Propuesta de viviendas y espacio público de alumnos de la UBA

admin

07/04/2021

El conjunto de viviendas se implanta en el barrio porteño de Villa Devoto, en una zona de carácter comercial -por su proximidad con la Av. San Martín- y residencial-barrial en general.

El terreno se encuentra dentro de una trama urbana consolidada de viviendas de baja escala, edificios multifamiliares y patrimoniales de carácter religioso, rematando un área de intervención que toma dos esquinas.

El proyecto busca conciliar la solemnidad cultural en un marco flexible, a través de una propuesta de recorrido que incluye tres torres residenciales. Estas se unen por un semicubierto de acceso que intersecta la diagonal del lote, generando un espacio urbano hacia la avenida y aprovechando la planta baja para el desarrollo de locales comerciales.

Acceso al conjunto
Acceso al conjunto

El patio de acceso, tensionado por sus dos puntos de ingreso, se encuentra elevado con respecto al nivel de vereda, cosa que le da privacidad y hace de ese patio el “corazón” del proyecto, punto de encuentro y distribución hacia los núcleos circulatorios de las torres.

El proyecto responde de manera noble al entorno, con un lenguaje metálico de chapa, sobrio y de carácter frío, donde la estructura de hormigón visto es protagonista marcando horizontalidad.

Vista hacia el corazón del conjunto.
Vista hacia el corazón del conjunto.

Esa austeridad se replica en el interior con postigones perforados, conformando unidades con grandes aventanamientos y generando un espacio sencillo, flexible, sensible, ameno y atractivo.

Es un proyecto de recorrido, movimiento, que entrelaza las partes que lo componen y sus espacios, así como lo hace Villa Devoto.

Comentario de la cátedra

El ejercicio planteaba la resolución de un conjunto de 80 viviendas de 1, 2 y 3 dormitorios más una serie de locales comerciales y espacios comunes, atendiendo a las nuevas normalidades que nos trajo la pandemia.

El terreno requería plantear diferentes problemáticas, como el completamiento de tejido con dos medianeras expuestas con gran diferencia en sus alturas.

Una forma irregular dada principalmente por la diagonal de la avenida San Martín y una diferencia de escala en relación a su entorno, entre la avenida (lado largo) y sus calles laterales (lados cortos).

Los alumnos proponen resolver la irregularidad de la trama urbana cediendo una porción del terreno al espacio público de la ciudad. La totalidad del conjunto se resuelve en tres cuerpos independientes unificados por un semicubierto alrededor del vacío principal.

El mismo plantea una pasante entre los lados cortos del terreno en donde se resuelven los dos principales accesos al conjunto, convirtiendo a este vacío en el “corazón” del proyecto. La posición de los bloques y la densidad con la que se resuelve el conjunto pone en igualdad de condiciones tanto al espacio vacío como al espacio construido.

En este caso particular, deciden segmentar la totalidad del espacio vacío, en tres lugares de diferentes escalas. Dos mencionados anteriormente (espacio público urbano y patio principal de acceso) y un tercer vacío, de menor escala y en relación a la medianera baja, de contemplación y ventilación cruzada para el bloque largo ubicado sobre Av. San Martín.

Los autores

Augusto y Camila tienen 22 años y todas las ganas de ser arquitectos. “A edad temprana me llamaban la atención las artes plásticas, lo que me llevó a tener una conducta creativa”, comparte Augusto. Más tarde, sus docentes arquitectos de un colegio técnico con la orientación en Construcciones “despertaron una gran pasión”.

Camila cursó un secundario dependiente de la UBA y viajaba a Ciudad Universitaria para las clases de gimnasia. “Cuando vi la FADU por primera vez terminé de decidirme. Aunque en cierto punto siempre lo supe, desde muy chica me llamó la atención todo lo relacionado al arte y al diseño de interiores, me pasaba horas dibujando y contemplando cada detalle”, señala.

Y cuenta que se dedica principalmente al estudio e intenta capacitarse realizando cursos. “Me imagino teniendo mi pequeño estudio de arquitectura, empezando a ejercer de manera independiente.

Por otro lado, me gustaría hacer algún intercambio en el exterior y, luego de recibirme, realizar un posgrado para seguir creciendo como profesional”, anticipa. “La facultad es algo que me va a costar dejar, espero poder recibirme en los próximos dos años y continuar haciendo un posgrado. Ese tipo de trabajo de investigación es algo pendiente en mi carrera”, define Augusto. Mientras, gana experiencia como dibujante.

Alumnos. Camila Almirón y Augusto Olivares Materia. Arquitectura 3 Año. 2020 Cátedra. González Montaner (Ex Baliero) FADU UBA Docentes. Mariano Medina y Mariela Garcia.

MJ

Lo leiste en #FMVoz

0 Comments

Dejá una respuesta