Stefanos Tsitsipas todavía no es Zeus, pero en Grecia lo miran como a un dios

admin

11/06/2021

Stefanos Tsitsipas dio un paso gigante en su carrera al acceder a su primera definición de un Grand Slam. Necesitó tres horas y 37 minutos para vencer al alemán Alexander Zverev y así cumplir su sueño y su objetivo de jugar la final en Roland Garros. Ahora viene el próximo desafío. Y la pregunta del millón pasa por saber si tiene la fortaleza mental para vencer a un Novak Djokovic agrandado luego eliminar a Rafael Nadal, el rey del polvo de ladrillo, en la otra semifinal.

Pareció que todo sería más cómodo, ordenado y tranquilo para Tsitsipas frente a Zverev después de haber ganado los dos primeros sets. Pero se le terminó complicando. Los vientos comenzaron a soplar cruzado y finalmente, en el quinto set, logró encaminar de nuevo la nave y empezar a ilusionarse con que la mitología griega tenga que agregar un dios más que reine en Francia.

Sin embargo todavía el camino es muy largo y hay mucho qué demostrarse porque, para un joven -y se ve en la historia-, acceder a una primera final y ganarla es algo de muy pocos. No será imposible. Pero, para Tsitsipas, estar en esa instancia será dar un paso y, por otro lado, también confirmar ese potencial que se le adjudicó.

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Javier Frana

Un comentario al margen: no hay mayor peso para un deportista que le adjudiquen un enorme potencial de muy joven y estos chicos (él es uno de los integrantes de la nueva generación, del llamado “Next Gen”) tuvieron que convivir desde muy temprano con deber realizar cosas a las que les pusieron un reloj de arena. Ellos tuvieron que hacer todo inmediatamente y tuvieron que cumplir las expectativas puestas por supuestos expertos, por la prensa o por intereses que no los dejaron vivir el camino con la tranquilidad propia de aquel que aprende poco a poco.

Y aprender es equivocarse. No hay otro camino. Como se dice vulgarmente: “Ningún mar calmo hizo experto a un marinero”. Y eso tiene que ver, precisamente, con sortear situaciones y, en algunas casos, hasta pagando con alguna derrota.

Tsitsipas tendrá la posibilidad de obtener su triunfo pero, por otro lado, también tendrá que domesticar sus nervios y su ansiedad.Porque transcurrir un sueño no es algo que ocurre muy seguido y, probablemente, Tsitsipas tendrá, por estas horas, el claro desafío de, por lo menos, disfrutar y tratar de jugar en su máximo potencial. Eso, ya de por sí, para él sería un gran éxito.

Se sabe que el problema que vendrá del otro lado de la red será enorme. Y que lo pondrá a prueba. Si sus nervios y las presiones no están domesticados y bajo control no habrá una manera de solucionar los planteos con los que deberá enfrentarse.

Tiene la capacidad de ganar el título. Definitivamente. Pero lo que está claro es que hasta ahora, como lo marca la mitología griega, todavía no es un Zeus porque todavía no es el dios de los dioses. Aunque, al menos, en cuanto a lo tenístico, en Grecia ya lo empiezan a mirar como un nuevo dios.

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