la parte que quiera de la escena".
Según Arias, “el espectador se transforma en un usuario que puede encuadrar la parte que quiera de la escena”.

-Para cada plano se utiliza una sola cámara, que está compuesta por seis lentes. Es una cámara específica para filmar este formato. La particularidad más notoria, sobre todo en ficción, es que a diferencia de una filmación tradicional en la que se piensan los tamaños de plano, los encuadres y el montaje plano a plano, en los videos 360 es todo mucho más teatral. La actuación se da casi en un plano secuencia y los encuadres y el montaje están dados sobre todo por la entrada, la salida y el movimiento de los personajes (que es lo que luego guía la mirada de los espectadores, junto con el sonido).

-¿Qué tipo de exigencias le impone un rodaje 360° al director, a los actores y a todo el equipo de producción?

-Implica, por ejemplo, que no hay un “detrás de escena”. El equipo no puede ubicarse detrás de la cámara y “desaparecer” como en los rodajes tradicionales. Entonces cada uno tiene que tener un escondite o “camuflarse” en el entorno. Además, el director no puede dar indicaciones, así que todo debe estar perfectamente coreografiado. Las locaciones tienen que poder verse en toda su extensión. En general, se decora un espacio para que se vea como se desea y no importa si el resto no sirve. En los videos 360°, tiene que servir todo, y eso es muy complejo para arte y para producción.

"Punto de quiebre" , con Flor Torrente, reflexiona sobre conflictos actuales de parejas jóvenes.
“Punto de quiebre” , con Flor Torrente, reflexiona sobre conflictos actuales de parejas jóvenes.

-¿Qué tanto se utilizan este tipo de recursos en la Argentina? ¿Creés que es el futuro del formato audiovisual?

-Ha crecido mucho el recurso en el país, en el mundo, pero no podría arriesgarme a decir si es o no el futuro. Por lo que venimos viviendo en la industria, creo que la clave seguirá siendo el contenido, la calidad de las historias, más allá de la tecnología con la que se cuenten.

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