Murió Carlos Menem: la despedida de Domingo Cavallo y su relación de elogios, enfrentamientos y renuncias

admin

15/02/2021

“(El expresidente Carlos) Menem fue un ejemplo de liderazgo comprometido con la paz y el progreso. Sin duda, un verdadero estadista, sin parangón entre los dirigentes de su tiempo y entre los que lo sucedieron en la Presidencia de la Nación. Honra a su memoria y sentidas condolencias a su familia”.

Domingo Felipe Cavallo despidió en Twitter, con estos 272 caracteres, a Carlos Saúl Menem, quien murió el domingo a los 90 años y fue enterrado este lunes en el cementerio islámico de San Justo.

El economista agregó en diálogo con Todo Noticias en las últimas horas: “Lamento mucho el fallecimiento de quien fuera un gran líder para Argentina. Definió un rumbo en materia de política exterior y organización de la economia que lamentablemente fueron abandonados a partir de 2002, pero van a tener que ser retomados para el progreso”.

Cavallo fue su ministro de Economía ‘estrella’ y referente del plan de convertibilidad, más conocido como el “uno a uno”, un modelo económico que se inició en abril de 1991 (10.000 australes eran el equivalente a un peso y a un dólar) y terminó estallando por los aires en las calles de diciembre de 2001.

Pero la de Menem y Cavallo fue una historias de elogios, enfrentamientos y renuncias.

En rigor, durante el primer mandato de Menem (1989-1994), Cavallo había ocupado primero, durante dos años, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

Tras la hiperinflación de los años de Raúl Alfonsín, el área de Economía menemista primero estuvo encabezado por altos ejecutivos del grupo Bunge & Born: Miguel Roig y luego por Néstor Rapanelli.

El turno de Cavallo llegó en marzo de 1991 y fue el rostro de la estabilidad cambiaria durante cinco años, cuyo contrapunto era el desempleo, la megaimportación, privatizaciones y el cierre de fábricas.

Sin embargo, a las 16.40 del 26 julio de 1996, el entonces secretario de Medios de Comunicación, Raúl Delgado, informaba que Domingo Cavallo había renunciado. O, mejor dicho, había sido renunciado.

Enfrentados, Menem -que venía de la reelección de 1995- le pidió la renuncia a Cavallo y designó en su reemplazo a Roque Fernández hasta entonces titular del Banco Central.

“No tengo más que palabras de agradecimiento para el ex ministro de Economía Domingo Cavallo. Un hombre recto, probo, talentoso y capaz que supo cumplir a conciencia la misión que oportunamente le encomendé pero hay etapas que se cumplen y Cavallo cumplió la suya“, decía Carlos Menem por esas horas.

Era el final del superministro de Economía en el Palacio de Hacienda. Aún en un contexto con cifras récord de desocupación -vibraba el efecto Tequila en la economía en esa época- se dice que el riojano le quiso poner fin al vuelo propio de Cavallo.

“Cuando me fui en el 96, yo ya estaba disconforme porque (Menem) no me estaba respaldando como yo sentía debía hacerlo, y algunos funcionarios me habían hecho perseguir por la Justicia para obligarme a que dejara de denunciar a las mafias y luchas con la corrupción. Yo decidí que era mejor que me fuera del gobierno”, dijo Cavallo por su parte.

Cuando hablaba de “mafias” no era algo menor. Con sus denuncias Cavallo apuntaba a las entrañas mismas del poder menemista y le ponía nombre: el oscuro y temido empresario postal Alfredo Yabrán.

En 1997 Cavallo fue a las elecciones legislativas con partido político propio y por fuera del menemismo.

Acción por la República, el partido de Cavallo, quedó tercero rozando el 4%, en unos comicios que ganó la Alianza y que allanaría el camino para la presidencia de Fernando De la Rúa de 1999.

De hecho, el economista también fue candidato a presidente en 1999, también por Acción por la República, y en la cual obtuvo asimismo cerca de un 4%.

En 2001, Cavallo volvería a asumir en Economía bajo la presidencia de De la Rúa y que fue la antesala del corralito.

Pero esa ya es otra historia.

DS

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