Tras un espantoso accidente, pelea para estimular su cuerpo: “Pensé que sólo podría mover la cabeza el resto de mi vida”

admin

30/03/2021

El 25 de febrero, Nayla Zensich había quedado con casi todo el cuerpo inmovilizado por la ruptura de una vértebra y estrangulamiento medular luego de haber sufrido un accidente de tránsito. Después de la gran difusión del hecho y las donaciones que recibió de gente en todo el país, la joven de 21 años muestra mejorías todos los días y un agradecimiento profundo.

“Viví el accidente en cámara lenta mientras los tímpanos se me aturdían, experimenté el dolor más fuerte de mi vida”, contó Nayla, vecina de Canning, el lunes pasado en una publicación de Instagram. Ella dormía mientras viajaba en auto con su familia, hasta que en una esquina un colectivo chocó con su auto y de repente, se despertaría “en una pesadilla“.

Un mes más tarde, el cuadro cambió. Ya logra mover sus brazos y piernas, aunque aun no sabe si podrá volver a caminar y está, como cuenta en diálogo con Clarín, en “un sube y baja permanente”.

Diez horas después del accidente recibió la primera cirugía de urgencia en el Hospital Naval Pedro Mallo, donde le descomprimieron la médula y colocaron una prótesis en reemplazo de la vértebra rota. Pasó tres días más en terapia intensiva, “mirando un techo, sin televisor ni sonido, sin saber nada de lo que había pasado”. 

En su segunda cirugía de espalda, llevada a cabo en el centro Fleni de Escobar, los médicos consideraron que por su edad y su estado físico anterior, deberían obtener los mejores resultados posibles para asegurarle una mejor calidad de vida. Desde ese entonces, Nayla se encuentra en el mismo cuarto, con diagnóstico de cuadriplejia.

“Fueron días durísimos, hace un mes solo pensaba era en comer mejor, estudiar, entrenar, ver a mi novio y a mis amigas. De pronto estuve todo un mes en cama, sin siquiera poder girar por mi cuenta. Realmente jamás lo hubiera imaginado”, agregó la joven. 

Nayla sufrió un terrible accidente que casi la deja parapléjica.
Nayla sufrió un terrible accidente que casi la deja parapléjica.

A pesar del trágico accidente del que formó parte y las consecuencias que trajo, Nayla no pasa un día sin agradecer a todas las personas que formaron parte de esa movida solidaria que la ayudó a costear parte de sus tratamientos.

“Todo es un un sube y baja de emociones: siento angustia porque nadie me asegura volver a caminar, y felicidad por todo el amor que recibí, el apoyo incondicional de la gente”, dijo y aseguró estar entrando en una nueva etapa de su recuperación.

“Físicamente estoy mejor. El día del accidente quedé cuadripléjica, después de la primera cirugía movía la muñeca y actualmente muevo casi con totalidad mis brazos. Además, comencé a mover las piernas”, explicó.

En cuanto a lo emocional, las recaídas son frecuentes pero el análisis sigue siendo positivo: “Al principio pensé lo peor, que iba a ser solo una cabeza el resto de mi vida. Ahora, aunque hay días angustiantes, tengo mucha más fé”.

Su diagnóstico, a pesar de seguir siendo el mismo, muestra un pronóstico favorable que alegra tanto a Nayla como a quienes la rodean. La médula únicamente se habría estrangulado, pero no sufrió lesiones. 

“Igualmente, los médicos me dicen que no hacen futurología. No pueden diagnosticar cómo va a reaccionar mi médula, en cuánto tiempo se va a deshinchar ni si voy a recuperar completamente la movilidad”, destacó la joven de 21 años.

Gracias a los tratamientos y la rehabilitación, mostró este domingo un gran avance motor en sus piernas. Con el pasar de los días, pasó de no conseguir ningún tipo de signo o movimiento, a levantar levemente ambas piernas por cuenta propia. El hecho fue automáticamente captado por su familia, y compartido con orgullo y emoción en redes.

Además del trabajo y la ayuda de los kinesiólogos, el agradecimiento principal de Nayla se lo llevan sus seres queridos: “Gran parte de mi mejoría fue gracias a mi familia, que siempre estuvo conmigo moral y emocionalmente y nunca dejó que decayera, ni que deje de intentarlo. Ellos me movían desde un principio cuando todavía no tenia ningún tratamiento, me ayudan constantemente a que progrese cuando no estoy en épocas de terapia”, destacó.

La cantidad de tratamientos que la esperan aún se desconoce. Todo depende de su evolución, aunque el avance hasta el momento es increíblemente bueno.

Desde que está en el centro Fleni, la fuerza de todo su cuerpo no deja de aumentar. “También gané habilidades como lavarme los dientes, comer y hasta ponerme la remera sin ayuda”, contó Nayla con alegría.

Por el momento su familia no está recibiendo más donaciones, y espera no necesitar más dinero del recaudado. “Creemos haber llegado al monto del tratamiento. En caso de que se extienda veremos como arreglamos, pero no queremos pedir más donaciones“, señaló la joven.

Además de su pronta recuperación, el mayor deseo de Nayla es generar conciencia y agradecer la movida solidaria y el apoyo que sigue recibiendo.

“No me alcanzan las gracias para la cantidad de gente que colaboró, me siento en deuda con todos. Así que por el momento, ponemos fe en que el tratamiento esté cubierto con lo que tenemos, y que no necesitemos donaciones nunca más” cerró, con esperanzas de seguir evolucionando día a día.

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