Reina Isabel II: la historia de su debilidad por los perros corgi y los excéntricos cuidados que les asegura

admin

29/03/2021

El fanatismo de la reina Isabel II por los perros corgi quedó demostrado en fotos de distintos momentos de su vida. Y hay pruebas que indican que sigue intacto.

El año pasado, en el comienzo de la pandemia circuló una foto de la reina a punto de aislarse en el castillo de Windsor con una de sus mascotas preferidas en su falda.

Además, según una nota del diario británico The Sun, desde febrero llegaron a su vida con dos nuevos ejemplares.

Las fuentes cercanas cuentan que estos nuevos nuevos integrantes de la realeza británica fueron un pilar fundamental para atravesar los momentos de angustia reciente por la internación de su marido y también por la situación mundial tan complicada que atravesamos.

La reina Isabel posó con sus perros favoritos para tapa de la revista Vanity Fair.
La reina Isabel posó con sus perros favoritos para tapa de la revista Vanity Fair.

A esto se sumaron las repercusiones por la polémica nota de Meghan Markle y el príncipe Harry con Oprah Winfrey, que llevó a un escueto y frío comunicado por parte de la monarca.

El origen del fanatismo por los perros corgi

Los biógrafos reales más confiables aseguran que esta no es una nueva debilidad monárquica.

Una nota de la revista Hola recopila que esta raza -cuyo nombre científico es Pembroke Welsh Corgi o Corgi Galés de Pembroke– llegó a la familia real británica en 1933.

La reina Isabel llevó a su amada perra Susan, a su luna de miel.
La reina Isabel llevó a su amada perra Susan, a su luna de miel.

El padre de la Reina, el rey Jorge VI, trajo a su hogar el primer ejemplar. A partir de ahí, se inició una feliz tradición.

La primera mascota de su familia se llamó Dookie y llegó al hogar cuando Isabel tenía 7 años.

La mascota en la luna de miel

Luego, por las reglas familiares tan rígidas de aquel entonces, Isabel tuvo que esperar a cumplir 18 años para tener su propio corgi. Justo ese día, cuenta la revista Hola, le regalaron a Susan.

Los perros corgi forman parte de las tradiciones británicas.
Los perros corgi forman parte de las tradiciones británicas.

Tal es su fanatismo que hasta la llevó a su luna de miel con el príncipe Felipe, en 1947. Muchos de las mascotas que la acompañaron posteriormente fueron descendientes de Susan.

Uno de ellos fue Willow, uno de los perros que estuvo junto a ella durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012.

Mascotas con vida de reyes

Si tantos perros y gatos tienen el máximo confort que sus amos pueden darle, resulta más que imaginable que esto mismo ocurre con los perros corgi pertenecientes a la corona británica.

El primer perro corgi lllegó a la familia en 1933.
El primer perro corgi lllegó a la familia en 1933.

Hasta Lady Di contó que las mascotas seguían a la reina a todas partes. Según se dice, la acompañaban a sus habitaciones privadas en Windsor y ella los alimentaba, muchas veces con un tenedor y cuchara que un asistente traía en bandeja.

También se reveló que los perros dormían en una habitación únicamente para mascotas ubicada dentro Palacio de Buckingham y bajo la vigilancia de dos cuidadores especializados.

Otro de los puntos es la singular dieta que sigue. Darren McGrady, un ex chef que trabajó en la cocina del palacio durante quince años, declaró que uno de mis primeros trabajos fue preparar la comida de los corgi.

La reina Isabel mantiene inalterables sus tradiciones, hasta con la raza de sus perros.
La reina Isabel mantiene inalterables sus tradiciones, hasta con la raza de sus perros.

McGrady contó que a las mascotas monárquicas les servían preparados muy específicos, elaborados día a día, con alimentos frescos y a base de carne cortada en trozos tan pequeños como resultara posible para que no quedara ningún hueso con el que pudieran atragantarse.

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