Uber vs. Ubre: la app la intimó a cambiar el nombre de su servicio de remises y ella se niega

admin

02/05/2021

Solange Barroso (36) maneja el auto de Ubre en La Tablada y da un servicio diferencial: sólo lleva a mujeres y niñas, para que se sientan más seguras al viajar con otra mujer.

Aunque trabaja a toda hora para poder llegar a fin de mes, suele recibir varios pedidos para hacer viajes a la noche. Un horario en que una mujer a bordo de un auto conducido por un desconocido se pregunta en cada esquina si el camino es el indicado. Pero en el auto de Solange, eso no pasa. Desde atrás se escucha el GPS guiando las maniobras y eso genera tranquilidad.

Desde su casa, Barroso le cuenta a Clarín que todas sus pasajeras la llaman porque es mujer. Desde las que le piden que las lleve al trabajo hasta quienes la contratan para llevar a sus abuelas a vacunarse.

Aunque el negocio parece marchar bien, Solange también menciona que desde marzo tiene un dolor de cabeza casi constante y una preocupación intermitente. Uber la intimó con una carta documento que le llegó a su casa, para que cambie el nombre de su emprendimiento. En caso contrario, según le advirtieron, iniciarán acciones legales.

Ella dice que intentó mediar y explicó que su marca es parte de su identidad. Desde entonces está a la espera de una resolución mediada por abogados en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).

Solange creó Ubre en febrero de 2021. Se trata de un servicio de traslados en La Matanza, que puede llegar hasta San Justo o González Catán. Tiene un solo auto rojo que cuida para poder sacarlo a la calle todos los días.

Solange Barroso en el Chery QQ que usa para trabajar.
Solange Barroso en el Chery QQ que usa para trabajar.

Empezó este trabajo en paralelo a sus horas como docente de teatro en nivel secundario. tras separarse del papá de su hija: “La necesidad de generar más ingresos se incrementó. Tengo que pagar el alquiler, sostener a la nena sola”.

Sin embargo, Uber le informó que con el nombre que eligió va en contra de las leyes de Marcas y Designaciones y Defensa del Consumidor y debía cambiarlo. El ultimátum era de 5 días.

Solange recuerda que cuando le llegó la carta estaba sorprendida y hasta intrigada por recibir correspondencia. Empezó a leerla mientras terminaba de darle el desayuno a su nena de 3 años.

La carta de documento que Uber le envió a Solange Barroso.
La carta de documento que Uber le envió a Solange Barroso.

Para cuando terminó de repasar lo que decía, el mundo se le había dado vuelta y lo describe como un golpe. Pero no perdió un minuto y buscó un abogado que pudiera ayudarla. Hoy corre cierto riesgo de terminar endeudada al afrontar los gastos legales, pero lo ve como una lucha necesaria.

El primer sentimiento fue el desconcierto: “Cuando leí la carta documento, lo que me resonaba como un ruido era estar recibiendo en La Tablada, en el partido de La Matanza, en mi domicilio personal, una carta documento que venía de una empresa con sede en los Estados Unido, donde ellos hacen alarde de lo reconocidos que son. Y ellos mismos plantean una contradicción del poder que tienen intimándome a mí, una mujer que está saliendo a laburar para darle de comer a su hija”.

Solange Barroso junto a su hija.
Solange Barroso junto a su hija.

La defensa de Ubre

Solange no eligió un nombre al azar y lo pone en palabras: “Las vacas y las tetas están en mi mundo”, explica. En cuanto empezó a brindar el servicio de traslados hizo un flyer y lo publicó en sus redes, hasta ahí todo lo que cualquier emprendedor haría.

Pero le sorprendió que en pocas horas ya había sido compartido más de 3.000 veces. Y decidió proteger un nombre que eligió junto a su hermana y que para ella significa cuidado del otro. En cuanto lo registró empezaron los problemas.

El flyer que compartió Solange Barroso para promocionar su servicio de traslados Ubre.
El flyer que compartió Solange Barroso para promocionar su servicio de traslados Ubre.

Barroso describe a las vacas como animales sagrados y detalla cuántos negocios inició cuyos nombres fueron cercanos a los animales y la afinidad que siente hacia ellos.

Además, recita las defensas formales que enunció junto a su abogado para defender el proyecto. Explica que a ella le piden los viajes mediante mensajes por WhatsApp. “Es imposible que alguien quiera pedir un Uber en la aplicación y me mande un mensaje a mí”, dice.

Para la remisera de La Tablada la pelea va más allá. No se siente una amenaza para Uber, al menos no en los términos que la empresa plantea. Insiste en que no tiene una flota y eso la descarta como competencia tanto en servicio como económica, pero es desafiante: “Sí puedo abrir una puerta hacia otras ideas, hacia otros tipos de economía, hacia otras posibilidades”.

Solange cuenta que estuvo amamantando hasta hace poco. Y que Ubre se convierte en la mejor forma de seguir alimentando a su cría.

NS

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