Renunció a su trabajo por maltrato y su jefe le pagó el último cheque con 90 mil monedas de un centavo

admin

26/03/2021

Cuando Andreas Flaten presentó su carta de renuncia al taller mecánico OK Walker Autoworks en Georgia (Estados Unidos), creyó que por fin iba a dejar de sufrir el maltrato de su jefe. En total había sido un año de trabajo allí, pero el ambiente tóxico que había instaurado Miles Walker, lo llevó a pensar en que lo mejor era escapar de ese lugar y buscar un nuevo empleo.

Fue en el pasado mes de noviembre cuando Andreas llevó el telegrama que anunciaba el final de su ciclo en el taller: las siguientes dos semanas serían las últimas y por fin pondría punto final al acoso. Pero lo que Flaten no sabía era que aquella carta de renuncia representaba el inicio de una guerra con su jefe.

“Se quedó paralizado y me miró fijamente durante un minuto…”, recordó el empleado a CBS al rememorar aquel incómodo momento. “Después se levantó, se puso las manos en la cabeza, salió por la puerta y desapareció durante una hora”. 

El dueño del taller mecánico en el que trabajaba Andreas Flaten le pagó el último sueldo en monedas de un centavo. Captura TV.
El dueño del taller mecánico en el que trabajaba Andreas Flaten le pagó el último sueldo en monedas de un centavo. Captura TV.

Las agresiones no tardaron en llegar. Por lo que el joven redujo aquellas dos semanas a apenas cinco días. Antes de despedirse, Flaten entregó su uniforme lavado junto a una carta en la que explicaba los motivos de su renuncia.

Inmediatamente comenzaron los problemas por la fecha de pago de la liquidación final. Eran aproximadamente unos mil dólares, que se debían pagar en diciembre pero terminaron negociando que se concretaría en enero… nunca sucedió.

“Honestamente, en ese momento no esperaba que él me pagara”, contó Flaten, que sufrió hasta el último día en aquel trabajo. “Me insultaba y hacía comentarios desubicados sobre mi hija. Simplemente era un idiota conmigo”, describió.

El dueño empezó demorando la fecha de pago. Captura TV.
El dueño empezó demorando la fecha de pago. Captura TV.

De acuerdo a la investigación de CBS, Flaten no es el único empleado de aquel taller que padeció del maltrato de Walker. Eric Meléndez, quien trabajó allí durante dos años, contó que el hombre le ha roto los cheques que tenía que pagarle frente a sus ojos. Por su parte Cerena Wandersee relató un episodio de acoso sexual y laboral al que el hombre la había sometido.

“Un día me dijo: ‘Crees que tienes una pi… más grande que cualquiera de los chicos, bueno, vamos a probar eso ahora mismo’. Y me quitó los pantalones en el vestíbulo como si eso fuera era divertido”, manifestó la mujer. 

Flaten conocía a Walker desde hacía ocho años, pero no fue hasta que trabajó en su taller que descubrió el sadismo con el que maltrata a sus empleados. La demora en el pago se extendió durante cinco meses y, lejos de buscar una solución al conflicto, el jefe argumentó que Andreas había provocado daños al negocio y por eso no le pagaría el dinero que adeudado.

La demora en el pago se extendió durante cinco meses hasta que finalmente le dio las 90 mil monedas. Captura TV.
La demora en el pago se extendió durante cinco meses hasta que finalmente le dio las 90 mil monedas. Captura TV.

Recién cuando se mencionó la palabra “abogado”, fue que el problema se destrabó, pero no de la manera que Flaten había imaginado. El 12 de marzo, cuando abrió la puerta de su casa para ir a una tienda, se encontró con una enorme montaña de monedas de un centavo. Estaban tiradas en el suelo y cuando las quiso agarrar advirtió que habían sido rociadas con aceite para motores. Entre todas las monedas había un papel con el claro mensaje de su jefe: “Fuck you” (“Vete a la mier…”).

Efectivamente el hombre le había pagado los mil dólares que le debía con 90.000 monedas de un centavo. “Esto es algo infantil”, dijo Flaten que desde aquel 12 de marzo en que la pila de centavos apareció en su puerta, gasta un buen tiempo para recuperar el dinero que él se había ganado trabajando.

Con una pala juntó todas las monedas y las colocó en una carretilla dentro de su garaje. (AP)
Con una pala juntó todas las monedas y las colocó en una carretilla dentro de su garaje. (AP)

Con una pala juntó todas las monedas y las colocó en una carretilla dentro de su garaje. Es tanto el peso de los centavos (unos 226 kilos) que se han desinflado los neumáticos de la carretilla.

En diálogo con Fox 5, Flaten explicó que su nueva rutina ahora es sentarse en su garaje por la noche y limpiar los centavos con una solución de jabón para platos, vinagre y agua. Sin embargo, incluso con todos esos productos, es difícil limpiar los centavos. Además el trabajo parece ser eterno, ya que se necesitan aproximadamente dos horas para pulir el valor de 5 dólares.

"Creo que va a ser mucho sufrimiento por el dinero por el que ya he trabajado", dijo Andreas Flaten. Foto/PixBay
“Creo que va a ser mucho sufrimiento por el dinero por el que ya he trabajado”, dijo Andreas Flaten. Foto/PixBay

“Creo que va a ser mucho sufrimiento por el dinero por el que ya he trabajado”, dijo el joven. “Serán horas y horas de esto para limpiar este dinero para que este disponible para gastar. Definitivamente no es justo”.

A su vez, Flaten dijo que le preocupa que el aceite o la grasa sean dañinos para el medio ambiente. Tiene árboles frutales en su patio trasero y un arroyo de agua dulce a unos pocos metros y sospecha que el líquido podría terminar afectando a todo eso.

El propietario de la tienda, Miles Walker, habló brevemente con la cadena WGCL-TV y se hizo el desentendido sobre el tema. “Realmente no lo recuerdo”, dijo y luego agregó: “No importa. Le pagaron. Eso es todo lo que importa.”

Así quedó la entrada de su casa tras levantar todas las monedas. (AP)
Así quedó la entrada de su casa tras levantar todas las monedas. (AP)

El caso ganó visibilidad cuando la novia de Flaten, Olivia Oxley, contó lo sucedido en una publicación en su Instagram que se viralizó. Ante el revuelo que se generó, la joven contó que espera que todos sepan cómo es que Walker trata a las personas.

Luego, señaló que encaran el tema con humor: “Con tantos centavos, seguramente encontraremos algunos tesoros. Ya encontré uno de 1937. Después de la primera pala llena, todo lo que pudimos hacer fue reír porque este pobre miserable se tomó tanto tiempo para ser vengativo y cruel. Nos negamos rotundamente a dejar que arruine un solo momento nuestro”.

En un artículo publicado por el New York Times sobre esta insólita disputa, se contactó al especialista Eric Lucero del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, que aclaró que no hay nada que puedan hacer: “No hay nada en las regulaciones que dicte en qué moneda se le debe pagar al empleado”. No hay dudas de que Walker se salió con las suyas.

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